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14 de julio 2019 - 00:01

¿Cómo cuidar la salud de los chicos durante las vacaciones de invierno?

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En las vacaciones aumenta la exposición a alimentos ricos en grasas y azúcares, además de las horas sentados en el sillón frente a las pantallas y en muchos casos disminuye la actividad física.

A mitad de julio empiezan las vacaciones de invierno, muy esperadas por los chicos para tener días libres, descansar, jugar y compartir tiempo con amigos. Las vacaciones son el momento para salir de la rutina. No hay que levantarse temprano, ni pensar en tener listo el uniforme o el guardapolvo, ni en la comida para las viandas; aunque muchas veces somos los padres los que nos volvemos locos por querer ocupar ese tiempo con las mil y unas actividades para que los chicos no se aburran, olvidándonos que el descanso y el ocio también son importantes y saludables, tanto para ellos como para nosotros.

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Otra realidad en las vacaciones es que aumenta la exposición a alimentos ricos en grasas y azúcares, además de las horas sentados en el sillón frente a las pantallas y en muchos casos disminuye la actividad física. El tiempo libre y las bajas temperaturas invitan a generar esta situación y muchas veces es difícil resistirse.

Además, solemos relacionar las vacaciones y el momento de descanso a los placeres culinarios, y esos suelen venir de la mano del consumo de aquellos alimentos que deberían ser de consumo opcional; sin embargo en las vacaciones se vuelven de consumo diario.

En las meriendas y colaciones solemos observar grandes cantidades de galletitas, snacks salados, golosinas, chocolates, alfajores, aumentando así el consumo de grasas, azúcar, sodio y conservantes. Por otro lado, en almuerzos y cenas abundan los guisos, pastas, comidas calientes con mucho contenido de carnes y cereales y poco contenido de verduras. Solemos relacionar las frutas y verduras con el calor y el verano, lo que hace que en invierno disminuyamos su consumo.

Entonces, ¿cómo podemos hacer como familias para cuidar la salud de los chicos durante las vacaciones de invierno?

Al pensar un programa para hacer en familia, que la comida no sea el eje central del mismo sino, que acompañe. Por ejemplo: que la salida no sea ir a merendar o tomar un helado, sino ir a la plaza o andar en bici y luego se puede merendar en casa o afuera. Pero si centramos el programa en la comida vamos a encontrar el placer en eso y no en disfrutar de lo que estamos haciendo y la compañía del otro.

Todos sabemos que el invierno y el frío, vienen acompañados de resfríos, alergias, gripes y demás enfermedades que afectan nuestra salud y estado de ánimo. El consumo de frutas y verduras, nos aporta vitaminas y minerales que nos ayuda a mantener las defensas altas y disminuir la probabilidad de enfermarnos. Por eso, aprovechar las vacaciones para conocer los distintos tipos de frutas y verduras, hacer una visita a la verdulería y preparar comidas calientes que incluyan verduras para almuerzos y cena, como lasagnas de vegetales, guisos con verduras y legumbres, pastas con verduras, revueltos y salteados. También se pueden usar las verduras en desayuno y merienda, preparando budines, galletas, tortas. Usar las frutas frescas en todas las comidas, en una ensalada, como colación, para acompañar tu desayuno. Tenerlas a disposición en los paseos para comer si tienen hambre.

Pensar en las vacaciones de invierno, en general nos estresa. Los chicos no van a la escuela, y si no podemos viajar y nos tenemos que quedar en casa, pensamos en cómo podemos rellenar esas horas. Generalmente lo hacemos con comida y pantallas para evitar el aburrimiento y no pasar frío, sin pensar en que, muchas veces, una tarde de sillón y computadora es peor que una salida y paseos al aire libre con el suficiente abrigo y cuidados. Seamos conscientes y creemos ambientes y casas seguros para que los chicos puedan disfrutar de sus vacaciones sin poner en riesgo su salud.

Limitar el uso de pantallas reducirá las horas de sedentarismo y la exposición a alimentos ricos en azúcares y grasas. Usar las horas sin pantalla y en las que los chicos no puedan estar al aire libre o en movimiento para los juegos de mesa, de ingenio, de pensar que aunque tienen a los chicos sentados, los mantiene activos, con el pensamiento y la cabeza en acción.

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