18 de julio 2008 - 00:00

Aludió dos veces Cristina a la traición. Cobos se fue a Mendoza

No mencionó a Julio Cobos; tampoco era necesario. Cristina de Kirchner habló ayer de traidores, en referencia al voto del vicepresidente en el Senado, pero, además, a sus compañeros del peronismo que defeccionaron y levantaron la mano contra el proyecto oficial de retenciones móviles. Fue, a 15 horas de ocurrida, su única mención a la derrota que sufrió en el Senado. Atribuyó, además, esos comportamientos a que "no entendieron lo que pasó en las elecciones". Dejó entornada una puerta para el perdón: "Ya lo van a entender". Cobos, cansino, llegó anoche a Mendoza en auto (no usó el Tango 02 a que tiene derecho porque no lo pidió o no se lo cedieron), y negó renuncia.

Julio Cobos recordó que obtuvo tantos votos como la Presidente. Recibió carta de Eduardo Duhalde.
Julio Cobos recordó que obtuvo tantos votos como la Presidente. Recibió carta de Eduardo Duhalde.
«No pienso renunciar. No se me cruzó». Antes de viajar a Mendozacon Cristina, su esposa, Julio Cobos despejó ayer las dudas sobre su continuidad como vicepresidente tras desempatar a favor del campo la votación del Senado.

Desde el recinto, el radical mendocino ya había anticipado en la madrugada un posible pedido de renuncia de la Casa Rosada: «Quiero seguir siendo el vicepresidente de todos los argentinos hasta el 2011, el compañero de fórmula de la Presidenta».

Cobos aseguró que si se le pidiera la dimisión, «se estaría afectando la institucionalidad» del país. Fue una respuesta tácita al jefe del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Pichetto, quien le había advertido en pleno debate que si votaba en contra del proyecto oficialista sobre retenciones móviles debería dejar su cargo. La de ayer fue la segunda desmentida del vicepresidente sobre una eventual renuncia tras haber difundido una carta pública pidiendo que el conflicto con el campo se resolviera en el Congreso y sin presión -en referencia a Néstor Kirchnera los legisladores.

Ante sus colaboradores más íntimos, el vicepresidente habló ayer de un «alivio moral» tras haber rechazado el proyecto enviado por Cristina de Kirchner al Congreso y minimizó su distanciamiento con el matrimonio presidencial a través de una metáfora de ingeniero: «La distancia más grande entre dos puntos es una recta».

Aunque los Kirchner y Pichetto lo acusen de ser el Judas del gobierno, Cobos aseguró que rechazó el proyecto para descomprimir el clima de fractura social, los piquetes rurales y el desgaste del oficialismo. Desde el despacho del vicepresidente aseguraban ayer que en una decialmocracia moderna era incomprensible concebir una derrota en el Senado, la primera en cinco años de kirchnerismo, como un intento de desestabilización.

Pichetto atacó directamente en el recinto a la Concertación plural, impulsada por los Kirchner y Alberto Fernández, y aseguró que ese experimento electoral le impidió ser gobernador de Río Negro, cargo para el que fue reelecto el radical K Miguel Saiz. Pero el senador kirchnerista también se quejó de que once legisladores peronistas hubiesen votado contra el gobierno, reproche que le valió una dura respuesta del salteño Juan Carlos Romero: «Yo me siento aludido por lo que dijo, pero reivindico mi pertenencia al peronismo y no tengo por qué darle explicaciones».

«Es apenas un traspié parlamentario. Pero Cobos cometió una irresponsabilidad porque ni siquiera es senador y no tenía por qué rechazar una política de Estado del Poder Ejecutivo», se quejó ayer el diputado kirchnerista Ariel Pasini, de la agrupación Militancia Social, que traduce los pensamientos de Alicia Kirchner.

Pero para el cobismo la interpretación del voto de su jefe fue otra y aseguraban que el radical mendocino tiene tanta legitimidad de origen como la Presidente. «Ayer se demostraba si gobernaba el kirchnerismo o la concertación plural», se ufanaban los más cercanos colaboradores del ex gobernador de Mendoza.

En declaraciones efectuadas desde la residencia que tiene en Ezeiza, Cobos consideró que la negativa parlamentaria a la Resolución 125 dará lugar a «una nueva etapa» en el país, en la que la presidente Cristina de Kirchner tendrá la posibilidad de recomponer la «crisis so-» que generó la disputa del campo. Como para terminar de alterar los nervios de la ex primera dama, el vicepresidente recordó que fue electo «con la misma cantidad de votos» que la jefa de Estado, y aseguró que esa alianza le costó su expulsión de la UCR, algo que le «dolió mucho».

«Voté de acuerdo a mis convicciones y principios. Ojalá que se entienda el mensaje. Deben entender que un hombre que no es del Partido Justicialista puede tener una opinión distinta. Los intendentes y gobernadores de todo el país estaban pidiendo esto», se justificó Cobos. Ayer, el vicepresidente recibió felicitaciones y muestras de apoyo de Mauricio Macri, los gobernadores Jorge Sapag (Neuquén), los peronistas Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Juan Schiaretti (Córdoba), el socialista Hermes Binner (Santa Fe) y el encargado de Relaciones Institucionales de Cancillería, Horacio Quiroga.

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