Los porteños, se sabe, suelen votar a la inversa de las provincias. Si el dogma existe, lo validaron las PASO del 11 de agosto, dándole un triunfo a Juntos por el Cambio que solo acompaño Córdoba. Como sea, permanecer en la Ciudad de Buenos Aires, no es menor para el oficialismo que cree que una derrota allí lo llevaría al rincón de la nostalgia. Pero, Horacio Rodríguez Larreta obtuvo suficiente como para ganar en primera ronda si el resultado se repite en octubre. Planifica reforzar la campaña en las comunas del sur donde le ganó el kirchnerismo, una geografía donde prevalece la simpatía por el peronismo dentro del distrito difícil para esa oposición. También su rival principal, Matías Lammens, el candidato a jefe de Gobierno de la lista del Frente de Todos planifica más presencia en esas comunas para retener los votos, por lo cual se vivirá allí una campaña intensa. Mientras Larreta buscará bajar los guarismos de sus rivales en la geografía peronista, los barrios de las comunas 4 y 8 (el sur porteño), el kirchnerismo además de ese territorio quiere reconquistar la Comuna 9 (Parque Avellaneda, Liniers y Mataderos) donde Juntos por el Cambio lo superó por alrededor de 500 votos, en una elección de la que participaron unos 117 mil votantes. Como sea, Alberto Fernández saldrá a reforzar la campaña en su distrito, la Ciudad de Buenos Aires, con la idea de quebrar la posibilidad de un Larreta ganando en primera vuelta y animando la llegada a un balotaje.

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