Activo seguro cuyo valor no deja de subir. Las tasas cortas estadounidenses están bajas, el dólar se debilita, el precio del petróleo es superior a los u$s 100, y el crecimiento de los Estados Unidos disminuye bajo el efecto de la crisis inmobiliaria y financiera. En otros términos, el oro encuentra su estatuto de valor refugio en estos últimos meses. La suba del metal se aceleró a fines del año 2007. La onza de oro que contiene 31,34768 gramos registra actualmente una serie de récords. Superó los u$s 985 y podría llegar a u$s 1.000.
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El inversor busca adquirir las acciones que registraron las más altas capitalizaciones bursátiles como Barrick Gold (ABX) o Gold Corp. Estos valores mobiliarios aprovechan mucho más la suba del oro ya que la misma no se reflejó totalmente en las cotizaciones de las empresas de minas de oro en los últimos 20 meses.
Las otras performances provienen de categorías de acciones como Yamana, Agnico Eagle y Harmony Mining, una de las raras minas de oro que cayeron en la Bolsa el año último debido al aumento de sus costos que alcanzaron los u$s 600. Y ahora, con precios superiores a u$s 985 la onza, el efecto palanca sobre la rentabilidad es muy importante.
Hay posibilidades concretas también con el platino y la plata a través de empresas que los producen como BHP Billiton y principalmente Anglo-American que ofrece la mejor exposición en metales preciosos, en especial vía el platino. También habría que invertir, en menor medida, en acciones de sociedades de exploración.
La suba del precio del oro deberá provocar una baja en el consumo en joyerías durante el segundo trimestre de este año. Generalmente en el pasado, después de cada aumento de las cotizaciones, el oro volvía al lugar desde donde partió.
Si la onza llega a u$s 1.000 habría que cobrar los beneficios, pues las cotizaciones podrían volver a u$s 820/860 a fines de marzo, o inclusive a u$s 740/750. Se trata de dos zonas de soporte importantes. Este razonamiento no tiene en cuenta un eventual accidente geopolítico o financiero mayor.
Más de 2.000 toneladas
De acuerdo con las cifras de World Gold Council, publicadas en setiembre de 2007, el restringido número de institutos de emisión que poseen más de 2.000 toneladas está formado por la Fed estadounidense con 8.134 t, el Bundesbank alemán 3.418, el FMI 3.217, el Banco de Francia 2.658 y el Banco de Italia 2.452 toneladas.
El Banco Nacional Suizo es el único que juega en la categoría semipesados con sus 1.242 t. Enseguida se llega a la barrera por debajo de las 1.000 t, entre los que figuran el Banco de Japón 765 t, el Banco de Holanda 641 t y el Banco Central Europeo propiamente dicho 605 t. Otros países deben inscribir oficialmente en sus libros de cuentas las cantidades que poseen en oro. Es el caso de China 600 t, de Taiwán 423, de Rusia 408, de Portugal 383, de la India 358, de Venezuela 357, y del Reino Unido 310 toneladas.
Argentina
Al 31 de diciembre de 2006, el oro físico monetario en barras atesoradas en las bóvedas del Banco Central de la República Argentina alcanzaba a 55,2 toneladas, equivalente a 1.760.957 onzas troy, cantidad que representaba 3,5% de las reservas internacionales de cambio.
Hace cincuenta años, los bancos centrales poseían la mitad de los stocks de oro del planeta. Hoy tienen menos de 20%. Si esas cantidades aumentaron, pasando de 76.000 toneladas en 1966 a 157.000 en 2007, la diferencia se debe a la venta masiva de las reservas de los bancos centrales.
En cuanto a la tenencia de los particulares, el Consejo Mundial del Oro es incapaz de identificar a los mayores propietarios.
En Europa, los bancos centrales de los países miembros del Eurosistema (Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo y Portugal, más el Banco Central Europeo), así como también el Banco Nacional Suizo y el Sveriges Riksbank (Suecia) decidieron en 2004 limitar sus ventas de oro, comprometiéndose a no vender más de 500 t por año durante un lustro. Desde 1999 jamás los bancos centrales signatarios han vendido menos de lo que les estaba permitido.
Con esa serenidad que sólo puede dar la sabiduría, los estrategas se preguntan: ¿es posible administrar tan mal el más sólido de los activos con que pueda contar el patrimonio público?
La industria de la fe ocupó desde el comienzo un lugar preferencial en los partidarios del oro, quienes perdieron todo control y mucho dinero frente a la tentación romántica y barroca del metal amarillo.
Llegará el día en que la única oferta de metal disponible provenga de las compañías mineras.
En la lista de London Bullion Market Association están inscriptos dos nuevos fundidores y afinadores de metales chinos de oro, Zhongyuan Gold Smelter y Zijin Mining Group, llegando entonces a cinco los de buena entrega que dispone China en el principal mercado mundial de metales preciosos.
«Los contratos a término sobre el oro, los productos agrícolas y los metales son muy prometedores» dijo el presidente de Russian Trading System, Oleg Safonov.
Uno de los miembros integrantes del Gulf Research Center (GRC), una especie de «think tank» del golfo árabepérsico, luego de resaltar que cuatro de los seis países que lo integran vendieron mucho oro, y que otro de entre éstos presta la totalidad de sus reservas en este commodity, manifestó que ya es hora para las economías del Golfo de aumentar sus reservas auríferas, porque son muy bajas tanto en valores absolutos como relativos. Máxime sabiendo que el precioso metal constituye una protección contra la inflación y la debilidad del billete verde.
Continuó diciendo que no hay duda alguna de que se podría reducir el peligro que significa encontrarse «corto de dinero» vendiendo petróleo contra activos en dólares estadounidenses, cuyo valor decrece rápidamente.
El Consejo de Cooperación de los Estados árabes del Golfo (Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, Omán, Bahrein y los Emiratos Arabes Unidos), una especie de Unión Europea, fue concebido también para unificar las leyes y regulaciones bancarias y monetarias e incrementar la coordinación entre las agencias de calificación y los bancos centrales, incluyendo la creación de una moneda única (algo parecido a un euro-árabe-pérsico) con el objeto de permitir una profundización de la integración.
Creciente fastidio
Imposible retener el creciente fastidio antidólar de inversores y ahorristas poco felices y malhumorados. Difícil entender ya la simbología y los trazos de los índices fundamentales.
Los perversos, pero perversos sin alegría, ríen, cuando oyen decir: «las paridades cambiarias no reflejan los fundamentales». O, «los mercados reaccionan en demasía».
Algunos se molestan cuando leen que «las intervenciones verbales tendrán ciertos efectos, pero no se puede parar un tren. Si el euro quiere subir, subirá».
Hoy en los bancos nadie hacía comentarios en voz alta, pero muchos comprenden o tienen la íntima convicción de que las autoridades monetarias de los Estados Unidos, pese a decir que es el interés de esa Nación mantener un dólar fuerte, estimularán la inflación para hacer el reembolso menos doloroso.
Lo cierto es que Rusia, China, Kazajstán y la Argentina son compradores de oro.
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