La velocidad de los acontecimientos hace que parezca que transcurrieron meses, cuando apenas pasaron días. Es lo que ocurrió en la última semana que casi arrancó con el shock del nombramiento (casi en el límite permitido) de la fórmula presidencial del oficialismo, con el por ahora ministro, Sergio Tomás Massa a la cabeza. A partir de ahí, sería imposible enumerar lo ocurrido pues las negociaciones (y discusiones) se fueron superponiendo, tanto en el ex FdT (ahora Unión por la Patria) como en la oposición, que no cesa en su desangre interno. Igual, todos los análisis, comenzando por el “círculo rojo”, que no había ocultado su predilección por Massa, se tuvieron que “resetear” con la irrupción del nuevo “player”, como dicen en los mercados. Y eso coincidió con una caída relativa del “político star” de esta campaña, Javier Milei; el corrimiento (¿finalmente?) de Mauricio Macri tras su semana negra (perdió en Córdoba y Juan Román Riquelme, que también pretende arrebatarle esta presidencia, tuvo despedida en la Bombonera llena y con la mayoría de las figuras del club).

Dejá tu comentario