15 de febrero 2026 - 00:00

Carne, yerba y economías regionales: ¿cuánto gana hoy un peón rural?

Mientras los precios agropecuarios y las exportaciones muestran señales dispares, el ingreso del peón rural vuelve al centro del debate sobre rentabilidad, salarios y distribución en el sector.

La remuneración para tareas permanentes en explotaciones agrarias, categoría peón, en febrero de 2026 se ubica en $1.000.908.

La remuneración para tareas permanentes en explotaciones agrarias, categoría peón, en febrero de 2026 se ubica en $1.000.908.

Foto: Freepik

La economía agropecuaria, en las economías periféricas con una estructura productiva desequilibrada (EPD) —especialización comercial y tipo de cambio que se basa en el sector más productivo—, trata de resolver dos dilemas: la restricción externa y el hecho de que, cuando se inicia una etapa de crecimiento, el sector industrial no se autofinancia de divisas, pero absorbe parte de ellas para continuar el desarrollo productivo en la EPD. Esta EPD se sostiene y se define por una demanda externa —centro económico del momento—.

La economía agropecuaria en la periferia sería, como en la economía política clásica (Smith, Ricardo y Marx), simple a la hora de analizar el sistema económico, poniendo el foco en los tres factores productivos: capital, trabajo y tierra.

Es relevante siempre tener en cuenta esta tríada. De estos tres factores productivos se pueden derivar sus remuneraciones: la ganancia, el salario y la renta.

La demanda externa y los precios internacionales son muy relevantes para las economías periféricas, caracterizadas por exportar productos primarios. Recientemente, “China estaría considerando elevar sus compras de soja estadounidense hasta 20 millones de toneladas para la actual campaña, lo que implicaría un incremento de 8 millones de toneladas respecto de los 12 millones ya comprometidas. Esta señal política impulsó una suba cercana a los 40 centavos de dólar por bushel en las cotizaciones en Chicago”. Este aumento del precio de los granos y derivados es relevante para la economía nacional. La guerra comercial a veces es simplemente negociación a otro nivel.

Yerba mate y el efecto salario

Hay tres datos que tenemos que considerar en este cierre de 2025 y principios de 2026: carne, mate y productos regionales. Todos estos productos tienen su fuerte arraigo en la tierra y hacen las veces de símil salario.

El primer producto que está en el centro del debate es la yerba mate. En el último trimestre se aceleró la exportación, aunque sigue por debajo del promedio mensual de los últimos dos años. Como correlato, la yerba para el mercado interno disminuyó, pero la evolución de los precios de infusiones se mantiene estable y a la baja.

Se cumple la premisa de que, si se destina una mayor parte de la producción al mercado externo, eso presionaría sobre los precios internos. No se cumple. Entonces, ¿qué efecto no estábamos considerando? El efecto salario. La remuneración para tareas permanentes en explotaciones agrarias, categoría peón, en febrero de 2026 se ubica en $1.000.908, y si observamos los aumentos remunerativos, se desaceleraron desde julio de 2024.

peones rurales

Según el informe Insumo–Producto de CONINAGRO, al analizar el costo de determinados productos, en el caso de la yerba mate: “En términos reales, la yerba perdió alrededor del 40% de su poder de compra respecto al promedio de los últimos cinco años”.

Carne y poder de compra del productor

Un segundo producto es la carne. El dato que brinda Informe Ganadero, sitio especializado en el tema, indica que en un año (ene-26 versus ene-25) el corte de mayor aumento fue el asado, con un 76%; el segundo, paleta y cuadril, con 72,1%; y tercero, nalga, con 69,3%. En esta producción, cerró el 2025 con un destino al mercado externo del 27%, menor al 2024 (29,4%), pero un nivel superior al resto de los años desde 1996.

En el caso de la carne, el informe de CONINAGRO señala que 2025 cerró con un balance claramente positivo para el productor ganadero. El informe agrega que “En diciembre de 2025 se necesitaron un 34% menos de kilos de novillito para adquirir un kilo de semillas de alfalfa, en comparación con igual mes de 2024.

En términos absolutos, se requerían casi 4 kg de novillito por cada kilo de semillas, es decir, 1,3 kg menos que un año atrás. En el caso del Rye Grass, la mejora fue aún mayor, con un incremento del 47% en el poder de compra. Si la comparación se realiza contra el promedio de los últimos cinco años, hoy se necesita en promedio un 40% menos de novillito para adquirir semillas de Rye Grass y un 35% menos para las semillas de alfalfa, con un valor similar para el grano de maíz”.

Economías regionales y comercio exterior

Por último, las economías regionales. El informe de CONINAGRO advierte un deterioro de las actividades regionales: “Las actividades ubicadas en rojo son: yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En la mayoría de estos casos se registró un deterioro del componente de negocio, debido a que los precios percibidos por los productores quedaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, lo que provoca una pérdida de rentabilidad y limita la recuperación de estas actividades. Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación”.

En el comercio exterior, las economías regionales tuvieron un nivel récord de exportaciones por u$s12.695 millones en el período 2016-2025. Las importaciones también registraron su segundo año récord, con u$s831 millones, muy superior a 2024 y cercano al nivel máximo de 2017 (u$s863 millones) para el período.

Economista UBA. Investigador y docente UNPAZ y PRO.IN.GRA FCE-UBA

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