Cámara de Diputados.
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El macrismo, ya establecido y cómodo en modo opositor, aprovechó las resoluciones que realizaron las presidencias kirchneristas de ambas Cámaras del Congreso para congelar haberes legislativos por 180 días y presentaron un proyecto de declaración para solicitar un mismo tratamiento en los poderes Ejecutivo y Judicial. Es decir, un abrazo de oso que utiliza, como palanca, medidas que tomaron días atrás y con venia opositora Sergio Massa y Cristina de Kirchner -al ser vicepresidenta, su salario corre por vía del Ejecutivo y no de la Cámara alta, así que no sufre ningún cambio por ahora-, lo cual deja en una posición más que incómoda a la Casa Rosada, que mientras tanto estira definiciones urticantes sobre aumentos -por decreto- a privados.
Las discusiones, en realidad, son más complejas que un simple freno descremado a dietas legislativas, en medio del lanzamiento de dardos de telgopor entre opositores y oficialistas sobre quién fue, es y será más responsable a la hora de manejar el gasto público. Detrás de todo este embrollo para distraer se encuentra una estructura colosal y golosa que excede cualquier tipo de imaginación y el buen pago a quienes manejan los destinos de un país -Nación, provincias, municipios, organismos de todo tipo, color y de nombres insólitos-, en medio de una presión impositiva insostenible para el sector privado, ya sea comercios, pymes, medianas y grandes empresas.
Tras el paquete de ajuste vía festín de impuestos y achatamiento de jubilaciones que impulsó el kirchnerismo en el Congreso y de manera exprés, el macrismo de Diputados -PRO, Unión Cívica Radical y la oscilante Coalición Cívica- ahora pretende que los poderes Ejecutivo, y Judicial y Ministerio Público Nacional adopten “idéntico criterio al dispuesto por el Poder Legislativo Nacional y suspender por el plazo de 180 días cualquier incremento en las remuneraciones por todo concepto del Presidente y vicepresidenta, ministros, secretarios, subsecretarios y cargos equivalentes del Poder Ejecutivo Nacional y magistrados del Poder Judicial de la Nación y del Ministerio Público Nacional”.
La principal bancada opositora en la Cámara baja también solicitó que se “continúe con la aplicación del Decreto 632/2018 dictado por la Administración del hoy expresidente Mauricio Macri por el que se dispuso limitar el incremento del gasto público, en especial, el derivado del crecimiento de la planta de personal de las Jurisdicciones y Entidades del Poder Ejecutivo Nacional mediante la prohibición de efectuar nuevas designaciones y contrataciones de personal de cualquier naturaleza o fuente de financiamiento presupuestarias o no presupuestarias hasta el 31 de diciembre de 2019”, según expresaron los legisladores en los argumentos del texto.
“Entendemos que este esfuerzo solidario requiere que esta medida de austeridad fiscal en el sector público adoptada por el Gobierno anterior sea prorrogada durante el tiempo que dure la emergencia”, agregaron los diputados macristas, quienes luego recordaron el mega paquete de ajuste K sancionado días atrás en el Congreso. En esa línea, dejaron claro que este “impactará directamente sobre los sectores de la clase media, de la clase media baja, los empleadores y los sectores productivos de nuestro país, especialmente el sector agroexportador”.
Para Juntos por el Cambio, “la norma sancionada es un ajuste fiscal que recae íntegramente en el sector privado y por lo tanto, poco tiene que ver con la solidaridad social proclamada, máxime cuando en él se estableció la suspensión por 180 días de la fórmula de actualización jubilatoria para los beneficiarios del régimen general, pero se excluyó de dicho congelamiento a los jubilados de privilegio y otros regímenes especiales, que son quienes reciben las remuneraciones más altas del sistema previsional argentino”.
Las jubilaciones de jueces y diplomáticos -nada se habla de políticas, como la de los expresidentes- están dentro de la prórroga de sesiones extraordinarias que activó el Ejecutivo para enero y frebrero de 2020. Sin embargo, los proyectos aún no aparecen y la discusión continúa sobre la superficialidad de sueldos mientras que, de manera paralela, nacen nuevos ministerios, cargos, carguitos que agigantan una estructura fofa que nadie se anima a filetear. De allí la necesidad de esquilmar vía tributos del kichnerismo y otros partidos no sólo en Nación, sino en las insufribles provincias -y Ciudad- y los delirantes municipios. Una caza continua en el zoológico.
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