"Denuncia exprés", una firma prestada y un reemplazo oportuno en el caso Oil

Política

Testigo fue firmante de la primera denuncia penal en 2016: una reunión vertiginosa y un escrito analizado en sólo 4 horas. Contradicciones sobre cómo se iniciaron "fiscalizaciones". Se transcribió informe que venía de las "autoridades".

“¿Cuánto tiempo pasó desde que asumió el cargo?”, preguntó el fiscal general Diego Velasco al abogado de la AFIP que firmó la denuncia inicial por el caso Oil Combustibles, en marzo de 2016. “Una semana”, respondió Emilio Candina, citado como testigo en el marco del juicio oral y convocado por la fiscalía y la querella. “¿Y el análisis lo hizo en ese tiempo?”, repreguntó Velasco. “Sí”, fue la escueta respuesta. Pero toda la secuencia de la primera denuncia que la AFIP entabla por el caso de la petrolera en el fuero penal económico (que luego se declararía incompetente) tenía aristas más ricas. El 11 de marzo de 2016 el diario La Nación publicó que el Grupo Indalo iba a escindirse en dos. El testigo dijo haber escuchado la noticia en los medios pero fue el titular de Grandes Contribuyentes Nacionales Juan Carlos Santos el que lo llamó por teléfono ese fin de semana para pedirle que el lunes a primera hora participara de una reunión en la sede central de AFIP. Candina había sido nombrado interinamente siete días antes de esa fecha. Era la primera vez que tenía un cargo de semejante jerarquía.

Aquel lunes 14 de marzo, Candina recibió una orden explícita de Eliseo Devoto, subdirector de Asuntos Jurídicos de la AFIP de Alberto Abad de que debían judicializar el tema ese mismo día, porque “había aparecido en los medios”. “Me dijeron que había que actuar con celeridad”, indicó el testigo que se encargó de insistir en que su actuación como jefe del área de querellas fue la de redactar la denuncia en base a un informe de “investigación” -como lo denominó- que ya venía armado y que le fue exhibido en aquella reunión temprano el lunes. En ese encuentro se definió la figura jurídica de “insolvencia fiscal fraudulenta”. Contaban, según relató, con ese informe que, teóricamente, venía siendo trabajado –de acuerdo a lo que declaró- desde principios de 2016, luego del cambio de autoridades de AFIP. Eso se contrapone con todo lo que se suponía respecto a que el caso Oil estalla para el organismo recaudador cuando aparece la noticia de la deuda por impuesto ITC. Y con unos cuadros de planes de pago de Oil Combustibles, un presunto “borrador” del que después sería firmado por Sergio Flosi.

“¿Cuánto tiempo le llevó redactar la denuncia?”, preguntó uno de los abogados. “Cuatro horas” admitió el exjefe de querellas penal tributarias. Después contó detalles: salió de la reunión con la encargada de Planificación Penal Fabiana Comes y con el subdirector Devoto, quienes iban a ser sus “patrocinantes” en la denuncia. Le prestaron una oficina contigua y una computadora. Candina era nuevo en el cargo. Tenía una semana como interino y hasta le facilitaron un auto para que llegar a tribunales antes de las 13.30, horario judicial tope para presentar la denuncia contra Cristóbal López y Fabián De Sousa. Dijo que había hecho una evaluación técnica de los planes de pago otorgados e insistió en la hipótesis de que el holding se financiaba mediante la reformulación de su deuda por impuesto ITC para luego generar “mutuos” con otras empresas del grupo. Lo describió como un mecanismo y defendió la redacción de su escrito. Aunque, en un contrapunto con los defensores, admitió que “esos términos (los que ponían un manto de sospecha sobre Oil) me los señaló el contador Santos”. No eran de su autoría. También ratificó que las órdenes de avanzar venían prefijadas por “las autoridades”: Abad.

El testigo se encargó de subrayar que allí culminó su actuación y que nunca más tuvo intervención en el caso ni se enteró de ninguna de sus circunstancias. Y respondió que nunca, en sus siguientes casos, Devoto y Comes que no eran sus jefes ni tenían injerencia en su área de acción volvieron a patrocinar un caso. El presidente del TOF 3 Fernando Machado Pelloni quiso sacarse la duda acerca de si no se había sentido “incómodo” en una presentación de este estilo. La réplica fue afirmativa. No quedó muy claro cuándo se enteró de que después de haber formulado la denuncia, pese a que era su área, y que lo convocaron para eso, lo reemplazaron sorpresivamente por el estudio de Ricardo Gil Lavedra. “No tengo conocimiento que en algún otro caso se haya contratado a un estudio privado”, afirmó.

Cuando le preguntaron cuáles eran sus antecedentes para el cargo que ocupó contemporáneamente al caso Oil relató que en 2014, Santos lo llamó para que lo defienda porque lo iban a llamar a indagatoria en una denuncia penal. Logró su sobreseimiento un año después. Con esas credenciales aterrizó para la redacción en tiempo récord de la denuncia que judicializó el caso Oil. Santos es el testigo estrella citado para la semana próxima en un juicio que por momentos parece tener a fiscales y jueces también incluyendo en sus preguntas una “autopsia” del accionar de la propia AFIP.

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