Clubes de barrio porteños: buscan aliviar deudas y facilitar fondos para obras y equipamiento

El legislador porteño Francisco Loupias impulsa iniciativas para aliviar las obligaciones económicas de los clubes, facilitar el acceso al financiamiento y mejorar la seguridad en las instalaciones deportivas. Este viernes, el Club Sahores será sede de una jornada de concientización sobre la Ley Joaquín.

Francisco Loupias impulsa iniciativas para fortalecer los clubes de barrio porteños. El viernes 23 de octubre participará de una jornada sobre la Ley Joaquín en el Club Sahores, junto a los padres de Joaquín Gatto.

Francisco Loupias impulsa iniciativas para fortalecer los clubes de barrio porteños. El viernes 23 de octubre participará de una jornada sobre la Ley Joaquín en el Club Sahores, junto a los padres de Joaquín Gatto.

Los clubes de barrio de la Ciudad de Buenos Aires enfrentan dificultades económicas, administrativas y de infraestructura que condicionan el desarrollo de sus actividades. Frente a ese escenario, el legislador porteño Francisco Loupias presentó una agenda que combina propuestas para aliviar deudas impositivas, promover el financiamiento privado a través del mecenazgo deportivo y reforzar la prevención de accidentes en las instalaciones.

“Las leyes no pueden pensarse únicamente desde un escritorio. Hay que recorrer los clubes, sentarse con sus dirigentes, escuchar qué problemas tienen y entender cómo funcionan. Muchas veces una dificultad que parece pequeña desde afuera representa un obstáculo enorme para una institución que se sostiene con el esfuerzo de sus socios”, explicó Loupias.

La agenda incluye iniciativas vinculadas con la Ley 1807 de la Ciudad de Buenos Aires, que establece un marco de reconocimiento y protección para los clubes de barrio, y propuestas destinadas a aliviar sus obligaciones económicas. Entre ellas se encuentran iniciativas para la condonación de deudas del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), con el objetivo de que las instituciones puedan destinar una mayor proporción de sus recursos al sostenimiento y mejoramiento de sus actividades.

Las dificultades para afrontar los gastos de mantenimiento, los servicios públicos, las reparaciones y los trámites administrativos condicionan el funcionamiento de entidades que, en su mayoría, dependen de las cuotas sociales y de actividades para recaudar fondos. A eso se suma el trabajo voluntario de dirigentes, socios y familias que colaboran para mantener las puertas abiertas.

“No podemos exigirles a los clubes que cumplan una función social extraordinaria y después dejarlos solos frente a todas sus dificultades. El Estado tiene que acompañarlos, facilitarles las cosas y comprender que cada peso que una institución puede destinar al deporte, a la infraestructura o a sus chicos es una inversión en toda la comunidad”, afirma Loupias.

Mecenazgo deportivo: una herramienta para financiar proyectos

Uno de los instrumentos que puede contribuir al fortalecimiento de los clubes es la Ley de Mecenazgo y Patrocinio Deportivo de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada en 2021 y modificada en diciembre de 2024. El régimen promueve la participación del sector privado en el financiamiento de proyectos deportivos mediante beneficios fiscales, con nuevas posibilidades para las instituciones sin fines de lucro.

La reglamentación durante 2026 y la puesta en marcha de los procedimientos para presentar proyectos representan una oportunidad para que la herramienta se traduzca en mejoras concretas. Los recursos podrían destinarse a obras de infraestructura, adquisición de equipamiento, mejoras en las instalaciones, ampliación de actividades y desarrollo de propuestas deportivas y sociales.

El sistema plantea una articulación entre el Estado, las empresas, los contribuyentes y las organizaciones deportivas: mientras el Estado establece las condiciones y los incentivos, el sector privado puede aportar recursos para proyectos que beneficien a las comunidades.

“El mecenazgo deportivo puede ser una de las mejores herramientas que tengan los clubes de barrio para crecer. Tenemos que lograr que funcione, que sea sencillo acceder y que los recursos lleguen a las instituciones. Un club que necesita arreglar su techo, mejorar una cancha o comprar materiales deportivos tiene que encontrar en esta ley una oportunidad concreta para hacerlo”, plantea el legislador.

El desafío, sin embargo, es que el mecanismo resulte accesible para instituciones de distintas dimensiones. Los clubes más pequeños pueden tener mayores dificultades para conseguir financiamiento y, además, no siempre cuentan con equipos especializados para formular y presentar proyectos. Por eso, la difusión de los requisitos, la capacitación de dirigentes, el acompañamiento técnico y administrativo y la simplificación de los procedimientos aparecen como aspectos centrales para ampliar el alcance de la herramienta.

Loupias también plantea la necesidad de que las políticas públicas destinadas a los clubes tengan continuidad y se construyan con acuerdos entre los distintos espacios políticos. La implementación de las normas, su evaluación y los ajustes que puedan requerir son parte del proceso para que los instrumentos disponibles lleguen efectivamente a las instituciones.

