13 de mayo 2026 - 10:09

Loma Negra ajusta su operación para pasar el invierno: apagó hasta noviembre su horno principal

La cementera decidió bajar el ritmo de producción en Olavarría por la caída de la demanda, el exceso de stock y el alto costo del gas. Los nuevos dueños argentinos buscan reorganizar la empresa frente a la parálisis de la construcción.

El horno que Loma Negra apagó hasta noviembre funciona en la planta de Olavarría. 

El horno que Loma Negra apagó hasta noviembre funciona en la planta de Olavarría. 

La cementera Loma Negra resolvió apagar uno de los hornos principales de su planta de L’Amalí, en Olavarría, hasta noviembre de este año, en una decisión vinculada con la crisis que atraviesa la industria de la construcción, pero también con la puesta en marcha de una reorganización operativa interna tras el reciente cambio de dueños.

La compañía atribuyó la medida al fuerte incremento del costo del gas durante el invierno y al elevado nivel de stock acumulado de clínker, el insumo básico para fabricar cemento.

Según el secretario general del sindicato minero AOMA de Olavarría, Alejandro Santillán, la paralización anunciada “no tiene antecedentes”, ya que “las interrupciones programadas por mantenimiento generalmente no duran más de 40 días”.

El sindicalista también precisó que en L’Amalí se acumula un sobrestock de más de 700.000 toneladas de clínker. Este stock es el que la empresa pretende reducir, mientras replantea su actual proceso productivo.

La decisión llega además en un momento de transición empresarial para la mayor productora de cemento del país. Apenas semanas atrás, la compañía cambió de manos luego de la reestructuración de deuda de la brasileña InterCement, controlante histórica de la firma.

El nuevo esquema accionario quedó encabezado por el empresario argentino Marcelo Mindlin, fundador de la energética Pampa Energía, acompañado por fondos internacionales de inversión.

La reorganización operativa coincide con el inicio de una nueva etapa corporativa para la compañía. El ingreso de Mindlin y de los fondos acreedores llegó después de casi dos décadas de control brasileño de la empresa, que había quedado en manos de Camargo Correa en 2005 tras la venta realizada por la familia Fortabat.

Ahora, bajo la nueva conducción local, Loma Negra comenzó a adecuar sus operaciones para atravesar uno de los momentos más complejos para la industria de la construcción, entre otras cosas por la falta de obra pública y el aumento de costos en dólares que frenan la construcción privada.

En este contexto, el apagado del horno es parte de la estrategia de ajuste defensivo para preservar caja y adecuar la estructura productiva a un mercado que todavía no muestra señales firmes de recuperación. La empresa apuesta a utilizar el stock acumulado y reducir costos energéticos durante el invierno, mientras espera una eventual mejora de la demanda hacia fines de año.

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