P: Participan en sectores que hoy tienen buena proyección. ¿Cuáles son los más dinámicos?
G.S.: Principalmente energía y minería. Pero también seguimos acompañando a las industrias en procesos de modernización, eficiencia energética y sustentabilidad. Además, nuestra planta de Tucumán exporta productos de baja tensión al resto de Sudamérica, así que también tenemos una fuerte presencia en segmentos vinculados a construcción y electrificación domiciliaria.
P: Ustedes abarcan muchos sectores. ¿Eso les permite tener una mirada amplia sobre la situación económica?
G.S.: Sí, totalmente. ABB trabaja en electrificación, automatización y motion, con motores y drives. Son tecnologías que atraviesan muchísimas industrias, así que tenemos una visión bastante transversal de lo que pasa en la economía.
P: La electrificación está avanzando en el país. ¿Creen que puede haber un salto fuerte en esa transformación?
G.S.: Sí. Hay muchísimo por hacer en infraestructura. Y también todo lo vinculado a eficiencia energética, tanto para utilities como para industrias. Hay una búsqueda creciente de procesos más eficientes y tecnologías más limpias y sustentables. Estamos impulsando infraestructura de carga y soluciones vinculadas a electromovilidad. Por ejemplo, la red de buses eléctricos de la Ciudad tiene sistemas de carga nuestros. Y creemos que a medida que lleguen más autos eléctricos, también va a crecer toda la infraestructura asociada.
P: ABB tiene casa central en Suiza. ¿Cómo ven desde afuera a la Argentina en comparación con otros países?
G.S.: ABB es una compañía suizo-sueca con más de 130 años de historia y más de 100 en Argentina. De hecho, una de las primeras filiales fuera de Europa fue acá. En términos de infraestructura, creo que todavía hay camino por recorrer. Se ha avanzado, pero falta bastante. De todos modos, las inversiones que se vienen en energía y minería necesariamente van a traer mejoras en infraestructura.
Giselle Somale ABB
"Cuando otros países empezaron a tener inflación, me llamaban desde Turquía u otros lugares para preguntarme cómo hacíamos", señaló la CEO de ABB.
Mariano Fuchila
P: ¿Estos sectores y el nuevo esquema económico están poniendo a Argentina nuevamente en el radar internacional?
G.S.: Sí, creo que sí. La estabilidad macroeconómica ayuda mucho y hace más normales las operaciones de comercio exterior. Hoy es más fácil mirar a Argentina desde una lógica de mayor previsibilidad. Además, el país tiene recursos enormes. Vaca Muerta existe hace muchos años, pero ahora logró convertirse en algo más concreto. Y estos proyectos requieren inversiones muy grandes y de largo plazo, por eso necesitan estabilidad y seguridad jurídica.
P: ¿Qué es lo que más miran afuera a la hora de invertir en Argentina?
G.S.: Las oportunidades están. Pero también tiene que existir una visión sustentable de largo plazo. ABB no es una empresa que venga a buscar una rentabilidad extraordinaria rápida y después se vaya. Busca estabilidad, continuidad y proyectos sostenibles.
P: ¿Y en ese esquema el RIGI juega un papel importante?
G.S.: Sí, fundamentalmente porque impulsa inversiones de nuestros clientes. No aplica directamente a ABB, pero sí a los proyectos donde participamos como proveedores. Entonces genera movimiento en toda la industria.
P: ¿El ruido político de cara a 2027 puede complicar ese escenario?
G.S.: Creo que no. Me parece que ya hay cierto consenso respecto de que estos proyectos son convenientes para el país a largo plazo. Más allá de las coyunturas políticas, veo una comprensión de que son sectores estratégicos.
P: Lleva más de 30 años en ABB. ¿Cómo fue explicar Argentina en la casa matriz durante todos estos años?
G.S.: Me tocó muchas veces ser una especie de embajadora de Argentina dentro de la compañía, explicando las distintas dificultades económicas que tuvo el país. La clave siempre fue mostrar el talento que existe acá y las oportunidades. Tenemos ingenieros y equipos muy valiosos, y eso permitió sostener operaciones incluso en contextos de mucha incertidumbre y mantener la rentabilidad de la compañía. De hecho, cuando otros países empezaron a tener inflación, me llamaban desde Turquía u otros lugares para preguntarme cómo hacíamos para gestionar una compañía en contextos tan complejos. Para nosotros eran problemas cotidianos que en otros lugares no existían, que como argentinos vemos normales.
P: ¿Es más fácil explicar hoy a la Argentina?
G.S.: Sí, totalmente. Estamos volviendo a una normalidad que también exige más competitividad. Hoy podemos enfocarnos más en cómo hacer una planta más productiva y eficiente, en mirar nuestros costos y menos en cómo sobrevivir a la inflación.
P: Ustedes exportan desde Argentina. ¿Cómo está hoy esa dinámica?
G.S.: Estamos exportando bien. Desde la planta de Tucumán exportamos productos a toda Latinoamérica y también exportamos mucho talento. El año pasado exportamos 28.000 horas de ingeniería. Eso significa que ingenieros argentinos desarrollan proyectos para distintas partes del mundo desde acá.
P: ¿Cómo es exportar talento?
G.S.: Desde Argentina hacemos ingeniería para proyectos globales. Puede ser una refinería o una planta industrial en cualquier lugar del mundo. Nuestros ingenieros desarrollan los proyectos desde acá y luego viajan para la puesta en marcha o la etapa final. Tenemos en Argentina un hub de ingeniería global y eso habla muy bien del nivel profesional argentino. Quizás otros países son más competitivos en costos. Nosotros somos muy valorados por nuestros profesionales.
