Vivimos en un mundo globalizado, donde cada vez es más común trabajar en equipos compuestos por personas de diferentes culturas.
Vivimos en un mundo globalizado, donde cada vez es más común trabajar en equipos compuestos por personas de diferentes culturas.
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Los líderes de hoy en día necesitan aprender a liderar profesionales con diferentes valores, costumbres, tradiciones, creencias y paradigmas.
A continuación algunos tips para liderar equipos multiculturales:
Los estilos de comunicación de las personas, muchas veces están influenciados por su cultura. En algunas culturas decir “no” es considerado una ofensa; en otras ser directo y concreto es valorado, y hay otras que se enfocan en utilizar un lenguaje indirecto, cuidando no herir los sentimientos de los demás o no parecer autoritario.
Cuando los miembros del equipo, y el líder, conocen los estilos de comunicación de sus compañeros de otras culturas, pueden ser más pacientes y empáticos ante las diferencias y evitar malentendidos innecesarios.
Es muy probable que los miembros de un equipo juzguen a sus compañeros, debido a estereotipos que se tienen sobre cada cultura. Aunque sí existen características culturales que impactan el comportamiento de los individuos, no debemos olvidar que cada persona es diferente, que los estereotipos muchas veces no son verdad y pueden llevarnos a realizar juicios equivocados sobre el otro.
El líder puede crear un espacio de confianza y humor, donde invita a los miembros del equipo a hablar sobre los estereotipos que existen de su propia cultura y a compartir de manera informal con cuáles se siente identificado y con cuáles no.
Cuando un equipo comparte un mismo espacio físico de trabajo y algunos miembros del equipo hablan un idioma que los demás no entienden, pueden caer en el hábito de tener conversaciones en ese idioma, generando separación y exclusión. De igual forma las personas que pertenecen a un mismo país o región suelen armar subgrupos que pueden dificultar la integración del equipo.
El líder de estos equipos puede invitar a sus colaboradores a hablar el idioma que todos comparten en el lugar de trabajo, e incluso asignar proyectos conjuntos a personas de diferentes bagajes culturales, fomentando la integración entre miembros del equipo.
Muchos de los conflictos que se producen en equipos multiculturales, se dan por las diferencias culturales. En algunas culturas llegar a una reunión 10 minutos tarde es considerado una ofensa, en otras es aceptado. Lo mismo sucede con temas de conversación y comportamientos que son apropiados para algunas culturas y que para otras son ofensivos.
Aprender sobre las diferencias culturales y fomentar diálogos abiertos y respetuosos donde los miembros del equipo hablan sobre estas diferencias, les permite ser más tolerantes y respetuosos con sus compañeros. Además, propiciar espacios donde cada miembro del equipo pueda compartir con los demás diferentes tradiciones o aspectos de su cultura, es una práctica muy enriquecedora para todos.
El líder de equipos multiculturales debe propiciar espacios en los que sus colaboradores se conozcan más allá de lo laboral y encuentren lo que es común entre ellos. En este tipo de espacios los miembros del equipo pueden descubrir valores, gustos e intereses similares.
Adicionalmente, las conversaciones donde el líder fomenta la participación de todos y se discuten tanto los desafíos comunes que los miembros del equipo enfrentan, como las aspiraciones, motivaciones y anhelos que comparten, pueden generar unión dentro del equipo.
Los equipos multiculturales poseen una gran riqueza, especialmente a la hora de encontrar diferentes alternativas para resolver una situación o encontrar nuevas estrategias para alcanzar las metas. Cada miembro del equipo ve la realidad desde los lentes de su propia cultura, educación y experiencias. Si la riqueza en perspectivas se valora como algo positivo, y se fomentan conversaciones donde todos los miembros del equipo tienen voz, el equipo como unidad podrá ampliar su perspectiva y descubrir nuevas posibilidades.
También es muy útil que el líder de estos equipos identifique las fortalezas de cada uno de los miembros y en vez de buscar que todos sean iguales, invite al equipo a valorar las diferencias, para que las habilidades complementarias hagan al equipo más fuerte.
(*) Cofundadora y CEO de Amayaco.
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