Efecto pandemia: salud y tecnología, una sociedad en alza en la Argentina

Negocios

Impulsada por los impactos del Covid-19, la industria digitalizó sus operaciones teniendo como punto central la experiencia del usuario.

Aunque muchos no lo sepan, el concepto de transformación digital no es reciente ni novedoso. Desde hace más de una década, las compañías más “revolucionarias” empezaron a emprender este proceso que es, sobre todo, un cambio organizacional, estratégico y cultural. Estas compañías iniciaron su travesía digital con la instalación de un software que le permitiera a sus colaboradores pasar del papeleo físico a la computación. Dentro de esas industrias pioneras estaba la de la salud que, impulsada por los impactos del covid-19, digitalizó aun más sus operaciones teniendo como punto central la experiencia del usuario.

En abril de 2020 se empezó a hablar del “boom de la telemedicina en Argentina”, un concepto que intentó englobar todos los servicios de salud privada y a las nuevas prepagas que desplegaron sus soluciones digitales para asistir a más personas, aliviando así las pesadas cargas del sistema sanitario del país. Sin embargo, a la nueva era tecnológica que vivía la salud en el país también se sumaron los esfuerzos gubernamentales.

Lo anterior no solo fue un reto para el sistema, sino también una lección para la industria; la experiencia del usuario volvió a situarse en el centro de la gestión sanitaria y la tecnología fue la que, a fin de cuentas, impulsó este cambio de paradigma. Hoy más que nunca la gestión del sistema de salud está puesta sobre la experiencia y percepción de los pacientes, y las personas se acostumbraron a acceder a servicios más digitalizados y personalizados. Lo anterior, sin lugar a dudas, debe motivar a los miembros del sector a prestar más y mejores servicios para el desarrollo y el bienestar de la sociedad argentina.

Edad de oro

Más de uno se preguntará cómo garantizar que esta ‘edad de oro’ de la telemedicina en la Argentina se mantenga una vez culmine la crisis sanitaria. El primer paso es tener claro que aunque la transformación digital ya era parte del ADN de muchas empresas del país, el sector de la salud debe seguir incentivando el uso de modernas tecnologías como la nube, la Inteligencia Artificial, el big data, entre otros.

Para seguir por este camino de digitalización es necesario contar con un adecuado soporte tecnológico que brinde a las compañías del sector la base para agilizar sus procesos de atención y mejorar el acceso a los servicios, impactando así la calidad de vida de los pacientes.

Hoy en día, invertir en un soporte tecnológico que apoye las operaciones de una empresa tiene efectos positivos en la calidad de los servicios y en el rendimiento y competitividad de la organización. No es una tarea necesariamente sencilla; la transformación digital requiere que las compañías tengan una buena educación digital que les permita lograr los cambios ágiles, flexibles y positivos que esperan los usuarios y clientes.

El covid-19 y el posicionamiento de los usuarios en el centro de la gestión empresarial demostró en la Argentina que la tecnología no es enemiga del ser humano. Por el contrario, figura como una extensión de nuestras capacidades que permite el mejoramiento constante de los servicios esenciales como los de la industria de la salud.

(*) Country Manager de TIVIT Argentina

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