P: ¿Qué falta para mejorar la competitividad productiva?
G.S.: Un poco de todo: productividad, logística, simplificación impositiva y también cuestiones laborales. Todo eso ayuda a reducir costos y mejorar la competitividad. ABB tiene presencia productiva en Tucumán. Es algo muy lindo de ver. En un pueblo de Tucumán hay una planta con tecnología de punta y estándares globales. Cuando hicimos la actualización de la planta, se trabajó en paralelo con plantas de Alemania e India, con la misma tecnología y el mismo layout. A lo largo de los años sostener esa operación fue un gran logro.
P: ¿Una reforma impositiva ayudaría?
G.S.: Sí, simplificaría mucho la operación y ayudaría a bajar costos. La simplificación siempre mejora la eficiencia.
P: También trabajan mucho con universidades y formación técnica.
G.S.: Sí, colaboramos con universidades como la UTN, la UCA y La Plata, además de colegios técnicos. Hacemos donaciones de equipamiento, capacitaciones y programas de pasantías. Porque todos estos proyectos que vienen en minería y energía también van a demandar muchísimo capital humano e infraestructura. El país va a necesitar formar gente preparada para trabajar en esos desarrollos.
Giselle Somale ABB
El RIGI y la reforma laboral, claves para la sustentabilidad a largo plazo de los proyectos.
Mariano Fuchila
P: ¿Cómo fue abrirse camino como mujer en una empresa de ingenieros?
G.S.: Lo viví de manera bastante natural, aunque claramente cambió muchísimo respecto de cuando yo empecé. Hoy hay muchas más mujeres ingenieras y más oportunidades. Desde ABB trabajamos mucho promoviendo carreras y fomentando la participación femenina.
P: ¿Las nuevas generaciones tienen otra relación con el trabajo? ¿Cómo lo ve tras una carrera de más de 30 años en la misma empresa?
G.S.: Sí, claramente. Pero también creo que ABB tuvo la capacidad de ir reteniéndome, de ir generando nuevos desafíos y oportunidades. Eso hace que las inquietudes las fuera desarrollando dentro de la compañía, eso es positivo. Cuando hablo con los más jóvenes, valoran mucho la posibilidad de rotar, trabajar en distintos proyectos o incluso en otros países. Son optimistas respecto a trabajar en la empresa.
P: ¿Qué buscan hoy en los perfiles profesionales? ¿Cómo se retienen al talento?
G.S.: Gente con ganas. Siempre digo que prefiero alguien con iniciativa y ganas de aprender antes que alguien técnicamente brillante pero sin actitud. La proactividad y la capacidad de adaptarse son fundamentales. Hay que generar buenos líderes que generen esos dinamismos con los equipos. De una compañía también atraen los valores, la sustentabilidad, la integridad, la seguridad. Más allá de las cuestiones netamente económicas, compartir los valores y el propósito.
P: ¿La inteligencia artificial ya está siendo utilizada por la empresa? ¿De qué forma?
G.S.: Sí, totalmente. ABB tiene varias iniciativas vinculadas a inteligencia artificial, tanto aplicadas a nuestros productos como a procesos internos y soluciones para clientes. Estamos trabajando mucho en integrar IA en distintas herramientas y desarrollos. También internamente impulsamos capacitaciones porque todo avanza muy rápido. La velocidad de la inteligencia artificial es enorme y hay que hacer un aprendizaje acelerado para no quedarse atrás. Es una ola que claramente ya está transformando la industria.
P: ¿Y los procesos de automatización ya están funcionando con inteligencia artificial?
G.S.: Sí, aunque todavía de una manera bastante controlada. Hoy existe mucha tecnología disponible, pero sigue habiendo supervisión humana. Siempre hay una persona analizando resultados, validando información y tomando decisiones sobre cómo se utiliza esa información.
Giselle Somale ABB
Somale minimizó el impacto electoral en las decisiones de negocios y señaló que hay consenso en sostener parte del modelo económico actual.
Mariano Fuchila
P: Antes mencionabas operaciones en Tucumán, proyectos en Jujuy y equipos trabajando para el exterior. ¿Cómo se gestiona una compañía tan diversificada geográficamente?
G.S.: Lo fundamental es construir equipos sólidos y generar responsabilidad y autonomía. Nosotros trabajamos mucho más por objetivos y resultados que desde una lógica de control permanente. Eso permite tener equipos distribuidos geográficamente, incluso trabajando desde Argentina para proyectos internacionales, pero manteniendo liderazgo, coordinación y seguimiento.
P: ¿Están pensando en nuevas inversiones?
G.S.: Sí, continuar con las inversiones que ya venimos realizando. El año pasado inauguramos un centro de capacitación y un experience center en la Ciudad de Buenos Aires, y la idea es seguir fortaleciendo nuestras operaciones y capacidades locales.
P: Para cerrar, si tuviera que definir el actual clima de negocios en Argentina, ¿cómo lo describiría?
G.S.: Creo que estamos viviendo un momento de mayor normalidad, que permite mirar las oportunidades con mayor proyección de largo plazo. Eso nos permite sacar el foco de muchas problemáticas coyunturales y concentrarnos realmente en crecer, ayudar a los clientes a incorporar nuevas tecnologías, ser más sustentables y más eficientes.