30 de diciembre 2022 - 00:01

Oficialismo retomará la moratoria previsional en Diputados y la UCR pide licencia de Cristina en Senado

Alberto Fernández confirmó en C5N que habrá actividad en el Congreso durante el verano 2023. Se busca descomprimir la tensión entre bloques para no repetir lo ocurrido este mes. El radicalismo repite mensaje del pasado -caso Amado Boudou- para que la titular de la Cámara alta no esté en el recinto.

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A la espera de definiciones del Ejecutivo sobre eventuales sesiones extraordinarias durante el verano 2023, el oficialismo ratificó la “urgencia” de la nueva moratoria previsional y pujará por ese tema como una prioridad. En tanto, en el Senado, el radicalismo dio el puntapié inicial a un reclamo que se esperaba desde hace varios días: sugirió a la titular de la Cámara alta, Cristina de Kirchner, que evite presidir sesiones en el recinto, tras la condena penal en primera instancia en la causa Vialidad.

Por un lado, la titular de Diputados, Cecilia Moreau, manifestó esta semana que la Cámara baja “tiene una veintena de proyectos por tratar, entre los que se encuentra el Plan de Pago de Deuda Previsional por la que casi 800.000 personas verán reducidas al mínimo sus jubilaciones desde el 1 de enero”.

Moreau luego agregó que “en la última sesión -en referencia a la prórroga de ordinarias durante el corriente mes- no logramos alcanzar el quórum para aprobar esta ley, que ya tiene media sanción del Senado, por mezquindades que algunos todavía no pueden resolver ni explicar”.

Según la legisladora bonaerense, “es necesario que todas las fuerzas políticas trabajemos para resolver los problemas reales de los argentinos y argentinas y que, a través del diálogo, avancemos en soluciones concretas...”. Y dejó claro que la iniciativa que empuja el Frente de Todos “es una ley que necesitamos aprobar de manera urgente para que miles de ciudadanos que todavía no reúnen los 30 años de aportes puedan percibir lo que les corresponde y que podemos solucionar en un debate democrático, abierto y federal”.

Quien blindó la idea de Moreau fue el propio Alberto Fernández, que en declaraciones a C5N adelantó que convocará a sesiones extraordinarias para tratar temas como la “moratoria previsional” y distintas “alternativas” que se evalúan junto con el ministro de Economía, Sergio Massa, a fin de cumplir con el fallo de la Corte Suprema sobre coparticipación. El problema aún a resolver es descomprimir la tensión política en ambas Cámaras del Congreso, que dinamitaron las posibilidades de ir al recinto durante la prórroga del período ordinario que el Ejecutivo activó durante el corriente mes.

En el Senado, el proyecto cristinista de moratoria previsional fue apurado casi en modo exprés por Juliana Di Tullio, quien criticó en junio pasado la insistencia opositora “en cuanto a preguntarle al ministro de Economía -en ese entonces, era Martín Guzmán- por el costo fiscal”. En esa línea, aseguró que el mismo será “de 0,02% este año y 0,3% el próximo”, y disparó: “Es insignificante, pero para endeudarse en 50.000 ‘palos’ -en referencia a millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional- no pidieron ninguna aparición en este Congreso”.

Semanas después, la siempre seria Oficina de Presupuesto del Congreso dejó claro en un informe: “Se estima que para el primer año de aplicación de la medida el impacto fiscal sería de 0,27% del PBI, llegando durante el segundo año a 0,42% del PBI”. Es decir, muy alejado de lo expuesto y defendido por Di Tullio en la Cámara alta. Además, el Presupuesto 2023 ya está sancionado y, en caso de luz verde de la ley, deberá intervenir el Ministerio de Economía, en plenas negociaciones con el FMI.

Senado

En la Cámara alta, el jefe del radicalismo, Luis Naidenoff, señaló en declaraciones radiales que “en un país normal, una vicepresidenta condenada tiene que pedir licencia y no puede presidir ninguna sesión”. De esta manera, el centenario partido anuncia que solicitará eso en el recinto, al igual que años atrás con el exvicepresidente Amado Boudou, que en aquella época ni siquiera había sido condenado, sino procesado.

Mientras tanto, el cristinismo espera la evolución de su jefe de interbloque, José Mayans, para no depender al extremo de sus aliados habituales, que son la misionera renovadora -no massista- Magalena Solari Quintana, la exopositora Clara Vega y Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro).

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