A través del consumo masivo de energía en centros de datos, la producción de dispositivos electrónicos y la generación de desechos tecnológicos, la industria tecnológica juega un papel crucial en la huella ecológica global.
El sector tecnológico cuenta con diversas áreas que pueden contribuir a la reducción de la huella de carbono: las infraestructuras sustentables, el green code o código verde, y el green software.
Minimizar el impacto de la tecnología es esencial para cumplir con los objetivos climáticos globales y avanzar hacia un desarrollo sostenible.
A través del consumo masivo de energía en centros de datos, la producción de dispositivos electrónicos y la generación de desechos tecnológicos, la industria tecnológica juega un papel crucial en la huella ecológica global.
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El desafío es poder constituirse como una solución estratégica que combine eficiencia operativa con compromiso ambiental, para así reducir su impacto en la huella de carbono.
Para comprender la oportunidad que tiene el sector IT, es importante tener en cuenta que su uso de energía viene registrando un aumento significativo en los últimos años. El dato surge de lo analizado en el Data Centers Day 2024, donde se identificaron tres factores principales que explican el incremento:
Minimizar este impacto es esencial para cumplir con los objetivos climáticos globales y avanzar hacia un desarrollo sostenible.
Implementar procesos de desarrollo de software sustentable no solo beneficia al medio ambiente y al entorno social. También puede generar ahorros financieros, ayudar a cumplir con regulaciones, mejorar la reputación corporativa y ofrecer una ventaja competitiva en el mercado.
En este sentido, un reporte realizado por Schneider Electric y Forrester Consulting reveló que el 75% de los proveedores de data centers pierde oportunidades de inversión por falta de sostenibilidad.
Además y desde el bienestar y fidelización laboral, las políticas sustentables refuerzan la identidad de la empresa como un lugar donde los empleados pueden contribuir a un propósito más grande.
Estas políticas refuerzan la identidad de la empresa como un lugar donde los empleados pueden contribuir a un propósito más grande y trabajar en un ecosistema que valora el bienestar de las personas y del planeta.
Como resultado, la empresa puede atraer y retener talento de alta calidad, fortaleciendo así su reputación como una marca empleadora de primer nivel.
El sector tecnológico cuenta con tres factores determinantes para lograr el objetivo de la sostenibilidad: las infraestructuras sustentables, el green code o código verde, y el green software. Tres áreas que pueden contribuir a la reducción de la huella de carbono.
La infraestructura IT sostenible se refiere a la creación, gestión y operación de sistemas y recursos tecnológicos de una manera que minimice su impacto ambiental y promuevan la eficiencia energética.
Una meta que se puede lograr a través de la optimización del uso de recursos y la reducción de las emisiones de carbono, incluyendo:
En lugar de centrarse solo en la funcionalidad y el rendimiento, la infraestructura IT sustentable busca lograr un equilibrio entre la innovación tecnológica y la responsabilidad ambiental.
El concepto abarca desde la gestión de centros de datos más eficientes hasta la fabricación de dispositivos con materiales reciclables y de bajo impacto ambiental.
De esta manera, promueve un ciclo de vida más largo para los equipos y reduce la generación de desechos electrónicos.
Entre sus principales objetivos se destacan los siguientes:
Adoptar una infraestructura IT sustentable no solo contribuye al cuidado del medio ambiente. También genera beneficios económicos e incrementa la reputación de las empresas que se alinean con los valores de sostenibilidad y responsabilidad social.
El concepto software sustentable o green software se refiere a los sistemas y aplicaciones informáticas que se desarrollan, implementan y utilizan pensando en lograr una incidencia mínima en el medioambiente y un impacto social alto.
En este contexto, el green code, o código verde, consiste en las prácticas y metodologías de desarrollo de software que buscan minimizar el impacto ambiental, optimizar el uso de recursos y reducir el consumo de energía.
El código verde tiene como objetivo crear aplicaciones eficientes que cumplan con sus funciones específicas, y sean a la vez sean sostenibles desde una perspectiva ecológica.
El software sustentable se refiere a los sistemas y aplicaciones informáticas que se desarrollan, implementan y utilizan pensando en que su incidencia en el medioambiente sea la mínima posible. En paralelo, buscan un impacto social alto.
La tecnología que promueve la sostenibilidad parte de la toma de consciencia del lugar que ocupa, y del contexto local, regional y mundial. También, comprende que es el momento de regenerar el sistema y ser parte de una nueva forma de hacer negocios.
Es por ello que el green software debe pensarse en una doble perspectiva:
A medida que la digitalización avanza, la urgencia de adoptar prácticas sustentables se vuelve ineludible.
El primer paso para avanzar hacia la sustentabilidad tecnológica, es que las empresas del sector y nuestros equipos nos percibamos como agentes de cambio, capaces de aportar en la construcción de una sociedad más responsable, justa e integrada.
En simultáneo, es central que tengamos presente que si bien la industria IT es uno de los motores del progreso global, su actividad produce un impacto ambiental significativo. El desafío es mitigarlo con prácticas sostenibles.
Se trata de una necesidad estratégica para garantizar la viabilidad del desarrollo tecnológico a largo plazo.
La premura es clara: si la industria no actúa ahora, el costo ambiental y social será irreparable. Adoptar prácticas sustentables no solo protege el planeta, sino que también fortalece la competitividad y la reputación de las empresas en un mercado cada vez más consciente del impacto ambiental.
Delivery Manager de IT Patagonia
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