El rol de las TICs en el crecimiento de la educación a distancia

Opiniones

Para que la educación a distancia sea realmente inclusiva, se necesita de una mayor participación no sólo del sector público, sino también, del sector privado.

La Ley de Educación a distancia nos invita a reflexionar acerca de cómo pensar la educación bajo esta modalidad, con qué características, y cuáles podrían ser las buenas prácticas que desde el ámbito empresarial pueden aportar a un mejor desarrollo y aplicación que garantice un acceso inclusivo en todos los niveles educativos.

En un primer momento, la educación a distancia surgió como respuesta a la gran demanda de formación que necesita la sociedad, con el objetivo de garantizar el acceso a la educación de miles de personas que, por distintas circunstancias – ya sea personales, familiares, laborales, de ubicación geográfica o de seguridad - quedaban excluidas frente a la dinámica y posibilidad que brinda la educación presencial.

El camino de aprender la educación a distancia no fue sencillo, ya que en algunos entornos sociales este tipo de enseñanza no era considerada y llevó tiempo para que la sociedad reconociera su validez y calidad. Lo cierto es que esta iniciativa se ha ido instalando, y con el aislamiento social, preventivo y obligatorio se impuso en todo el mundo, y ha ido conquistando un gran espacio ante la imposibilidad de poder estudiar en forma presencial.

Según el Iesalc-Unesco, la pandemia está afectando en Latinoamérica a unos 23,4 millones de estudiantes universitarios, ante esta situación, la modalidad de estudiar a distancia apareció como una alternativa para muchos que no estaban acostumbrados a esta práctica, y al mismo tiempo, quedaron al descubierto algunas dificultades con relación a la infraestructura y metodología de estudio –tanto del lado de las instituciones educativas como de los propios estudiantes-.

Las brechas sociales y educativas en nuestra región son una realidad, y una deuda pendiente. Pero para que la educación a distancia sea realmente inclusiva, se necesita de una mayor participación no sólo del sector público, sino también, del sector privado.

En América Latina, la cifra de estudiantes afectados por el cierre de escuelas y universidades se estima en más de 156 millones, más del 95% de los alumnos, es decir que abarca tanto a los estudiantes universitarios como a todos los niveles formales de educación, de acuerdo a la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de ONU.

Uno de los grandes temas a la hora de garantizar un mejor abordaje en materia de educación remota, es el papel que juegan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s). Las compañías de tecnología y telecomunicaciones son grandes actores en este circuito, brindando sus servicios y acompañando esta dinámica de educación que crece y se impone, especialmente en un contexto de crisis como el que estamos viviendo en el mundo entero.

Por un lado, los que trabajamos en el rubro tecnológico, nos estamos adaptando rápidamente a las nuevas demandas y necesidades del sistema educativo, desarrollando plataformas dinámicas que puedan soportar grandes volúmenes de conexiones y consultas en un mismo tiempo y espacio, con posibilidad de interacción entre alumnos, docentes, especialistas y/o investigadores. Estos desarrollos deben ser accesibles para todos los sectores educativos, tanto en costos como en infraestructura.

Por otro lado, las corporaciones deben alinearse en materia de formación de sus colaboradores o personal a cargo en las distintas áreas y diferentes especialidades. Cada vez somos más las empresas que ofrecemos como beneficio la posibilidad de capacitación a distancia para sus empleados: cursos, talleres, seminarios, maestrías, posgrado y participación en conferencias virtuales sobre ciertos temas que no sólo hacen al negocio de la compañía, sino también, a la especialización y crecimiento personal de los trabajadores.

El Estado, las empresas y las instituciones educativas deben trabajar en conjunto para que la Educación a distancia sea una alternativa viable y accesible para todos los estratos sociales. ¿Cómo? Invirtiendo en políticas educativas y en innovación tecnológica en materia de comunicaciones, para garantizar acceso y conectividad en todo el país. Y las empresas tecnológicas tenemos que seguir trabajando en plataformas innovadoras, capaz de garantizar una mejor experiencia de los alumnos.

(*) CEO de Virtualmind

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