Campaña internacional de vacunación: el psiquismo humano frente a una catástrofe bioética

Opiniones

La actitud de algunos países frente a la campaña internacional de vacunación contra el COVID-19 pone en duda los principios fundamentales y columna vertebral de  la Bioética, el de Justicia o Equidad.

“La equidad en salud y la cobertura universal son los instrumentos imprescindibles para mejorar la salud general y lograr un desarrollo humano sustentable ….” (OMS 2012)

Esta declaración, basada en uno de los principios fundamentales y columna vertebral de la Bioética, el de Justicia o Equidad, pasados poco más de 8 años se encuentra vulnerado con el reciente comienzo de la campaña internacional de vacunación contra el COVID-19, que muestra un flagrante menosprecio por el mismo.

Así observamos acopio de vacunas en los países centrales, en dosis que superan más de seis veces sus requerimientos, más allá de la supuesta donación que promete Canadá, cuya implementación luce bastante incierta ( se calcula una vacunación en países de África, recién en 2023 o más tarde).

Asimismo, el laboratorio productor de la primera vacuna entrega a otros países cantidades irrisorias de dosis o directamente incumple compromisos, intentando imponer condiciones excepcionales cuando en la Pauta 21 del Consejo de Organizaciones Internacionales de la Ciencias Médicas –Helsinsky,(2002), se establece entre otras cuestiones, que en los países donde se hayan hecho investigaciones biomédicas, ( como en Argentina) sus poblaciones deben recibir prioritariamente los beneficios que resultaren de las mismas. (1)

Por cierto, las consecuencias son obvias: el país que más pronto se vacune será el primero en recuperarse económicamente y además, en una eventual conflagración armada, será el principal beneficiado, en una suerte de guerra bacteriológica a la inversa. Una vez más las fuerzas del mercado vulneran elementales principios de justicia distributiva. Para quienes valoramos la Bioética como herramienta humana superadora, lo expuesto constituye la catástrofe ya citada

La lucha por la Equidad, principio central de la Bioética, tal cual sostiene Thedros Adhanon Ghebreyesus (Director General de la OMS) no es sólo un imperativo ético; es fundamentalmente el recurso imprescindible para acelerar la vacunación mundial, controlar la pandemia, evitar muertes, acelerar la normalización y evitar el grave deterioro económico y social. Priorizar la ganancia de algunos, a la corta y a la larga será el peor negocio.

Psicoanálisis y Pandemia

Cada vez más psicoanalistas sostenemos la idea ya esbozada por Freud en 1921, cuando nos advertía acerca de no considerar los fenómenos psíquicos como aislados de los fenómenos sociales.

Muchos de nosotros desde hace tiempo comenzamos a investigar sus efectos sobre el psiquismo y la inequívoca relación entre ellos. Así como la justicia interpone un tercero para dirimir litigios y evitar la venganza directa, la Bioética se alza a través de sus principios contra el todo vale en el mundo de la Salud. Pero …’¿para qué sirve todo esto?

Forma parte de un contrato entre el individuo y la sociedad, mitigando la satisfacción pulsional inmediata, que acabaría con la humanidad misma, evitando venganza, ofreciendo justicia, limitando la voracidad, la pulsión de dominio.

Pues bien, si hubo un Núremberg en Alemania, un Juicio a las Juntas Militares en Argentina, los que hemos trabajado sobre ello, sabemos del alivio que experimentaron los damnificados directos con cada avance de la justicia, (o sea, cuando se restablecía el contrato social) aún con sus avances y retrocesos. En estos últimos, recrudecían los síntomas frente a des-reconocimiento del dolor sufrido, que venía de lo social ( de sucesivos gobiernos que retrocedían en hacer justicia.

Es de esperar que esto que hemos denominado Catástrofe Bioética (1), con acento en la Inequidad en Salud, exhibida sin vergüenza alguna, genere nuevos padecimientos psíquicos, pero en este caso a nivel mundial, con consecuencias por ahora inciertas pero seguramente graves. Algo se resiente en la psique, que rearma sus pequeñas certezas, cuando desde lo social llega una respuesta que rompe el contrato. Y la Inequidad desembozada es esta ruptura.

Freud hablaba de tres signos básicos para la entrada en la civilización: asco, vergüenza, compasión. Estos dos últimos, están faltando, pero también los tres estuvieron ausentes durante el holocausto, los genocidios. Y luego se recuperaron.

Tal vez aún estemos a tiempo de hacer algo.

(1) Tripcevich Piovano, G.M; Piovano, C.F: Vacunación COVID. Catástrofe Bioética. Publicado en la Red Iberoamericana de Ecobioética ( UNESCO), el 6 de enero de 2021.

(2) Freud, S: (1921) Psicología de las masas y análisis del Yo. T XVIII- Bs. As.AE.

(*) Magister en Psicoanálisis (CAECE) y Asociación Psicoanalítica Argentina. Doctora en Psicología (USAL) Buenos Aires. Miembro Titular en Función Didáctica de APA y la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA). Presidenta del Comité Ejecutivo del Foro de Catedráticos Independientes de Ecobioética UNESCO (Univ. Haifa). Miembro del IFT International Forum Teachers (UNESCO) Chair in Bioethics. The International Center for Health, Law and Ethics. University of Haifa.

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