La DAIA y la AMIA vuelven a sacarse chispas: tal como ocurrió hace algunos meses con el supuesto premio que nunca se le entregó a Néstor Kirchner en Washington, la dirigencia de las dos principales entidades judías argentinas se dividen en torno a un homenaje.
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Se trata en este caso de la colocación en el patio interno de la sede de Pasteur 633 de una placa en la que se recuerda a los cerca de 1.500 desaparecidos judíos en la última dictadura. Originalmente, la ceremonia iba a ser el lunes próximo, pero la gente de Ceremonial de la presidencia pidió posponerlo un día en razón de que Kirchner quería ir, pero el lunes estaba ocupado. Abraham Kaúl, titular de la AMIA, aceptó el cambio de fecha, porque uno de los principales propósitos de esta placa era «la foto» con el Presidente (es conocida la afinidad de Kaúl con Kirchner).
Sin embargo, los directivos de la DAIA, cuya presidencia ejerce Jorge Kirszenbaum, ya les hicieron saber a sus pares de la AMIA que les parecía al menos una descortesía no haber sido invitados a participar de la organización del acto, ni a compartir el escenario. «Tenemos mucho que decir: toda la investigación sobre la desaparición de los judíos la hizo la DAIA; tenemos un archivo de documentación enorme, que fue incluso usado por el juez Baltasar Garzón para su investigación. Creemos que no podemos ser excluidos del acto», dijo a este diario una fuente de la entidad que nació hace 70 años para ejercer la representación política de la comunidad judía argentina.
Sin embargo, Kaúl ha dicho en reiteradas oportunidades que «la AMIA, desde el atentado del 18 de julio de 1995, ha dejado de ser sólo una mutual: la dinámica de la investigación, nuestro rol en la causa y el hecho de haber sido el objetivo del peor ataque terrorista de la historia argentina nos ha otorgado una dimensión que excede la acción social».
En otras palabras: Kaúl aspiraría a que la DAIA poco menos que desaparezca, diluyéndose en algo que podría ser una especie de «comisión política» dentro de la AMIA. La aspiración no es novedosa: el partido de Kaúl, Avodá (laborista, centroizquierda), domina la AMIA desde hace décadas, pero hace casi 15 años perdió el control de la DAIA a manos de una coalición de partidos de centroderecha y religiosos, que sucesivamente eligieron a Rubén Beraja, José Hercman y Gilbert Lewi ( luego reemplazado, por razones de salud, por su vicepresidente Kirszenbaum).
Casi como un dato anecdótico, el retraso de un día en el descubrimiento de la placa recordatoria afectará a otra entidad judía, el Centro Simon Wiesenthal, que desde hace meses viene trabajando en el evento en el que se presentará el documental «Unlikely heroes» («Héroes improbables»). La función -en el teatro del MALBA-tendrá fines benéficos, y si bien las entradas están agotadas desde hace semanas, también habían invitado al Presidente y a los miembros de su gabinete. Obviamente, las chances de que Kirchner hubiera asistido a esa función de cine eran inexistentes, pero tampoco concurrirá buena parte de la dirigencia comunitaria.
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