¿Qué opciones tengo si no puedo pagar impuestos ni planes durante la cuarentena?

Opiniones

No se ha previsto a la fecha la situación de muchos contribuyentes que afrontan vencimientos de impuestos, tasas y contribuciones o incluso cuotas de planes de pago impositivos que ingresan en caducidad.

¿En momentos en que los contribuyentes ven suspendido su derecho constitucional a trabajar por normas dictadas por el Estado, existe algún Instituto que permita no pagar los impuestos o cuotas de planes a su vencimiento? La respuesta es SI.

En una situación histórica e inédita para nuestro país empresas, comercios y trabajadores transitan con mucha angustia la pandemia del coronavirus Covid-19 y se ven impedidos de trabajar por decisión (acertada a nuestro parecer) por parte del Estado para prevenir una crisis sanitaria de consecuencias y efectos impredecibles.

Se han implementado diversas medidas por parte del Estado destinadas a fortalecer los sectores más vulnerables de la sociedad y atenuar los efectos de este flagelo sanitario, no obstante, no se ha previsto a la fecha la situación de muchos contribuyentes que afrontan vencimientos de impuestos, tasas y contribuciones o incluso cuotas de planes de pago impositivos que ingresan en caducidad y no se encuentran en condiciones de hacer frente en un contexto de ingresos reducidos o inexistentes.

¿Existe alguna posibilidad de abrogar los vencimientos tributarios? La respuesta es NO.

Recientemente la Cámara Federal de Apelaciones Contencioso Administrativo Federal en las sentencias recaídas en autos “Bingo Ramallo” y “World Games S.A.” denegaron medidas autosatisfactivas a contribuyentes sin actividad que solicitaron aplazamiento de los vencimientos impositivos durante la vigencia de la pandemia.

¿Existe posibilidad de no pagar en término los tributos sin que se generen intereses o multas o las cuotas de planes sin que caduquen? La respuesta es Sí.

La respuesta a nuestro entender, se encuentra en el instituto del caso fortuito y fuerza mayor como causa exculpatoria del cumplimiento de los gravámenes.

El Art. 1730 del Código Civil y Comercial considera caso fortuito o fuerza mayor al hecho que no ha podido ser previsto o que, habiendo sido previsto, no ha podido ser evitado. El caso fortuito o fuerza mayor exime de responsabilidad. Son entonces requisitos que debe revestir el hecho: imprevisible, inevitable, sobreviniente, ajeno a las partes, e impeditivo del cumplimiento de la obligación.

No existen dudas que las normas sanitarias de emergencia y confinamiento dictadas encuadran en tales supuestos.

En materia de obligaciones tributarias, el caso fortuito o fuerza mayor no extingue los tributos, no excusan el incumplimiento material de ellas, es decir no operan como institutos liberadores de obligaciones ( Arts. 763 y 765 Cod Civ y Com) sino que justifican la falta de ingreso en término. De esta forma, sustentarían la inimputabilidad de la mora, no resultando aplicables intereses ni sanciones.

En lo que se refiere a las obligaciones formales y accesorios la situación es distinta. El caso fortuito y fuerza mayor podrían operar como eximentes de responsabilidad del contribuyente.

Existe jurisprudencia consolidada en este sentido desde nuestro máximo tribunal de justicia a tribunales inferiores. Así en el caso “Citibank NA –CSJN- 01-06-2000” estableció que se exime al deudor de la responsabilidad de la mora cuando ésta no le es imputable en casos en que las circunstancias excepcionales, ajenas al deudor que han impedido a éste el oportuno cumplimiento de la obligación tributaria. La Corte Suprema ha emitido fallos similares en los casos "Lambruschi, Pedro Jorge s/ley 23771 31/10/1997" , “Elen Valmi de Claret”, del 31/03/1999”, “ Nobleza Piccardo” del 28 de septiembre de 2010, entre otros.

De esta forma, nuestros tribunales han establecido que para la constitución en mora del contribuyente, debe verificarse la coexistencia de los elementos formal y subjetivo, quedando en cabeza del contribuyente o responsable la carga de la demostración de inimputabilidad.

El elemento formal está configurado en las normas por el mero acaecimiento del plazo (mora automática).

El elemento subjetivo se refiere a la imputabilidad del deudor. Ante la ausencia de disposición expresa en la ley de procedimiento tributario sobre el origen de la mora del deudor, se remite a los preceptos del derecho privado contenidos en los arts. 886 a 888 del Código Civil y Comercial de la Nación. Allí, se establece que para que eximirse de las responsabilidades derivadas de la mora, el deudor debe probar que la misma no le es imputable.

Ello es aplicable aun en materia de infracciones formales, pues en las mismas no se prescinde en absoluto del elemento subjetivo, por ende, de probarse que ha existido error excusable o imposibilidad de cumplir por caso fortuito o fuerza mayor, estas circunstancias -debidamente acreditadas- pueden actuar como eximentes de responsabilidad.

Pese a que la actividad probatoria está a cargo de quien invoca, la fuerza mayor (Art. 377 del Código P. Civil y Comercial) es evidente con los hechos públicos y notorios y las normas de emergencia dictadas, y permiten tener por comprobado el hecho imprevisible

No obstante ello, el contribuyente que quiera quedar al amparo de este instituto, deberá probar adicionalmente el nexo causal entre el hecho fortuito- entiéndase pandemia y paralización de actividades- con el incumplimiento tributario. O sea, demostrar en el caso concreto la inexistencia de fondos o ingresos para hacer frente a las obligaciones tributarias a su vencimiento.

Hemos tomado conocimiento que el Fisco nacional ha aplicado caducidades de planes de pago e intimaciones de pago de tributos y anticipos sin considerar el contexto socioeconómico actual que les permita probar a los contribuyentes las situaciones particulares que les imposibilitan cumplir.

Todos los contribuyentes cuentan con el instituto de caso fortuito y fuerza mayor que los ampara en esta situación excepcional. Como se vió, pueden invocarla en las presentaciones de recursos administrativos y judiciales.

Pero sería sano y evitaría el dispendio procesal, si desde los Organismos tributarios Nacionales, Provinciales y Municipales promueven algún registro –similar al régimen de reducción de anticipos- donde los contribuyentes que no puedan pagar sus tributos o cuotas de planes y así lo acrediten, puedan obtener un diferimiento de las mismas sin más trámite.

En nuestra humilde opinión debe existir un equilibrio que sopese los contribuyentes y sectores que se encuentran con mejor capacidad contributiva en el contexto actual (verbigracia: alimentos, entidades financieras, logística y tecnología) respecto aquellos que ven extinguida su actividad e ingresos (comercios, profesionales, industrias y pymes) y deben afrontar vencimientos de cuotas de planes de pago de impuestos, cargas sociales, anticipos, tasas y contribuciones diversas con sus intereses más multas si no se cancelan a su vencimiento.

Mediante esta escueta colaboración intentamos generar conciencia para que se tomen acciones o medidas inmediatas por parte de legisladores u organismos recaudadores para llevar más certeza y menos angustia a los contribuyentes hasta que finalice la crisis sanitaria, reservando el pago puntual de tributos a los contribuyentes que se encuentren en condiciones de hacerlo, evitando de esa forma que sólo contribuyentes con mejores asesores o con acceso a remedios judiciales puedan sobrellevar mejor esta situación.

(*) Contador, Socio de RSD Consultores tributarios.

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