Panorama desafiante
(El diálogo es con Walter Cont, economista asociado de FIEL, para quien la pesificación de las tarifas de los servicios públicos y su atraso no ayudan a la inversión y «funcionan como un subsidio desde los usuarios industriales y comerciales hacia los residenciales de altos ingresos que podrían pagar más». Veamos.)
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Tampoco se modificaron las tarifas de aguas ni de teléfonos, aunque en este último caso las empresas tenían margen para deshacer descuentos ofrecidos a sus usuarios. Esta indefinición sobre el modelo de operación de servicios de infraestructura tiene consecuencias negativas sobre la falta de inversión voluntaria. La alternativa que ha encontrado la administración actual es sustituirla con inversión pública o con control público de la inversión privada, como son los proyectos de inversión del gasoducto en el NEA y la creación de las 2 centrales de generación que se conectarán a él.
P.: ¿Qué opinión le merece el atraso tarifario desde el punto de vista de los usuarios?
W.C.: El atraso tarifario actual, junto con los ajustes realizados, pueden considerarse como una forma de subsidio desde el resto de la economía y de los consumidores industriales y comerciales hacia los usuarios residenciales.Actualmente, se están beneficiando muchos usuarios que están en condiciones de pagar una tarifa mayor.
P.: ¿Es preocupante el tema de la energía?
W.C.: Al día de hoy los problemas de desbalances se corrigieron con importaciones de gas natural de Bolivia, con restricciones a las exportaciones a Chile, con recortes a la industria y con consumo de combustibles líquidos por parte de las generadoras térmicas. Sin embargo, la situación futura presenta un panorama desafiante: la capacidad de generación térmica está llegando a su límite, con una demanda de electricidad que sigue creciendo, sin perspectivas de un aumento en la oferta de gas natural. Esto nos hace más dependientes del gas importado y de la necesidad de inversiones en el gasoducto que lo transporte. Finalmente, en un sistema de transporte-distribución en fuerte uso y con pocas inversiones en mantenimiento, los riesgos estructurales de infraestructura son crecientes en el tiempo.




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