Mientras los alquileres siguen subiendo y la oferta crece, la garantía se transformó en el principal punto de fricción entre inquilinos, propietarios e inmobiliarias. Cuánto puede costar una garantía privada, qué programas oficiales existen y cómo se evalúa el ingreso.
El mercado de alquileres en CABA muestra una dinámica dual: por un lado, los valores continúan ajustándose; por otro, la oferta disponible crece con fuerza. En febrero, los alquileres subieron 3,5% en la Ciudad y en 12 meses acumularon 34,8%, de acuerdo con un relevamiento privado. Un dos ambientes promedia $790.801 y un tres ambientes $1.060.751, cifras que consolidan la tensión presupuestaria de los hogares.
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A la par, el stock publicado aumentó: la oferta de departamentos en alquiler registró un salto de 215,5% vs. noviembre de 2023, según datos citados en informes del sector. Sin embargo, más oferta no implica acceso automático: en la práctica, el principal “stopper” en el cierre de operaciones volvió a ubicarse en el mismo lugar: la garantía.
Garantía: del requisito administrativo al filtro de acceso
Con mayor libertad de negociación en contratos nuevos, propietarios e inmobiliarias tienden a reforzar condiciones para reducir riesgo. Allí, el seguro de caución se instaló como alternativa para reemplazar la garantía propietaria o el garante familiar. El punto clave, en términos económicos, es el costo inicial y la capacidad de pago del inquilino.
Providencia Seguros: criterios de ingreso y sostenibilidad
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Incluso desde el sector público porteño se impulsa esta herramienta. La existencia de estos programas refleja una realidad: la garantía dejó de ser un detalle administrativo para convertirse en un filtro de acceso.
En Providencia Seguros explican que el seguro de caución se apoya en verificación de ingresos y documentación contractual preliminar. El análisis busca que el canon sea sostenible: se solicita copia del contrato y documentación respaldatoria. En relación de dependencia: antigüedad mínima y recibos recientes; en autónomos: certificación anual por contador.
“Hoy para mucha gente el problema no es solo pagar el alquiler, sino poder entrar al contrato. El seguro de caución reemplaza la garantía propietaria y ordena el proceso con criterios claros. Evaluamos ingresos para que el canon mensual sea sostenible y no supere el 35% del ingreso”, señaló Carlos Salinas, de Providencia Seguros.
El nuevo “termómetro” del mercado
En la práctica, la garantía funciona como termómetro de confianza. A mayor incertidumbre, mayor exigencia. Y allí, el seguro de caución gana participación porque ofrece un formato formal, verificable y rápido de resolver, con impacto directo en el cierre de operaciones, especialmente en meses de recambio (mudanzas, estudiantes, renovaciones).
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