26 de abril 2005 - 00:00

¿Quién financió el crecimiento?

Reapareció el tema de la competitividad, dado que se menciona que un tipo de cambio nominal inferior a $ 2,90, un aumento de tarifas energéticas y subas de salarios «descolocan», en cuanto a la competitividad, a nuestras exportaciones. La apreciación resulta lógica, pero para realizar el cálculo de la «descolocación» se debería determinar respecto de que fecha anterior (¿1970, 1998, 2002, 2004 u otra?).

Estimo que el tema aparece ante el problema del financiamiento. A saber, los procesos de recuperación o crecimiento necesitan de financiación, por dos lados: a) capital de trabajo, para financiar la mayor adquisición de insumos ante crecientes niveles de producción, y b) inversión, dado que cuando se alcanza el máximo de utilización de la capacidad sólo es posible aumentar la producción si se expande la capacidad instalada.

No cabe la menor duda de que desde el valle del nivel de actividad de 2002 la economía argentina se recuperó fuertemente. El PBI creció 18,6% entre 2002 y 2004, recuperando así los niveles absolutos de 1997 o 1999. ¿Quiénes se recuperaron más rápido? Los productores de bienes (26,5%), dado que el fuerte cambio de precios relativos (devaluación) favorecía su producción en relación a la de los servicios. Dentro de ellos, el mayor aumento estuvo en la construcción (73,8%, pero partiendo desde «la nada») y en la industria (29,7%), siendo esta última exportadora.

También el empleo se recuperó, lo cual resulta lógico luego de haber destruido el salario real en 2002, uno de los tantos costos de producción. Resulta muy económico contratar mano de obra con un costo laboral bajo, por lo cual aumentó aun más la competitividad de los sectores productores de bienes trabajo-intensivos.

Ahora, la caída del salario fue general para todos los sectores, pero aún mayor para los productores de bienes. Estos últimos experimentaron un aumento de sus productos similar al índice de precios al productor (130%) mientras el salario formal del sector aumentó por el IPC (52%). Los costos laborales todavía se encuentran más de 30% por debajo de los de diciembre de 2001.

Como se dijo, la caída del salario real fue generalizada y muy importante, aun para los servicios, sino sería imposible observar «publicidad caminante» en senderos peatonales con semáforos en lugar de carteles fijos con propaganda. El salario es muy bajo.

La energía fue otro de los insumos que su precio quedó retrasado. Dada la matriz energética argentina (más de 50% es gas) no se hizo más que traspasar la renta gasífera en forma directa a los productores de bienes usuarios de gas, e indirectamente (a través de la energía eléctrica generada con gas) a productores electrointensivos.

La forma «normal» de financiar el mayor capital de trabajo y las inversiones a medida que la producción industrial aumenta es a través del mercado de capitales, entendiendo por el mismo el sistema financiero, el mercado de bonos y el mercado de acciones. Las dos últimas opciones, bonos y acciones, no estuvieron disponibles para las empresas desde 2001.

• ALTERNATIVA


El mercado bancario tampoco fue una alternativa luego del brutal golpe que impuso con las medidas de política económica de la primera mitad de 2002. Tan sólo con ver las estadísticas oficiales de cuentas nacionales se observa que es el único sector que aún se encuentra muy por debajo de los niveles de 2001.

Analizando la relación de créditos al sector industrial se ve que en términos del PBI esos préstamos fueron de 22,9% para el período 1994 a 2001; que el máximo fue de 25% de su PBI en 1999; que a partir del primer trimestre de 2001 se ubicó por debajo de 21% del PBI Industrial; que el mínimo absoluto se alcanzó en el cuarto trimestre de 2003 (5,7%); y que creció a partir de 2004, siendo ese año 7,2%.

El nivel de actividad de 2004 fue similar al de 1997, sin embargo el crédito no llegó a ser ni 30% del de 1997. El crédito del 2004 en términos de su actividad sólo supera al de 2003. Incluso, con un nivel de actividad industrial que supera en 25% el nivel de la industria de 1991, el crédito resulta 54% inferior.

Algunos pueden cuestionar que aparecieron y/o se ampliaron otros instrumentos de financiación, por ejemplo warrants y fideicomisos, pero la magnitud de los mismos no es significativa en términos generales, si bien lo es en términos sectoriales (electrodomésticos). Sumando el monto de esos instrumentos ni se alcanza la relación créditos a PBI Industrial de 1991.

Entonces, ¿cómo se financió ese crecimiento del capital de trabajo y las inversiones? Con la «caja» principalmente y con desatesoramiento de divisas propias parcialmente (capital propio). Y la caja se obtiene de bajos salarios y de la transferencia de la renta gasífera.

• CONCLUSIONES

1) La rentabilidad en el período analizado fue un factor determinante para definir una nueva inversión, a la vez que la «caja» permitía financiar la misma junto al crecimiento necesario del capital de trabajo. En el fondo, el llamado «acelerador» no ni más ni menos que un gigantesco «chorro de ganancias» generado por altos márgenes.

2) Como vamos a ir a un funcionamiento económico más lógico y con una normalización de los márgenes (por aumentos de costos, salariales, tarifarios para recomponer el proceso de inversión en infraestructura, etc.) el entorno de los negocios será una variable clave para el proceso de inversión futura, a la vez que las rentas extraordinarias irán reduciéndose.

3) Para adelante es básico invertir (incremento de capacidad instalada), sino sólo se tendrá un aumento de las importaciones para cubrir el faltante de la oferta local. Invertir significa planear al menos a diez años. Son decisiones de largo plazo que involucran contratar mano de obra (dentro de una legislación laboral no estable), calificarla, desarrollar proveedores locales de insumos y disponer de la financiación de los fondos para realizar la inversión (en un país que no existe un mercado de capitales).

4) Por último, debe quedar claro que el gobierno puede sostener tipo de cambio nominal ($ 2.90 por dólar), pero no maneja el tipo de cambio real, que es el que define la « competitividad». El tipo de cambio real irá cayendo a lo largo del tiempo. ¿Qué es el tipo de cambio real? La relación entre los precios de los bienes que se comercian internacionalmente respecto de los que no se comercian (servicios), que se aproxima por la relación entre el tipo de cambio dividido el IPC (en forma simple, el precio del trigo respecto del precio de corte de cabello). Y esa relación caerá por alguna caída del numerador (precio del dólar o el trigo) o suba del denominador (el IPC o el corte de peluquería). Como asalariados, y consumidores, no es indiferente el numerador o denominador, ya que nos conviene que caiga el numerador (el dólar) para ver aumentar nuestros salarios en términos de bienes.

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