Vulnerabilidad para los bonos de más largo plazo
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Técnicamente todo el accionar desarrollado en los últimos meses tiene amplias chances de estar formando una figura de triangulación de precios, por la volatilidad, y por la secuencia interna de esa lateralización. En ratios de Fibonacci, este proceso visto a máximos de 45 pesos en el mes de noviembre ha recortado sólo 38,2% del tramo bajista previo, desarrollado desde mayo-junio del año pasado, y es esta debilidad en haber mostrado recuperaciones más sustantivas, como sí ocurrió en la parte corta y media de la curva de bonos en pesos, lo que deja a estos bonos vulnerables a perforar los mínimos de agosto de 2007. Las figuras de triangulación, como la actual, generalmente se observan cuando el activo necesita descomprimir a alta sobreventa previa, en este caso, como consecuencia de las bajas que dominaron la escena a mediados del año pasado, y son interpretadas como figuras contratendenciales, correctivas de la tendencia anterior. Para estos bonos, el accionar previo a esa lateralización la tendencia dominante era bajista, y esperamos que en estas semanas estos bonos tengan la posibilidad de culminar esta figura triangular y definir en relación con dicha tendencia bajista en el esquema técnico planteado.
Eso nos llevaría a buscar nuevos mínimos en precios, ya sea en forma directa, o con rebotes adicionales de cortísimo plazo. Para que tal definición de la secuencia triangular se dé en forma directa será necesaria la perforación de 38-37,6 pesos como soportes más cercanos, en caso de rebotes mayores mientras esos niveles no sean quebrados, podrían darse avances de regreso a 40,5-42,5 pesos donde se delinean las resistencias más importantes, no obstante mientras cualquier recuperación de corto plazo quede limitada a esos niveles que vienen conteniendo los impulsos de avance de estos bonos en los últimos meses, permanecerá firme nuestra proyección de aguardar una baja adicional a nuevos mínimos en estos activos.
Los objetivos mínimos para esta definición serían los niveles de 34 pesos, no obstante sería factible una aceleración bajista mayor hacia 31,50-29,50 donde se concentran los mínimos liberados en los inicios de cotización de estos títulos de posdefault en el año 2005. Recién luego de buscar nuevos mínimos estaríamos en condiciones de considerar culminada una primera fase bajista completa para estos bonos y habilitar así un tramo de avance más sustantivo en el mediano plazo, como marcamos como trayectoria preferida en la gráfica semanal de precios.
Por el momento mientras 42-42,5 permanezca reconocida como una resistencia mayor, seguiremos considerando esta posibilidad de figura de triángulo y aguardaremos una definición bajista directa, y sólo en caso de rupturas al alza de esas instancias y de 45 pesos, desarmarán este conteo y nos llevarían a cambiar la perspectiva para favorecer rebotes de mayor envergadura al área de 47-48 pesos, esquema que por el momento no luce como el más probable para un desarrollo técnico.
Análogamente, mientras las bajas intermedias en el índice de riesgo-país argentino, medido por JP Morgan, se limiten a la zona de 520-500 puntos como soporte, aun podremos tener luego avances adicionales arriba de 550 puntos, que se convalidarían con esa visión de búsqueda de nuevos mínimos en los bonos de largo plazo mencionados, y direccionándonos cerca de los 600 puntos, en una figura de cuña alcista en esa gráfica... Veamos.




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