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9 de marzo 2021 - 12:52

Cómo les fue al empleo registrado y los salarios en la pandemia: ¿ganaron o perdieron?

El empleo asalariado mostró una leve reducción sobre el cierre del 2020. Si analizamos la dinámica de salarios, especialmente privados registrados, se observa que el impacto de la pandemia y la cuarentena.

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Gentileza: Oh

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Finalizando el 2020, los indicadores agregados y por sector mostraron señales de recuperación. La producción industrial avanzó casi un 1% en relación a noviembre (sin estacionalidad) y en comparación al año previo ya muestra un nivel de actividad un 5% superior. Por su parte, la actividad de la construcción, medida mediante la compraventa de materiales, creció un 4,3% desestacionalizado en relación a noviembre y está un 27,5% por encima del valor de diciembre de 2019. En sí, la actividad económica de nuestro país registró una recuperación del 1,4% desestacionalizada en noviembre de 2020. El último dato disponible del indicador perteneciente al mes de diciembre (publicado el 24/2/21) muestra que la tendencia se sostiene (0,9).

Estimador Mensual de la Economía 2020.jpg

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC

Pese a esto, según el Ministerio de Trabajo, durante noviembre del 2020 se produjo la primera caída en el número de trabajadores registrados desde mayo. La caída del 0,3% en relación a octubre implica una pérdida de algo más de 30.000 empleos privados. Esencialmente, por una disminución de los monotributistas y autónomos. Luego de las fuertes caídas de marzo y abril, desde el mes de mayo los registros laborales venían mostrando una recuperación, pero la tendencia se habría interrumpido en octubre y revertido en noviembre. Para diciembre de 2020 (último dato disponible publicado en febrero de este año), y según la Encuesta de Indicadores Laborales, el empleo asalariado, registrado en empresas de más de 10 personas ocupadas, en el total de los aglomerados relevados, mostró una leve reducción con respecto al mes anterior (0,2%). En este marzo, la dinámica que tome el mercado laboral en los próximos meses será más que importante ya que los asalariados están estancados, y la recuperación desde agosto venía siendo empujada por los nuevos monotributistas y autónomos.

Por otra parte, a pesar que los salarios registrados privados acumulan tres años consecutivos de reducciones en su poder adquisitivo, la expectativa es lograr una recuperación del salario real a lo largo del 2021. El 2020 finalizó con un trimestre que mostró un rebote inflacionario. Y el mes de enero convalida dicho piso con una inflación del 4% mensual.

Lo cierto es que el índice de salarios del total de trabajadores formales creció 3,3% en noviembre de 2020 (respecto al mes anterior), apenas por encima del 3,2% de la inflación (IPC-INDEC) de ese mes. Pero en el acumulado de los últimos 12 meses los salarios del sector privado, subieron 27,4% por detrás de la inflación acumulada para el mismo período (35,8% interanual).

Según lo relevado por el INDEC, en los primeros 11 meses del año, los sueldos de los trabajadores del sector privado registrados subieron un 32,2% entre enero y noviembre del 2020. Esto significó una suba del 1% en términos reales del salario para ese período. Sin embargo, en el acumulado de los últimos 8 meses, el índice de salarios del sector privado corre por detrás de la inflación mensual. Desde que comenzó la cuarentena los salarios privados crecieron sólo un 16,5% (hasta noviembre), mientras que la inflación fue del 25,4%. Es decir, cayeron en términos reales un 7%. Para el mes de diciembre de 2020, la variación porcentual respecto al mes anterior del empleo en sector privado, fue de 1,6 % (1 punto menos que en noviembre), confirmando nuevamente la tendencia de los primeros 11 meses del año.

Salarios por escalera

Si analizamos la dinámica de salarios, especialmente privados registrados, se observa que el impacto de la pandemia y la cuarentena llevó a una negociación de paritarias con recortes nominales. El índice de salarios privados registrados cayó por dos meses consecutivos (abril y mayo) al 0,2% en términos nominales. Estos registros fueron la primera baja nominal de salarios computada por el INDEC en los últimos 18 años. La anterior caída del índice de salarios privados registrados, había sido en enero del 2002, justo el mes del estallido de la convertibilidad, con una baja del 0,3%, en medio de la devaluación y la disparada de la inflación y el desempleo. Por su parte, entre enero y noviembre del 2020, los ingresos de los empleados públicos subieron sólo el 23,8%. Es decir, se derrumbaron un 5,4% en términos reales.

En noviembre de 2020, la variación de los salarios totales (registrados públicos y privados) fue de 3,3% mientras que la inflación fue de 3,2% mensual. El índice de salarios públicos subió un 1,8% mensual y el índice de salarios privados creció un 2,6% mensual (en términos nominales). Una caída del 1,3% y 0,6% en términos reales, respectivamente. Según INDEC, tomando los últimos datos disponibles a hoy (incluyendo diciembre), el índice de salarios total registrado acumula, en 12 meses del año anterior, un aumento de 31,6%, como consecuencia del incremento de 34,4% del sector privado registrado y un aumento del 26,8% del sector público. El índice de salarios total mostró un crecimiento de 33% durante 2020, como consecuencia de la suba del 31,6% del total registrado y de 39% del sector privado no registrado.

Para los próximos meses, será clave la dinámica cambiaria para saber cómo quedará el salario real en los distintos sectores. Guiando la nominalidad de la economía en torno al 29%, se corre el riesgo de que los salarios reales vuelvan a deteriorarse en el 2021 y la recuperación se detenga. El problema radica en una proyección incompatible con el resto de las variables macroeconómicas.

Asimismo, que la actividad económica esté rebotando sin recuperar los niveles de empleo registrados previos podría ser un indicio de que las perspectivas son pesimistas acerca de la sostenibilidad de la recuperación. También, podría estar ocurriendo que el mercado laboral esté saliendo más precarizado de esta crisis económica, mediante una mayor participación del empleo no registrado respecto del registrado.

Si se evitara un salto en la cotización del dólar oficial con un anclaje de expectativas (vía el acuerdo con el FMI) y con un plan integral macroeconómico consistente, la dinámica salarial podría comenzar a recuperarse. Con un escenario de devaluación o disparada en la brecha cambiaria, habría un nuevo impacto en el salario y la actividad económica tendría apenas un rebote estadístico en 2021 y no una recuperación genuina y sustentable.

(*) Magíster en Economía Aplicada (UCA), Magíster en Comercio Internacional (USAL), Licenciado en Administración de Empresas y Licenciado en Comercialización (UADE).

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