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21 de octubre 2026 - 21:00

La colección de autos de Ralph Lauren: de un Ferrari de u$d650.000 a un garaje de u$d350 millones

A medida que su marca crecía, Ralph Lauren empezó a darse el gusto de comprar los deportivos que tanto le habían gustado desde joven.

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En el garaje de Ralph Lauren hay deportivos históricos y modelos de los que se fabricaron muy pocas unidades en el mundo.

Harper's Bazaar

El diseñador estadounidense Ralph Lauren construyó una fortuna con su marca de ropa, pero también destinó buena parte de su dinero a una pasión muy diferente. Durante décadas reunió algunos de los autos más exclusivos del mundo, con ejemplares que actualmente alcanzan precios de decenas de millones de dólares.

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Su interés por los vehículos clásicos comenzó mucho antes de convertirse en uno de los grandes nombres de la moda. A medida que crecía su empresa, empezó a comprar deportivos europeos cada vez más difíciles de conseguir, muchos de los cuales había admirado desde joven.

Lauren logró recuperar el motor original de su Ferrari 250 GTO y volver a colocarlo en el auto.

Un retorno histórico: el Ferrari 250 GTO que multiplicó su valor por 80

En 1985, pagó u$s650.000 por un Ferrari 250 GTO de 1962, una cifra considerable para un auto usado en aquella época. La marca italiana había fabricado apenas 36 unidades de este modelo entre 1962 y 1964, originalmente concebido para competir en carreras de resistencia.

El ejemplar del diseñador, identificado con el número de chasis 3987GT, tenía un importante pasado deportivo. En 1962 ganó los 1.000 Kilómetros de París, disputados en Montlhéry, con los hermanos Pedro y Ricardo Rodríguez al volante. También participó en competencias de Daytona y Sebring, donde llegó a ser conducido por Roger Penske.

Para entender cuánto aumentó su valor, basta con mirar algunas operaciones recientes. En noviembre de 2023, un Ferrari 330 LM/250 GTO de 1962 alcanzó los u$s51,7 millones en una subasta de RM Sotheby's. Aunque pertenecía a otro coleccionista, ese precio representa casi 80 veces lo que Lauren había desembolsado por su unidad.

En enero de 2026, un 250 GTO blanco se vendió por u$s38,5 millones en Florida, mientras que otro ejemplar había alcanzado unos u$s70 millones en una operación privada de 2018. El historial de competición, el estado de conservación y la autenticidad de los componentes influyen considerablemente en las diferencias de precio.

El Ferrari de Lauren había perdido su motor original durante una etapa anterior, cuando la pieza fue separada del chasis. El empresario consiguió recuperarla y volver a instalarla en el deportivo, que todavía conserva en su garaje.

¿Cuánto vale realmente el garaje secreto de Ralph Lauren hoy?

La colección de Ralph Lauren suele estar valuada en u$s350 millones, aunque no existe una tasación pública reciente que confirme esa cifra. En 2016, sus más de 70 automóviles tenían un valor estimado de al menos u$s300 millones. Desde entonces, unidades similares a varias de las que posee alcanzaron precios extraordinarios en distintas subastas.

Entre sus piezas más importantes aparece el Bugatti Type 57SC Atlantic de 1938, del que solamente se fabricaron cuatro unidades. Lauren conserva el último ejemplar producido, restaurado durante los años ochenta y ganador del prestigioso concurso de elegancia de Pebble Beach en 1990.

También tiene un McLaren F1 LM de 1996, una versión creada para celebrar la victoria de la marca británica en las 24 Horas de Le Mans de 1995. Se fabricaron únicamente cinco unidades para clientes, además de un prototipo. El diseñador posee otros dos McLaren F1, mientras que un F1 GTR de competición, perteneciente a otro propietario, se vendió por u$s34,655 millones en agosto de 2026.

El Ferrari 250 LM de 1964 es otro de los deportivos destacados de su garaje. Ganó 13 de las 19 carreras que disputó en Australia entre 1965 y 1968, incluida una prueba de resistencia en la que participó Jackie Stewart, quien años después se convertiría en tricampeón mundial de Fórmula 1.

Buena parte de los vehículos se guarda en unas instalaciones privadas de Bedford Hills, Nueva York, a unos 65 kilómetros de Manhattan. El edificio tiene temperatura controlada, un taller de mantenimiento y espacios de exhibición con plataformas individuales. En 2017, Lauren abrió excepcionalmente sus puertas para organizar allí un desfile de su marca durante la Semana de la Moda de Nueva York.

De un Morgan usado al imperio: cómo empezó la pasión del diseñador

Ralph Lauren creció en el Bronx y desde joven quedó fascinado por los deportivos europeos que veía circular por Nueva York. Le atraían especialmente los autos británicos, con sus carrocerías elegantes y detalles que recordaban a los diseños de décadas anteriores.

Uno de sus primeros vehículos fue un Morgan de 1961 que compró de segunda mano, de color blanco, con asientos de cuero rojo y una correa para sujetar el capó. Aquel descapotable británico era bastante diferente de los autos que acostumbraba a ver en las calles de la ciudad, aunque todavía estaba lejos de poder comprar otros deportivos que admiraba.

Cuando se casó con Ricky, en 1964, tuvo que vender el Morgan para afrontar los gastos de su nueva vida en Manhattan. La pareja necesitaba dinero para instalarse y el automóvil terminó siendo uno de los bienes de los que decidió desprenderse.

Su situación económica mejoró con el crecimiento del negocio de indumentaria, que había comenzado en 1967 con una línea de corbatas. En 1971 pudo comprar su primer auto nuevo, un Mercedes-Benz 280SE 3.5 Cabriolet. Eligió personalmente los colores del interior y de la capota, pese a que el concesionario le había recomendado otra terminación.

Con los años llegaron los Porsche 930 Turbo y otros deportivos de lujo. En 1983 sumó un Mercedes-Benz 300 SL Gullwing de 1955, uno de los modelos más reconocibles de la marca alemana por sus puertas que se abren hacia arriba, conocidas como alas de gaviota.

Lauren llegó a definir los automóviles como una forma de arte en movimiento. Lejos de limitarse a exhibirlos, siempre disfrutó conducirlos y contó con mecánicos especializados para mantener en funcionamiento las distintas piezas de su garaje.

En 2011, una selección de 17 vehículos de su colección fue exhibida en el Museo de Artes Decorativas de París, bajo el nombre de "L'Art de l'Automobile". La muestra incluyó algunos de sus autos más exclusivos, con modelos de Ferrari, Bugatti, Jaguar y Mercedes-Benz.

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