Anularon los 140 polémicos nombramientos en el PAMI
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Por su parte, Rodolfo Daher prometió que cuando vuelva de la reunión de la OIT en Ginebra, estudiará el reemplazo de los dos directores que representan a la CGT. Hace una semana cuando el gobierno le pidió que los cambiara, el sindicalista se negó rotundamente. Los gestos de Daher, Surace y Pacheco, fueron interpretados como una «rebelión», en el Poder Ejecutivo.
Por eso ayer a la mañana, el gobierno lanzó una ofensiva para explicar los cambios en el PAMI, lugar que se identifica como una de las grandes cajas para financiar la política.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró en declaraciones radiales que el gobierno quiere «romper» con el «cartel» y la «corporación de intereses» que existe en el PAMI. «No puedo decir que la influencia de Barrionuevo es de un 90 por ciento, lo que sí puedo decir que es un secreto a voces y si esto existe y la trenza la hace Barrionuevo o Juan Pérez, hay que terminar con la trenza.»
En ese sentido, Granero, el nuevo representante del Ejecutivo en el PAMI, consideró que «está demostrado que hay alguna influencia de Barrionuevo ya que uno de los directores, Surace, estaba dispuesto a presentar su renuncia, fue al Senado y después dijo que no la presentaba y creo que con otro de los directores por la CGT, Reynaldo Hermoso, sucedió lo mismo».
Por su parte, el ministro de Salud, Ginés González García, quien además insinuó que Enrique «Coty» Nosiglia era uno de los que operaban el PAMI junto a Barrionuevo, expresó su «desacuerdo» con la ley que normalizó la institución porque «deja al PAMI muy por fuera del control de Estado, sobre todo de la integración de la política sanitaria que es lo que Kirchner quiere cambiar».
Estas declaraciones preocuparon a los directores que quedan porque entendieron que existe la intención de intervenir al PAMI que fue normalizado hace poco más de seis meses.
Por eso ayer los siete representantes de los jubilados elegidos por voto directo, y los dos de la CGT que están en el directorio del PAMI se mostraron dispuestos a negociar, olvidándose que el día anterior apoyaban a los dos renunciantes. Dijeron que esperaban las nuevas designaciones del Estado «para trabajar todos juntos», pero se autoelogiaron por lo realizado en el organismo desde su normalización.
Los miembros del directorio reivindicaron lo hecho en los últimos seis meses, y negaron que se hayan firmado contratos ilegales y hayan hecho designaciones de asesores.
Los directores aseguraron que en los últimos tres meses sólo se contrató servicios por tres meses, para ser confirmados por las nuevas autoridades, mientras que los servicios se prestan en forma normal, «aun mejor que lo dispuesto por la Ley de Emergencia Económica».
El directorio, ante la acefalía, ayer fue encabezado por el re-presentante de los jubilados, Julián Bermejo.




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