Grupo Elementa, un grupo agroalimentario argentino que integra negocios de producción, industrialización, logística y comercialización de alimentos, avanzó con una nueva apuesta industrial en el país: adquirió activos del complejo Santa Clara de Molinos Río de la Plata, en Rosario, y anunció un plan de inversión de u$s100 millones para poner en valor las instalaciones y reactivar la planta de molienda.
La operación comprende el acopio de cereales y las plantas de molienda y refinación de oleaginosas. Elementa tomará la operación de las instalaciones durante noviembre y el proyecto permitirá llevar la capacidad de molienda a 465.000 toneladas anuales y la de refinación de aceites a 170.000 toneladas al año.
La adquisición forma parte de la estrategia de crecimiento de Elementa, que fue fundada hace siete años por emprendedores con experiencia en el sector y está integrada por Elementa Foods, Puerto Arroyo Seco, Camilo Ferrón Chile, Integrando Valores y Eliantus. El grupo cuenta con bases de operación y activos en seis países de América y canales comerciales y de distribución en más de 25 países.
Una inversión para recuperar capacidad industrial
Los u$s100 millones estarán destinados a la puesta en valor de las instalaciones, la incorporación de tecnología y la reactivación de la planta de molienda. Para Elementa, Santa Clara representa una ampliación significativa de su plataforma industrial: la incorporación del complejo le permitirá cuadruplicar su capacidad industrial y fortalecer su presencia en uno de los principales polos agroindustriales de la Argentina.
El desembolso también tendrá impacto sobre el empleo. Durante la etapa de obras, la inversión generará más de 120 puestos de trabajo directos e indirectos, con la participación de entre seis y siete empresas contratistas de la región.
Una vez que la operación esté en marcha, se mantendrán entre 60 y 65 puestos de trabajo directos y calificados. El equipo que actualmente opera la planta continuará bajo el mismo convenio de la actividad aceitera, sin reducción de personal, además del empleo indirecto asociado a proveedores locales.
La recuperación de las capacidades industriales estará acompañada por la incorporación de tecnología y la reconversión del complejo bajo estándares internacionales de sustentabilidad. Desde Elementa destacan que el proyecto apunta también a generar oportunidades para trabajadores especializados y dinamizar la actividad económica de Rosario y Santa Fe.
“Santa Clara tiene un enorme potencial productivo y queremos iniciar una nueva etapa para la planta, basada en inversión, desarrollo y crecimiento. Nuestro objetivo es recuperar capacidad industrial, potenciar la operación y generar nuevas oportunidades a partir de la experiencia de los equipos que hoy forman parte de ella. Esta adquisición refleja nuestra convicción de seguir invirtiendo y agregando valor en Argentina”, afirmó Gastón Saint Paul, Chief Commercial Officer de Grupo Elementa.
Qué pasa con Molinos y el negocio de aceites
La operación no significa que Molinos Río de la Plata abandone el negocio de aceites envasados. La compañía continúa siendo propietaria y operando la planta de envasado de Santa Clara, por lo que mantiene esa parte de la actividad.
Además, Elementa y Molinos establecieron una relación estratégica de largo plazo que contempla servicios de molienda de girasol, abastecimiento de aceite crudo de girasol y refinación de aceites de girasol y soja, entre otros servicios. De esta manera, Molinos mantiene asegurada la continuidad de su negocio de aceites a través de acuerdos de abastecimiento y prestación de servicios.
Para Molinos, el movimiento supone desprenderse de un activo no estratégico y orientar los recursos obtenidos hacia su agenda de crecimiento e inversiones de largo plazo. La compañía, de este modo, no sale del negocio ni pierde el control de sus marcas de aceite: concentra su estructura en el envasado y asegura mediante contratos de largo plazo el abastecimiento y los servicios industriales que necesita para continuar con la actividad.
Para Elementa, en cambio, Santa Clara representa una oportunidad para ampliar su capacidad industrial, recuperar activos productivos y profundizar su presencia en la cadena agroindustrial argentina. El grupo busca así convertir el complejo en una nueva plataforma para su expansión.