Con el atractivo de un lindo título, “Te prometo una larga amistad” es una obra también linda, agradable, dinámica, y algo inclasificable. Vemos gente joven organizándose para filmar una historia sobre Victoria Ocampo y el rumano-francés Benjamin Fondane. Laura Nevole y Alejandro Hener preparan sus papeles Por ahí parece el making off de la preproducción. Por ahí surgen esquicios de comedia de cine dentro del cine. Y por ahí también es un documental, donde visitan las casonas de Ocampo en San Isidro y Mar del Plata, consultan a quienes tuvieron la suerte de frecuentarla, o estudian su vida, y la riquísima vida cultural argentina de los ‘30, miran cómo están hoy algunas cosas y registran lo poco que se sabe de la sátira sobre la clase alta que aquellas luces quisieron filmar.
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Original evocación de Victoria Ocampo
“Tararira (la bohemia de hoy)”, iba a llamarse esa obra, que alcanzó a rodarse y se perdió en la isla de edición. Ahí trabajaron el fotógrafo John Alton (nacido Johann Jacob Altmann en Hungría), el excéntrico Cuarteto Aguilar, de España, Orestes Caviglia, Miguel Gómez Bao e Iris Marga. El productor era Miguel Machinandiarena, en vísperas de fundar los valiosos Estudios San Miguel. La verdad, según parece, es que Fondane no tenía pasta para director. El era poeta, acá lo tradujo Neruda. Y allá, cuando volvió a Francia, lo delató una vecina y terminó en Auschwitz. Ocampo fue custodia de buena parte de su obra, que expresamente le llevó a la viuda, al final de la guerra. Por eso, la música de “Te prometo una larga amistad” comienza con una jubilosa milonguita, y se va entristeciendo discretamente. Pero la última escena vuelve a estar llena de ánimo, como corresponde.
Como consultados aparecen, entre otros, Alina Diaconú, Jorge Fondebrider, Eduardo Paz Leston, David Oubiña, Gonzalo Aguilar, y, al teléfono, Víctor Bo, Diana Paladino y Michel Carassou, cabeza de la Association Benjamin Fondane.
“Te prometo una larga amistad” (Argentina, 2022). Dir.: J. Repetto; Int.: L. Nevole, A. Hener, J. Repetto.


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