13 de julio 2021 - 10:45

Paremos la pelota y pongamos el foco en marzo 2022: ¿para qué estamos?

Si se logra transitar estos próximos meses sin sacrificar reservas, manteniendo los niveles de brecha y bajando el ritmo de emisión del BCRA, podemos estar ante una oportunidad de transitar por el camino virtuoso.

Con un horizonte a marzo del 2022, si los desequilibrios (exceso de pesos, atraso cambiario y brecha) se siguen ampliando, la probabilidad de lograr avanzar por ese sendero de continuidad en el sendero gradualista será muy complejo.

Con un horizonte a marzo del 2022, si los desequilibrios (exceso de pesos, atraso cambiario y brecha) se siguen ampliando, la probabilidad de lograr avanzar por ese sendero de continuidad en el sendero gradualista será muy complejo.

ADHoy

Quienes operamos habitualmente en el mercado de capitales tenemos la costumbre de enfocarnos siempre en el corto plazo. Estamos permanentemente detrás del último dato o noticia para tratar de interpretar cómo impactará en los diferentes activos. Pero ese seguimiento puntilloso del día a día que es tan necesario, debe dejar algo de lugar para pensar un poco más largo en el tiempo para definir así nuestras estrategias y posicionarnos hacia adelante.

Por eso en esta columna proponemos ampliar un poco el horizonte de tiempo. No demasiado, queremos poner el foco en marzo 2022, es decir que enfocarnos a 9 meses vista. La elección de la fecha tiene una explicación, en ese momento se produce el vencimiento del primer pago de capital por u$s2.911 millones con el FMI. Las preguntas que surgen son dos:

  1. ¿Qué decisiones pueden ser necesarias para lograr un acuerdo?
  2. ¿Qué implicancias pueden tener para la economía y para los mercados?

La respuesta a esas dos preguntas depende fundamentalmente de cómo transcurran los próximos meses. La economía hoy tiene ciertos desequilibrios que se pueden estabilizar o ampliar. En la medida que se profundicen, mayores serán los cambios necesarios para lograr un sendero estable a futuro. Esos desequilibrios pasan fundamentalmente por:

  • El exceso de pesos que tiene la plaza local, con Pasivos Remunerados del BCRA que equivalen a 1,3 veces la Base Monetaria e implican una expansión mensual del 4% solamente por el devengamiento de Intereses;
  • El nivel de la brecha entre el dólar mayorista y el dólar financiero (hoy cercano al 75%).
  • El atraso cambiario, con tasas de depreciación que son claramente inferiores al ritmo inflacionario.

Ahora toca atravesar un proceso electoral que puede generar ciertas volatilidades, pero que encuentra tanto al BCRA como al Tesoro con herramientas para intervenir y atenuar esa volatilidad (posición libre de futuros, reservas para intervenir en mercado de bonos y control de cambios). Del esfuerzo que deba hacer para atravesar ese proceso dependerá la magnitud de los ajustes necesarios para lograr cerrar un programa de largo plazo. Si los desequilibrios aumentan el esfuerzo necesario será cada vez mayor.

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El dólar tuvo una nueva suba, pese al acuerdo con los acreedores.

El dólar tuvo una nueva suba, pese al acuerdo con los acreedores.

Hoy cuenta con la ventaja de haber logrado una primera parte del año muy solvente desde lo fiscal y tener acceso al mercado local de deuda. Si se llega a marzo 2022 manteniendo esa línea, probablemente la decisión sea avanzar con correcciones graduales, pero sin generar un salto en el tipo de cambio. Apostando a que el crecimiento económico y la mejora de expectativas en el marco de un programa de largo plazo ayuden a contener la brecha cambiaria y bajar el riesgo país. Entendemos que ese es el escenario base con el que debe estar trabajando el equipo económico: contener los desequilibrios para evitar correcciones abruptas y que el crecimiento económico haga su trabajo.

En ese escenario base la variable central pasa a ser el tiempo. ¿Alcanza el plazo hasta los primeros vencimientos de la deuda reestructurada para retornar a los mercados internacionales de deuda? Los vencimientos significativos en moneda extranjera empiezan a partir de 2025 (u$s6.800 millones), por lo tanto, para ese entonces se debería haber recuperado el acceso al mercado para poder refinanciar esa deuda.

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Si los desequilibrios (exceso de pesos, atraso cambiario y brecha) se siguen ampliando, la probabilidad de lograr avanzar por ese sendero de continuidad en el sendero gradualista será muy complejo. En cambio, si se logra transitar estos próximos meses sin sacrificar reservas, manteniendo los niveles de brecha y bajando el ritmo de emisión del BCRA, podemos estar ante una oportunidad de transitar por el camino virtuoso.

Lograrlo no depende solamente de Argentina, el factor externo tendrá su rol, esencialmente con el precio de los granos, hoy puntal esencial para generar oferta de divisas e ingresos fiscales. La respuesta la tendremos a más tardar en marzo 2022.

Economista jefe de Quinquela Fondos.

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