14 de febrero 2023 - 00:00

Piden dólar soja para marzo: en el sector estiman que quedan granos por más de u$s7.000 millones

Según las expectativas que pregonan algunas voces del sector, lo que en un primer momento parecía estar orientado hacia el mes de mayo, se podría adelantar a marzo, aunque aún resta definir cuál será la carnada que el Ministerio de Economía podría entregarles a los productores.

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La tercera edición del Programa de Incremento Exportador (PIE), conocido como dólar soja, podría llegar antes de lo previsto. Según las expectativas que pregonan algunas voces del sector, lo que en un primer momento parecía estar orientado hacia el mes de mayo, se podría adelantar a marzo, aunque aún resta definir cuál será la carnada que el Ministerio de Economía podría entregarles a los productores.

En una primera instancia, cuando se lanzó el PIE, se ofreció un tipo de cambio de $200 por cada dólar y se registraron ventas al exterior por un total de u$s8.123 millones. Hacia fines de noviembre, la segunda edición del dólar soja ofreció $230 por cada dólar y sólo alcanzó los u$s3.395 millones.

Ahora, todas las miradas estarán puestas en lo que se resuelva en los próximos días. Con una sequía que no afloja y una cosecha de soja que sigue en caída -se estima una producción apenas superior a las 35 millones de toneladas- todo parece indicar que será necesario apurar las definiciones.

En diálogo con Ámbito, el titular de la Consultora Novitas, Enrique Erize, aseguró no tener dudas de la inminente llegada de un nuevo dólar soja. Según Erize, “las joyas de la abuela están en la soja y es el único recurso que tiene el Gobierno para echar mano. Hay gente que sabe que lo ve para mayo, pero yo creo que el Gobierno necesita la plata antes. Además, en mayo comenzaría a entrar la cosecha nueva. Por lo tanto, ahí más bien estaríamos cerca de un dólar soja 4”.

El analista, que en varias ocasiones fue consultado de manera informal por funcionarios del Gabinete económico, detalló que hay dos datos que aún nos falta saber pero sobre los cuáles se pueden elaborar algunas teorías.

La primera cuestión es determinar cuánta soja queda. En este caso, Erize aseguró a Ámbito que “la cosecha fue de 43,5 millones de toneladas y hay 35,6 comprado por la industria, por lo tanto, queda un remanente de 7,9 millones. Ese es el numero oficial, pero a eso hay que sumarle lo que queda de una campaña a la otra en manos de los productores (llamado “carry”), que son entre 5 y 6 millones de toneladas. Por lo tanto, si mañana baja Dios a la tierra va a decir que hay poco más de 13 millones de toneladas y no nos va a mentir”.

Históricamente, el “carry” no se comercializa porque es el resguardo de muchos productores para hacer frente a compromisos ineludibles, como por ejemplo el pago de arrendamientos. Sin embargo, que se venda o no dependerá del tipo de cambio que se quiera implementar para tentar a esos productores. Eso mismo es lo que se esta negociando entre la industria y el Gobierno, porque las fábricas necesitan soja para moler y están trabajando con una capacidad ociosa creciente que perjudica la rentabilidad del negocio.

Otro de los temas que se deberían tener en cuenta se basan en quienes son los tenedores de granos: tras los dos programas de incentivo, la soja que aún no se vendió está en manos de productores a los que les sobra espalda para decidir cuándo vender.

Según Erize, para establecer el tipo de cambio deberíamos responder antes cuántos dólares necesita el Gobierno. Si tomamos 13 millones de toneladas y lo multiplicamos por un precio promedio de u$s600, son entre u$s7.000 y 8.000 millones con los cuales el camino hacia las elecciones primarias podría ser menos pedregoso.

“El poder de convicción de la forma en que se transmita la medida y el tipo de cambio que se ponga, es lo que va a definir si los productores venden o no. A $400 se podría vender muchísimo y a $250 muy poco. El cascabel del gato es el precio de la soja”.

Es importante recordar que el remedio llamado “dólar soja” tiene efectos adversos y su reiteración sistemática genera una expectativa devaluatoria. David Miazzo, economista jefe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) le explicó a Ámbito que “con un nuevo dólar soja en marzo de $270 ($230 de fin de noviembre + inflación) y un dólar oficial mayorista (al que el Banco Central le vende a los importadores) que hoy está en $192, pero en promedio en marzo podría estar cerca de los $200, por cada dólar que el Banco Central lo paga a $270 y lo vende a $200, pierde $70. En otras palabras, cada 1.000 millones de dólares que se liquidan al dólar soja, el BCRA emite $70.000 millones.

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