ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

4 de agosto 2025 - 15:10

La inversión como sana costumbre

¿Es posible ser un gran inversor si no aprendemos primero a ahorrar? La realidad nos demuestra que no.

ver más
Depositphotos

Todas las personas podemos invertir pequeñas o grandes sumas. La clave es comenzar y aprender en el proceso. Para las nuevas generaciones, construir su futuro financiero sin necesidad de grandes capitales iniciales es posible y necesario. ¿El secreto? Saber ahorrar.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

¿Es posible ser un gran inversor si no aprendemos primero a ahorrar? La realidad nos demuestra que no.

La independencia financiera se logra a través de una combinación de ahorro disciplinado e inversión inteligente. Es clave evitar deudas innecesarias y buscar oportunidades para aumentar ingresos y hacer crecer nuestro patrimonio a largo plazo.

Cuando estamos planificando nuestras finanzas debemos tener claro cuál es el horizonte: ¿estoy ahorrando para el próximo año o para los próximos 10 años? Existen diversas herramientas, como los fondos comunes de inversión o las cuentas de ahorro con intereses.

Cinco consejos clave:

Presupuesto: armar un presupuesto es una herramienta esencial para tener control sobre las finanzas, ya sean personales, familiares o comerciales. La creación de un presupuesto mensual ayudará a saber adónde va el dinero.

Tener un fondo de emergencia (“colchón” de seguridad). Este dinero servirá en caso de imprevistos. La cantidad recomendada es contar con el dinero suficiente para vivir de 3 a 6 meses (pueden ser de tres a seis sueldos)

Dónde guardarlo: cuenta de ahorro, plazo fijo de liquidez rápida o fondos comunes de inversión de bajo riesgo.

Ahorra regularmente: una buena práctica es ahorrar entre el 10% y el 20% de los ingresos.

Método básico o regla infalible. En finanzas personales, se denomina “método básico” a la regla 50/30/20. Los gastos fijos y necesarios (alquiler, servicios, comida) serán el 50%; los gastos variables y estilo de vida (ocio, salidas, compras no esenciales) tendrán el 30%; y el ahorro e inversión (primero tu ahorro de emergencia y después inversiones) se llevarán el 20% de los ingresos.

Es importante separar el dinero de ahorro e inversión apenas llega el ingreso (“pagate primero a vos mismo”), para evitar gastarlo sin darse cuenta.

¿Y las deudas? Es clave una buena gestión. Priorizar las deudas con altos intereses y evitar acumular más.

El tiempo y sus herramientas

Cada espacio de tiempo en inversiones ofrece distintos instrumentos. Las inversiones a corto plazo (0 a 2 años), tienen como objetivo preservar capital y mantener liquidez.

Ejemplos:

Las inversiones a mediano plazo (2 a 5 años), hacen crecer el dinero con más rendimiento, y un riesgo moderado.

Ejemplos:

Las inversiones a largo plazo (10 años o más), llevan el propósito de Maximizar crecimiento del capital.

Ejemplos:

Por último, los planes de seguros con capitalización, que aprovechan el interés compuesto.

Si llego justo a fin de mes, ¿puedo invertir?

Siempre es posible invertir con estrategias específicas como el ajuste de gastos hormiga o variables: pequeños recortes en cafés diarios, apps, suscripciones y compras que no sean estrictamente necesarias. Se puede iniciar con inversiones de bajo monto.

Para toda inversión, aún en su proceso inicial, el paso previo es revisar las finanzas, crear un pequeño margen de ahorro y asegurar un “colchón” de emergencia. El TIEMPO es el mejor aliado para esta sana costumbre de ahorrar e invertir.

Asesora especialista en finanzas, ahorro e inversiones

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias