Amnistía a duhaldistas, paso previo a normalización de PJ
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José María Díaz Bancalari
Con la depuración -que según Ruiz le dijo a Ambito Financiero comenzará en marzo próximo-, el porcentaje que Duhalde usó como «acción de oro» para frenar a Menem se licuará. Kirchner le habrá quitado, entonces, a Buenos Aires su poder de fuego partidario.
• Artificio
El trámite, sin embargo, supone un artificio gelatinoso en términos legales porque cada PJ es autónomo y, como tal, sólo puede revisarse los padrones a sí mismo. Pero, a diferencia de en los 90, cuando el duhaldismo toreaba al menemismo, ahora los bonaerenses se cuadran ante Kirchner.
Por lo pronto, son mínimos y aislados los vestigios de resistencia. El jefe y el vice del PJ bonaerense, José María Díaz Bancalari y Hugo Curto, se alinearon con la Casa Rosada a fin de 2005, y anteayer en Berazategui se posternó el secretario general, Baldomero «Cacho» Alvarez.
Esto, sumado a que antes de la elección buena parte del peronismo ex duhaldista se había reciclado como neokirchnerista, da que si hoy se reuniera el Congreso del PJ nacional, la amplia mayoría de los entre 380 y 400 delegados bonaerenses vitorearía a Kirchner.
En los próximos meses -abril o, a más tardar, mayo- estará la prueba de eso: el PJ tendrá un Congreso nacional que proclame a Kirchner y una hilera de ex duhaldistas que den su aval con la mano levantada.
¿Por qué, entonces, el Presidente -atendiendo a una idea peregrina de Carlos Kunkel, que ya lo había planteado a mitad del año pasado- busca depreciar la incidencia del peronismo de Buenos Aires? Muy simple: porque puede y nadie se animará a refutar esa operación.
Reclamará, además, incinerar los pedidos de expulsión que en el fragor electoral los capitanes del duhaldismo elevaron contra quienes se encolumnaron detrás de la candidatura a senadora de Cristina Fernández.
Muchos de los que proponían a los gritos, en las oficinas de Avenida de Mayo, excomulgar a los dirigentes que apostaban al Frente para la Victoria hoy suplican que Kirchner presida el PJ nacional y, además, que el peronismo se camufle bajo el FpV.




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