“Los clubes de barrio no tienen color político. Son de sus socios, de sus vecinos y de las familias que los sostienen todos los días. Por eso, tenemos que ser capaces de trabajar con todos los espacios políticos, encontrar puntos de acuerdo y construir políticas públicas que perduren. Cuando se trata de defender a los clubes, el consenso tiene que estar por encima de cualquier diferencia”, sostiene.

Ley Joaquín: prevención y seguridad en los espacios deportivos

La seguridad de las instalaciones es otro de los ejes de la agenda. La Ley Joaquín, aprobada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el 27 de agosto de 2026, surgió a partir de la muerte de Joaquín Gatto, un niño de 12 años que falleció en enero de este año como consecuencia de la caída de un arco deportivo en la provincia de Neuquén.

Sus padres, Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, impulsaron una tarea de concientización para prevenir accidentes relacionados con estructuras utilizadas en clubes, escuelas y espacios recreativos. La iniciativa busca promover medidas de prevención, información y capacitación frente a los riesgos que pueden presentar arcos, aros, postes y otros elementos deportivos.

La correcta instalación, sujeción y conservación de estas estructuras resulta fundamental para reducir situaciones de peligro, especialmente en espacios utilizados diariamente por niños y adolescentes. En instituciones con instalaciones de muchos años de antigüedad, el mantenimiento periódico y la incorporación de prácticas preventivas forman parte de los desafíos cotidianos.

“Lo que ocurrió con Joaquín es una tragedia que nos obliga a reflexionar y, sobre todo, a actuar. Hay accidentes que pueden prevenirse con información, controles y medidas de seguridad. Esta ley busca generar conciencia para que ningún chico esté expuesto a riesgos que podrían evitarse”, señala Loupias.

La aprobación de la norma abrió una nueva etapa vinculada con su difusión entre las instituciones deportivas. En ese proceso, las federaciones y los dirigentes tienen un papel relevante por su conocimiento del funcionamiento cotidiano de los clubes y de las condiciones en las que se desarrollan las actividades.

“Los clubes son espacios donde las familias depositan su confianza. Tenemos la responsabilidad de acompañarlos para que puedan seguir siendo lugares de encuentro, aprendizaje y alegría, pero también espacios cada vez más seguros para todos”, expresa el legislador.

Club Sahores: una jornada para difundir la Ley Joaquín

En el marco de esta agenda, el próximo viernes 23 de octubre, a las 18:30, el Club Sahores será sede de una jornada de concientización sobre la Ley Joaquín, organizada por la Federación de Clubes de Barrio Unidos (FESCBU).

La actividad prevé la participación de numerosos clubes de barrio de la Ciudad de Buenos Aires. Sus representantes se reunirán para conocer los alcances de la normativa, intercambiar experiencias y reflexionar sobre las medidas de prevención y las responsabilidades vinculadas con el mantenimiento de las instalaciones deportivas.

El encuentro contará con la presencia de Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, los padres de Joaquín, quienes compartirán su historia y el trabajo que vienen realizando para concientizar sobre la importancia de prevenir accidentes. También participará Francisco Loupias, autor de la ley, quien abordará los alcances de la iniciativa y la necesidad de avanzar en su difusión.

“Serena y Adrián nos enseñan que incluso en medio del dolor más profundo se puede construir algo que ayude a los demás. La Ley Joaquín nació de su compromiso y hoy tenemos la responsabilidad de lograr que ese mensaje llegue a cada club, cada escuela y cada espacio deportivo”, expresa Loupias.

La convocatoria, además, busca promover el diálogo entre dirigentes de distintos barrios y fortalecer la articulación entre las instituciones deportivas, las federaciones y el Estado. La prevención, el intercambio de experiencias y la capacitación son parte de una agenda que apunta a incorporar mejores condiciones de seguridad en los espacios utilizados por chicos y jóvenes.

“Que tantos clubes de barrio se reúnan para hablar de prevención es una señal muy importante. Demuestra que existe un compromiso de los dirigentes por cuidar a los chicos y mejorar las condiciones de seguridad. El objetivo es que la historia de Joaquín se transforme en conciencia y que esa conciencia permita evitar nuevas tragedias”, agrega.

La jornada en el Club Sahores pondrá el foco en la difusión de la Ley Joaquín, pero también volverá a plantear los desafíos que enfrentan los clubes para sostener su actividad. El financiamiento, las obligaciones económicas, el mantenimiento y la seguridad forman parte de una misma discusión sobre las herramientas necesarias para acompañar a instituciones que cumplen una función social en los barrios porteños.

“Una ciudad no se construye solamente con grandes obras. También se construye cuidando sus instituciones, sus espacios de encuentro y los lugares donde los vecinos desarrollan su vida cotidiana. Cuando acompañamos a un club de barrio, estamos acompañando a cientos de familias”, concluye Loupias.

Te puede interesar