Agenda chavista para recibirlo a Thomas Shannon

Política

Hugo Chávez esgrimió el fantasma de la intervención estadounidense en la última cumbre del Mercosur, y el gobierno argentino se propone hacer lo propio en ocasión de la visita al país del secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental del gobierno de EE.UU., Thomas Shannon. Según dijo ayer el vicecanciller, Victorio Taccetti, «nos preocupa no saber» el motivo y los objetivos del mentado despliegue en aguas sudamericanas de la IV Flota norteamericana, dijo. «Nos parece que entre países amigos una iniciativa de ese tipo debe ser primero conversada», añadió.

Taccetti, nuevo en estas lides chavistas, respondió con una sonrisa y un enigmático «imagínela» cuando uno de los periodistas presentes en la charla que ofreció ayer en la Cancillería le preguntó cuál es la hipótesis del gobierno nacional respecto del despliegue de la IV Flota. Luego se hizo eco de artículos periodísticos al señalar que «nos preocupan algunas declaraciones que indican que planean 'surcar aguas marrones'. Eso significa navegar los ríos, que son aguas internas de nuestros países».

La Marina estadounidense anunció que a partir de este mes la IV Flota Naval, con base en Mayport (Florida), volvería a navegar los mares de la región. La misma fue creada en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, para reforzar la presencia militar norteamericana en la región contra eventuales ataques alemanes y japoneses, pero fue disuelta tras el conflicto.
El tema fue ampliamente tratado por Chávez en la reciente cumbre del Mercosur en Tucumán, cuando citó un fantasioso artículo al respecto publicado por el diario «Clarín»: «¿No podríamos pedirles a los Estados Unidos que cesen su injerencia grosera y violenta en nuestros países?», dijo entonces el bolivariano. En términos más diplomáticos, algo similar a lo que se le planteará a Shannon, en lo que promete ser uno de los temas más ríspidos de la agenda.

En el Palacio San Martín ya no se espera una mejora sustancial en la relación bilateral de aquí al final de la administración de George W. Bush en enero próximo. Lo que se aguarda es, más bien, que la elección presidencial de noviembre modifique la política unilateral llevada adelante por la Casa Blanca en los últimos 7 años y medio. Para la Cancillería, es aún una incógnita si John McCain planteará una política exterior de continuidad y, así, las expectativas están puestas en un triunfo de Barack Obama, que, dicen, podría suponer «un profundo cambio cultural» en su país.

Shannon llegará mañana al país acompañado por el subsecretario del Tesoro para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian O'Neill, entre otros funcionarios. La presencia de este último en la delegación fue decidida intempestivamente y abre la expectativa de que el gobierno nacional pida apoyo a EE.UU. para relanzar las negociaciones por la deuda de 6.500 millones de dólares con el Club de París.

Fuentes de la Cancillería señalaron que otra de las cuestiones importantes que se abordarán con Shannon -quien será agasajado el viernes en un almuerzo por el canciller Jorge Taiana, se entrevistará con Cristina de Kirchner y permanecerá hasta el sábado en el país- es la relación entre la Argentina y Venezuela. Obviando el caso del valijero Antonini Wilson que quedó completamente circunscripto a la esfera judicial. Lo que sí se espera que los visitantes mencionen es su inquietud acerca de Chávez, ante lo cual la respuesta será lacónica. «Les preguntaremos qué país tiene más relaciones económicas con Venezuela», respondió retóricamente el informante diplomático.

Shannon estuvo por última vez en el país en abril, poniendo fin a la crisis bilateral desatada en diciembre por el escándalo del valijero venezolano y la denuncia de Cristina de Kirchner de que todo el caso era una «operación basura». Entonces se acordó un mecanismo periódico de consultas, que arrancará con la visita de mañana.

La situación regional, una evaluación de la reciente reunión del Mercosur, la crisis en Bolivia y los desacuerdos para cerrar un acuerdo que salve la ronda comercial de Doha serán otros de los puntos de la agenda. También se pasará revista a la nueva situación abierta en Colombia, tras la liberación de Ingrid Betancourt, tres contratistas norteamericanos y otros once rehenes. Al respecto, la Argentina expresará su satisfacción con el desenlace de ese episodio y planteará su preocupación por un conflicto que perjudica a toda la región», añadió el informante.

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