ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

29 de marzo 2026 - 09:30

Ganó una fortuna de millones en la NBA y la potenció con inversiones, pero casi termina en la ruina por múltiples demandas de otros jugadores

Una de las promesas más grandes del deporte intentó multiplicar su patrimonio, pero su negocio casi lo deja en la quiebra.

ver más

Era millonario gracias a su carrera deportiva, pero un mal negocio lo puso contra las cuerdas.

Freepik

El universo de la NBA es una ventana a contratos de millones de dólares, lo que hace que sus protagonistas puedan vivir una vida sin preocupaciones en el ámbito económico. Es allí donde muchos también aprovechan para ingresar al mundo de los negocios, a la espera de poder multiplicar sus enormes patrimonios.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Pero no siempre todo sale como ellos quieren, e incluso el desconocimiento o las crisis inesperadas pueden llevarlos a situaciones límites. Para este protagonista, lo peor es el hecho de que convenció a otras figuras de su calibre para apostar por algo que finalmente no prosperó y lo dejó al borde de la quiebra.

Christian Laettner Tim Bradbury/Getty Images

El histórico jugador universitario y con un paso por la NBA, fue parte del "Dream Team" que logró el oro en los JJOO de Barcelona 92'.

Quién es Christian Laettner y cómo consiguió su fortuna

Christian Laettner quedó en la historia como uno de los nombres más destacados del básquet universitario en Estados Unidos. A principios de los años noventa, lideró al equipo de la Universidad de Duke para conseguir dos campeonatos nacionales seguidos.

Su nivel era tan alto que fue el único jugador no profesional elegido para integrar el histórico "Dream Team", colgándose la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 junto a figuras como Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird.

Ese mismo año dio el salto a la NBA al ser elegido en el tercer lugar del draft por los Minnesota Timberwolves. Su carrera en la máxima liga duró trece temporadas ininterrumpidas, vistiendo también las camisetas de equipos como los Atlanta Hawks y los Washington Wizards.

A lo largo de su paso por la liga, Laettner promedió 13 puntos y 7 rebotes por partido, cifras excelentes para la época que lo convirtieron en un titular fijo y lo llevaron a jugar el prestigioso All-Star Game en 1997.

Jugar más de una década en ese nivel le permitió firmar contratos enormes. Solamente contando sus salarios como jugador, cobró un total de 61 millones de dólares a lo largo de su carrera. A todo ese dinero hay que sumarle los ingresos extra por publicidades y acuerdos con marcas, lo que le dio una base ideal para pensar en su futuro una vez que se retirara.

Christian Laettner Doug Pensinger/Getty Images/NBAE

Laettner jugó en los Wizards junto a Michael Jordan, con quién también logró el oro en los JJOO de Barcelona 1992.

Los préstamos de las estrellas del deporte y las posteriores demandas

Para hacer crecer sus ingresos después de su retiro, el exjugador se asoció con un viejo compañero de la universidad para abrir una empresa inmobiliaria. La idea del negocio era comprar enormes galpones abandonados en la ciudad de Durham, Carolina del Norte, y transformarlos en un complejo de oficinas y departamentos de lujo.

El plan parecía muy prometedor, pero necesitaba inyecciones de dinero constantes para que los trabajos de construcción no se detuvieran. Para poder sostener esos gastos, los socios empezaron a pedir préstamos a distintos inversores, apuntando principalmente a sus propios colegas. Figuras de la NBA como Scottie Pippen y estrellas del fútbol americano como Shawne Merriman, aportaron cifras altísimas confiando en que iban a obtener grandes ganancias.

El problema fue que los costos de los materiales se dispararon, la crisis golpeó al sector y la empresa se quedó sin fondos para devolver el dinero a tiempo. La situación se volvió insostenible y las deudas del emprendimiento pasaron rápidamente los 30 millones de dólares. Ante la falta de pagos, los deportistas que habían prestado dinero llevaron el tema a la justicia.

Scottie Pippen presentó una demanda para exigir que le devolvieran más de dos millones de dólares, mientras que Merriman reclamó otros tres millones de la misma manera. Toda esta presión legal acorraló a Laettner, quien en 2016 quedó a un paso de que un juez le declarara la quiebra oficial.

Embed - Christian Laettner, el motor de una dinastía

Cómo hizo Laettner para salir de las deudas de millones

Acorralado por los juicios de sus excompañeros y ante el riesgo de perder hasta su propia casa, tuvo que buscar una salida de emergencia para evitar la bancarrota. Irónicamente, la solución estaba en el mismo desarrollo de edificios que lo había llevado a esa crisis.

A pesar de los retrasos y la falta de fondos, el complejo residencial finalmente se había terminado de construir y empezaba a llamar la atención de grandes compradores en el mercado. En vez de tener que liquidar sus bienes personales uno por uno para pagar lo que debía, sus abogados lograron frenar los juicios negociando un tiempo de espera con los demandantes.

La solución definitiva apareció cuando un grupo inversor se interesó en comprar todo el espacio residencial y comercial de Durham en una sola operación. La venta se terminó cerrando por 187 millones de dólares, un número que superó por mucho lo que los fundadores esperaban conseguir al principio.

Con el ingreso de ese dinero, la empresa pudo pagar todo lo que venía arrastrando desde hacía años. El exjugador tomó su porcentaje de la venta y lo usó exclusivamente para cancelar hasta el último centavo que le debía a sus colegas y a los bancos.

El patrimonio de Christian Laettner

Actualmente, el patrimonio de Christian Laettner es de 10 millones de dólares, según distintos medios especializados. Si bien esta cifra está bastante lejos de los salarios altísimos que cobraba durante su etapa en la NBA y de las ganancias que proyectaba tener con su empresa, representa una gran victoria si se tiene en cuenta que estuvo muy cerca de quedarse en la ruina.

Después de saldar esas deudas que casi destruyen su vida, logró estabilizar sus cuentas. Aunque la venta de los edificios se hizo por una fortuna, la gran mayoría de ese dinero fue a parar directo a las manos de los inversores a los que les debía. Recién cuando pagó esos compromisos, los juicios y los impuestos, pudo ver lo que le quedaba a su favor, que lógicamente fue una porción mucho menor a la facturación total del negocio.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias