Alberto Fernández, al brindar ayer su discurso en la IX Cumbre de las Américas, criticó la decisión de EE.UU. de excluir a países como Cuba, Venezuela y Nicaragua y llamó a reconstruir los lazos continentales en el marco del multilateralismo. “El silencio de los ausentes nos interpela. Para que esto no vuelva a suceder, quisiera dejar sentado para el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la Cumbre no otorga la capacidad de imponer un ‘derecho de admisión’ sobre los países miembros del continente”, indicó.
Alberto a Biden: “Ser país anfitrión no otorga capacidad de imponer ‘derecho de admisión’”
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El Presidente se mostró muy crítico con el “orden global” que al fijar “reglas financieras evidentemente inequitativas” somete a los países del continente, que emergieron de la pandemia “como la región más endeudada del mundo en desarrollo”. “Desde la periferia en la que nos colocan, la América Latina y el Caribe miran con dolor el padecimiento que sobrellevan pueblos hermanos. Cuba soporta un bloqueo de más de seis décadas impuesto en los años de la ‘Guerra Fría’ y Venezuela tolera otro mientras que una pandemia que asola a la humanidad arrastra consigo millones de vidas. Con medidas de ese tipo se busca condicionar a gobiernos, pero en los hechos solo se lastima a los pueblos”, sentenció. Además, llamó a trabajar para torcer el rumbo dado por la administración Trump, a la que calificó como “una política inmensamente dañina para nuestra región”. Recordó que la OEA fue utilizada como “un gendarme” para facilitar el Golpe de Estado en Bolivia. “Si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada removiendo de inmediato a quienes la conducen”, sostuvo sobre la presidencia de Luis Almagro y reclamó que la dirección del BID vuelva a recaer en manos latinoamericanas. El Presidente recordó que la intervención del gobierno de Trump ante el FMI “fue decisiva para facilitar un endeudamiento insostenible en favor de un gobierno argentino en decadencia”. “Lo hizo con el solo propósito de impedir lo que acabó siendo el triunfo electoral de nuestra fuerza política. Por tamaña indecencia sufre hoy todo el pueblo argentino”, continuó. El Presidente dijo que la región está frente a la oportunidad de “una verdadera Asociación Estratégica Común y que ”ante tanta desigualdad, debemos plantear la necesidad de políticas impositivas progresivas, aun cuando las élites domésticas nos presenten como un peligro para la calidad democrática. La renta inesperada que la guerra entregó como un regalo a grandes corporaciones alimenticias, petroleras y armamentísticas debe ser gravada para mejorar la distribución del ingreso”.




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