Aburrida, Alicia por la vuelta al gabinete

Política

Resistió hasta último momento: sabía que en el Senado, ella, mujer andariega, acostumbrada a recorrer los barrios, se hundiría en el tedio y el hastío del Senado. No quería ser candidata pero, sin otra opción, tuvo que aceptar el pedido del Presidente. Ahora Alicia Kirchner sueña con volver al gabinete como superministra de Desarrollo Social y de Salud también, quedando a cargo de una oficina que combina a ambos ministerios.

Kirchner al fin, a la hermana Alicia la agobia el formalismo legislativo, esa cierta pachorra que caracteriza al Congreso y el debate frenético que, por el contrario, fascina a su cuñada, Cristina Fernández. Acostumbrada a un ministerio multifunción, el Senado le parece una siesta permanente.

  • Ministerio paralelo

    Tanta nostalgia tiene de aquellos días de funcionaria que su despacho de legisladora simula un ministerio paralelo. Los subsecretarios y directores de Desarrollo Social responden formalmente a Juan Carlos Nadalich pero en los hechos no mueven un papel sin antes consultar «con Alicia».

    Tanto tiempo disponible tiene la hermana senadora que hasta se presta a los planes expansionistas de sus ex subordinados en Desarrollo Social que, bajo su cobijo, quieren competir en sus distritos.

    Lo sueña Carlos Castagnetto, ex arquero de Gimnasia y Esgrima de La Plata, que se lanzó como candidato en esa ciudad. Lo tienen en agenda Mariano Cascallares, hoy titular de la Dirección Nacional de Juventud (DINAJU) en su pago, Almirante Brown; y Fernando Gray, en Esteban Echeverría.

  • Mensaje

    Pero Alicia es, sobre todo, funcional a su hermano: con tiempo disponible, recorre el conurbano, levantando el apellido Kirchner y, por tanto, «juntando» para el Presidente, sin intermediarios. Un mensaje para los operadores del kirchnerismo que dicen ser delegados del Presidente.

    Claro que esas excursiones políticas por el Gran Buenos Aires son para Alicia apenas un pasatiempo. Su principal deseo es volver a ocupar la cartera de Desarrollo Social, oficina que tuvo que abandonar cuando mejoran los índices sociales y el ministerio deja de ser un carro de bomberos.

    Pero hay alguien que está pensando en los deseos de la ministra sin cartera y, en el revoleo, resolver un asunto que también incomoda a Kirchner.

    La idea que comenzó a rondar algunos despachos propone unificar Desarrollo Social y Salud -en realidad, que Salud se convierta en una Subsecretaría de Desarrollo.

    Los capítulos referidos a los tiempos de esa futura fusión y su formato definitivo recién son motivo de evaluación y cruce de sugerencias en algunos ámbitos del Estado. Todas las ideas, sin embargo, concluyen en un punto: que Alicia vuelva a quedar al frente de Políticas Sociales, absorbiendo Salud y seguramente capturando parte de los fondos que distribuye Carlos Tomada en Educación.
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