24 de enero 2022 - 11:41

Cómo plantear objetivos inteligentes al momento de emprender: la técnica SMART

Invito al lector a que se tome unos minutos, reflexione y escriba en un papel las respuestas a la siguiente pregunta: "¿Cuáles son los objetivos que planifico para el 2022?"

La herramienta SMART, si bien no es milagrosa, simplifica la gestión y el ciclo de retroalimentación constante necesario para el buen funcionamiento de toda organización

La herramienta SMART, si bien no es milagrosa, simplifica la gestión y el ciclo de retroalimentación constante necesario para el buen funcionamiento de toda organización

MDirector

El arte de plantear objetivos que sean desafiantes pero que no desmotiven al equipo, es una disciplina difícil de dominar. Es vital que todo administrador de empresas, emprendedor o persona tenga en claro sus objetivos, ya que simplifica las decisiones del día a día y allana el camino a seguir. Éstos funcionan como una antena parabólica para que los equipos e individuos focalicen sus esfuerzos, en otras palabras, indican un norte.

Hay una sustancial diferencia entre los 2 objetivos que planteo a continuación: “Quiero bajar de peso” y “Quiero bajar 2 kg. en un mes”. Invito a los lectores a que los relean e intenten identificar en qué se diferencian.

La principal diferencia es que el segundo fue planteado con una técnica llamada SMART. Smart en inglés significa: inteligente, perspicaz, audaz, etc. En este contexto, es un acrónimo compuesto por 5 características que los buenos objetivos deben cumplir en simultáneo:

S: Específico (Specific). Definir un rango de acción claro y conciso. Se debe identificar qué aspecto de la organización voy a evaluar y por qué es significativo. Si se está hablando de seguidores en redes, identificar de qué red se está hablando y porqué es importante para la organización.

M: Medible (Measurable). Se le debe poner un número a los objetivos. Ya sea en cantidad de ventas, facturación, porcentajes de crecimiento, reducción de costos, alcance, marketshare, entre otras. El ser medible, permitirá determinar evitar ambigüedades y subjetividades. Una vez cumplido el plazo, se debe medir y corroborar si se cumplió o no. Es importante evitar conceptos vagos como: muchos, mejorar o reducir. Siempre se debe especificar cantidades.

A: Alcanzable (Achievable). Los objetivos deben ser desafiantes, pero no imposibles. Un objetivo demasiado simple, no requerirá un esfuerzo de los colaboradores, por otro lado, uno muy complejo, podrá desmotivar y frustrar.

R: Relevante (Relevant). Deben contribuir a la consecución de las metas a largo plazo de la organización. Muchos empleados invierten tiempo en realizar tareas que no suman valor, por lo tanto, desperdician el recurso más escaso y valioso: su propio tiempo.

T: Tiempo (Time-bound). Siempre se debe plantear un límite de tiempo. Los Horizontes temporales pueden variar. La medida más utilizada es un mes, ya que es un tiempo suficiente como para evaluar sus resultados y considerar si se debe implementar una nueva estrategia, o continuar con la establecida. Sin embargo, también es importante plantear objetivos trimestrales y anuales. Estos clarificarán el norte de la organización. Para objetivos más complejos o cuyos resultados se verán en un mayor tiempo, es recomendable dividirlos en metas más simples.

Esta herramienta, si bien no es milagrosa, simplifica la gestión y el ciclo de retroalimentación constante necesario para el buen funcionamiento de toda organización. Cómo toda herramienta, se perfecciona con la práctica.

Por eso, invito al lector a que se tome unos minutos, reflexione y escriba en un papel las respuestas a la siguiente pregunta: “¿Cuáles son los objetivos que planifico para el 2022?”

Responsable del Centro de Emprendedores UADE Hub Costa Argentina.

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