El 2020 fue un año particular en muchos aspectos, modificó nuestra cotidianeidad y nos hizo repensar nuestras prioridades como seres humanos, miembros de una comunidad global.
Descarbonización: la transformación digital para un futuro sostenible
Hay mucho interés en adoptar nuevas tecnologías no solo por el compromiso en el impacto ambiental sino también por los beneficios en cuanto a imagen corporativa.
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Una de ellas es el cambio climático y el impacto en el medio ambiente de cada una de las actividades que realizamos como individuos, empresas y comunidades. Para nombrar un ejemplo, en base al informe anual de Global Carbon Project la caída global de las actividades durante la pandemia resultó en la reducción del 7% de las emisiones de CO2 fósil.
A casi dos años de estos indicadores, y ante un nuevo escenario en el cual la economía comienza a reactivarse, se requieren alternativas viables para reducir la huella de carbono sin perjudicar al mercado productivo laboral.
Net-Zero: Un concepto simple pero desafiante
Durante la última década, en Atos hemos sido pioneros en descarbonización. Disminuimos nuestra propia intensidad de carbono en un 60% entre 2012 y 2019, alcanzando la neutralidad de carbono desde 2018. Con esta ambición, nos comprometimos a reducir las emisiones globales de carbono bajo nuestro control e influencia en un 50% para 2025, y a compensar todas nuestras emisiones residuales para 2028.
Además, como empresa líder en tecnología, combinamos nuestra experiencia y soluciones para ayudar a desarrollar e implementar la estrategia Net-Zero de nuestros clientes. Ofrecemos una consultoría inicial para entender el grado de madurez de los procesos, formación del personal y tecnología disponible en relación a sus objetivos de emisiones netas de carbono.
Nuevamente la transformación digital es el elemento clave para lograrlo, a partir de la migración de la nube de sus principales aplicativos, la reducción de la infraestructura local mediante la virtualización de servidores, el soporte en la compra de equipos de baja huella de carbono, entre otros. El compromiso también se logra en acciones más accesibles en el corto plazo como disminuir el consumo de energía adaptando los entornos de trabajo a sistemas más conscientes de su impacto en el día a día.
Hay mucho interés en adoptar este tipo de tecnologías, no solo por el compromiso en el impacto ambiental sino también por los beneficios en cuanto a imagen corporativa y también beneficios económicos en la recepción de los llamados bonos verdes que le aportan una fuente de ingresos adicionales a las empresas.
En conclusión, la sustentabilidad es parte fundamental de la estrategia, valor y diferencial de las compañías frente a sus clientes, competidores, colaboradores y sociedad en general. La capacidad de transformarse será igual -o más- importante que los servicios que ofrecen al mercado. Es el momento de poner el tema sobre mesas y abrir conversaciones, el futuro es hoy.
CEO de Atos para la Región Austral Andina.



