La Inspección General de Justicia (IGJ) aumentó los controles sobre las sociedades extranjeras. Buscando supervisar operaciones que apuntan a evadir impuestos principalmente. A partir de ahora, deberán informar no sólo sus actividades (y si realizan operaciones similares en sus países de origen) sino también los nombres de sus accionistas. Se quiere limitar la formación de sociedades en Uruguay, que luego operan en la Argentina pero sin identificar el origen del dinero ni sus accionistas. Por ahora son medidas que sólo rigen en la Capital Federal.
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