26 de diciembre 2002 - 00:00

¿Acuerdo electoral de Duhalde con Ibarra?

En el Gobierno porteño se hacen los distraídos pero, menos inocente, el Partido Justicialista de la Capital Federal sabe que Eduardo Duhalde ha beneficiado la gestión Aníbal Ibarra mucho más de lo que Fernando de la Rúa hizo por su ex socio político en promesas. Irrita esa generosidad a gran parte de la tropa peronista que quiere arrebatarle el puesto de jefe de Gobierno porteño. A los acólitos de Daniel Scioli o los devotos de Gustavo Béliz, por ejemplo, además de otras porciones más resistentes al bautismo de Duhalde a un candidato a intendente no propio.

Esas concesiones del Presidente para un extrapartidario, que viene nada menos que de la extinta coalición Alianza, ha desatado una guerra de celos entre los peronistas, que más que sostenerse en sospechas, parte de datos ciertos y numéricos que dan cuenta de esa infidelidad. La cuestión es que piensan que Duhalde está armando un frente electoral para el que seduce tanto a Néstor Kirchner como a Ibarra, y que cuando se concrete que el santacruceño sea el candidato presidencial del oficialismo, Ibarra lo será del distrito porteño. Es más, especulan con que podrían llegar a coincidir ambas elecciones, quién sabe por qué ardides judiciales y legislativos.

•Prebendas

El inventario del que parte esta guerrilla da cuenta de distintos beneficios que recibió Ibarra por parte del gobierno nacional:

Reconoció a la Capital Federal casi como una provincia, al otorgarle 1,40% de coparticipación que en ingresos significará $ 100 millones más de los que recibía por cuota fija. Más importantes que el monto son el concepto y el antecedente que crea para futuras normas de coparticipación.

• Transfirió el cobro del impuesto a los sellos, otros $ 50 millones anuales.

• Suscribió el pacto de financiamiento ordenado, por el cual le girará $ 122 millones.

• Firmará un convenio para transferir parte de lo producido por juegos de azar. De $ 35 a 60 millones de pesos.

• Transfirió las tierras del Mercado de Hacienda de Liniers.

• Transfirió la ex Cárcel de Caseros.

• Estudia crear una sociedad administradora del puerto, para transferirla también a la Ciudad de Buenos Aires.

• Dio un guiño para que el bloque PJ apruebe la renegociación de la deuda pública porteña en la Legislatura (se trata hoy).

Con esos datos (en dinero, alrededor de 10 por ciento del presupuesto porteño aportado por la Nación) y la certeza de que existe un diálogo fluido entre
Ibarra y Duhalde, muchos peronistas comenzaron a elevar su discurso contra el jefe de Gobierno de la Capital Federal.

•Desorientación

El propio kirchnerismo -encarnado en 10 legisladores porteños-se ve desorientado, ya que es Béliz quien está más comprometido con el gobernador de Santa Cruz, a quien aporta sus equipos técnicos, que el propio Ibarra, que no ha definido ninguna comunión política. El duhaldismo, que en la Capital ya sumó a Kirchner, sostiene como ejemplo de esa eventual alianza que «en la Legislatura hay, de 60, 20 diputados afiliados al PJ que ingresaron por 7 boletas diferentes. Ibarra será rechazado para un sector, como otros rechazarán a Macri, pero finalmente el peronista hace lo que debe hacer». La sentencia, que alienta la comunión en un frente electoral para las próximas urnas, nacionales y porteñas, mantiene más expectantes a los actuales socios de Ibarra: el radicalismo.

Esa porción de la Unión Cívica Radical que en la escandalosa interna votó a
Rodolfo Terragno le puso plazos al jefe de la Ciudad: «A más tardar en marzo, tenés que decir si Cristian Caram será el candidato a vicejefe, de lo contrario tendremos una fórmula propia».

Sin embargo, esa sentencia llegó antes de las elecciones internas del radicalismo, aún indefinidas, lo que dio aire a
Ibarra para postergar una decisión. En algo avanzó sin embargo el frentista. Fue cuando la semana pasada se reunió con el bloque UCR para asegurarle que seguirán juntos y que había que votar (hoy) un paquete de leyes económicas. En la Legislatura, el radicalismo es el principal soporte de Ibarra, con 13 legisladores, contra 4 propios que tiene el mandatario del distrito. Esa ecuación podría invertirse de sellar ahora un pacto con el peronismo de Duhalde, para lo cual el ibarrismo espera que sea el Presidente el que marque el paso.

Mientras tanto, en el armado de ese posible casamiento tripartito,
Duhalde-Kirchner-Ibarra, intervienen dos Fernández: Aníbal, por parte del Presidente, y Raúl, jefe de Gabinete, por parte del intendente.

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