29 de noviembre 2006 - 00:00

40 minutos a solas Scioli con Kirchner

El Presidente no contaba y, su vice, como siempre entonó el habitual "aliento, producción, seguir trabajando, no aflojar, estamos en todos los frentes, tenemos competitividad electoral, el viaje que hoy inicio a México". Magro y penoso saldo oral de los 40 minutos en los que se encerró, a solas, el dúo de gobierno (aunque uno, como se sabe, por disciplina se dedica a otros menesteres). Poco y nada para confirmar lo que parece explícito y hasta Raúl Alfonsín avaló ayer: Scioli va por la gobernación bonaerense. Solución, en apariencia, a la falta de potable heredero de Felipe Solá. Y fundado, como si en Misiones no se hubieran equivocado, de una atildada encuesta que una empresa del rubro, vinculada a "Clarín", le preparó al gobierno: allí se afirma que Scioli registra un nivel de aceptación, en la provincia, superior a 50%, comparable al que obtiene en el mismo sondeo Juan Carlos Blumberg. Un dulce para Kirchner, entonces, a quien se le negaron casi todos los postres en los últimos meses.

Alejandro Armendáriz, Antonio Cafiero, Eduardo Duhalde,Carlos Ruckauf, Felipe Solá y Daniel Scioli.
Alejandro Armendáriz, Antonio Cafiero, Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Felipe Solá y Daniel Scioli.
Néstor Kirchner convalidó anoche la ola de noticias sobre una candidatura de Daniel Scioli a gobernador de la provincia de Buenos Aires al reunirse a solas con éste y diseñar una campaña que consistirá en «moverlo» al vicepresidente entre Capital Federal y Buenos Aires sin formalizar que será candidato en este último distrito. «El que viene es un año electoral; te tenés que mover como candidato. Las formas las dejamos como siempre para último momento», dice la síntesis de ese diálogo que era posible recopilar hacia la medianoche, merced al sigilo que mantuvieron los dos sobre lo que hablaron.

Kirchner estuvo con Scioli durante más de cuarenta minutos en el despacho presidencial, una sede inusual para encuentro entre ellos, que habitualmente se limitan a contactos en actos del Salón Blanco o peñas grupales en la oficina de Alberto Fernández. Se entiende el gesto en forma y fondo; a lo primero ayudó la gestualidad que ensayaron ante las cámaras de TV y los asistentes al acto de anuncio de construcción de escuela que compartieron en el Salón Blanco.

  • Cuchicheos

  • Se lo pasaron cuchicheando como nunca, desairando el empeño por atraer su atención -y más por saber de qué hablabande Julio De Vido, Daniel Filmus y el grupo de gobernadores que protagonizaron el acto.

    Del encuentro a solas surgió otro hecho poco común: el hermetismo de los voceros del gobierno y del propio vicepresidente. Confirmó a los suyos que no debían desmentir el proyecto de una candidatura a la gobernación de Buenos Aires, ese torbellino que cayó sobre las filas del oficialismo que obliga a los dirigentes a tomar nuevas posiciones hacia las elecciones de 2007.

    Los detalles del proyecto seguirán en la clandestinidad hasta el domingo, cuando regrese Scioli de México, adonde parte hoy en representación de Kirchner a la asunción del presidente Felipe Calderón. El vicepresidente se embutió anoche en un acto con militantes de su candidatura a jefe del Gobierno porteño en los bajos de su propia casa en la calle Anchorena, en el barrio del Abasto. Les ratificó que su trabajo es por la Argentina y que debían seguirlo, seguros de que no se verían defraudados. Terminó la jornada citando para primera de hoy a sus asesores y desconectando (otra rareza) su principal y único aparato político, el teléfono celular.

    Alberto Fernández, que había partido hacia una cena en el hotel Sheraton organizada por el mismo encuestador que convenció al gobierno de que la chance de Scioli bonaerense era la mejor, debió interrumpirla por un llamado urgente de Kirchner de Casa de Gobierno alrededor de las 22. «Te estoy esperando; no nos vemos desde que me fui el viernes a Santa Cruz», le reprochó el Presidente a este Fernández que parece ser el principal promotor de ese pase de distrito.

    Este funcionario, sin Scioli en Capital, podría reflotar el viejo proyecto de ser él el candidato del oficialismo del distrito. También le facilita al gobierno la polarización con una eventual candidatura de Mauricio Macri, que comparte con Scioli un sector del mismo público, ampliando las chances de una tercera candidatura como podría ser la de Jorge Telerman.

    Elusivo durante toda la jornada, Scioli jugueteó con las versiones sobre esta candidatura durante todo el día. «Tengo la cabeza puesta en el país y en honrar el cargo.»

    En la mañana de hoy decidirá, según la temperatura de los medios de prensa, si se mostrará al mediodía junto a Felipe Solá en un acto en Morón. Debe respetar el libreto presidencial, y que aparecieran en ese acto carteles de campaña con su nombre sería acelerar la película con riesgo de que se corte.

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