20 de noviembre 2003 - 00:00

Apura el PJ cierre de juicio a Moliné

Daniel Scioli les puso ayer fecha a los alegatos del juicio político a Eduardo Moliné O'Connor: será el jueves de la semana que viene, a las 15, cuando los fiscales de Diputados y la defensa tendrán la posibilidad de dar los últimos argumentos antes de la sentencia.

Los alegatos se convertirán, en este caso, en la escala previa de la anunciada destitución que se produciría el 3 o 4 de diciembre, según los planes del oficialismo, días antes del recambio del cuerpo.

Scioli
, en su carácter de vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, tenía la potestad reglamentaria de agendar este paso procesal ineludible. Así se lo recordó la propia Cristina Fernández de Kirchner en el recinto.

Antes de esta resolución, la primera dama clausuró la etapa probatoria, a pesar de que, de acuerdo con lo que ella misma admitió, falta la respuesta por escrito de un testigo de concepto de la defensa -el doctor Sagües-, y que recién en las últimas horas se corrió traslado a las partes de la pericia contable sobre el recálculo de la deuda del Estado con la empresa Meller.

•Visión vergonzosa

Precisamente, por estas cuestiones pendientes Eduardo Menem votó en disidencia, aunque sin hacer demasiada alharaca. El radical José de Zavalía pudo haber provocado un gran revuelo, pero nadie del peronismo recogió el guante.

El representante de la UCR de Santiago del Estero anunció que se pronunciaría en contra del dictamen de comisión -en realidad, los dos despachos, uno que cerraba la presentación de pruebas y otro desestimando recursos y recusaciones de los abogados de Moliné-, y, a continuación, la emprendió contra el enjuiciamiento.

«La opinión pública
-denunció Zavalía-está recogiendo una visión vergonzosa sobre la forma en que se lleva este supuesto juicio político». «Se vulnera el derecho a la legítima defensa», insistió con tono severo y dispuesto a dar batalla. Pero sólo hubo silencio como respuesta.

«El Presidente pidió el juicio por radio y televisión y esto vulnera la independencia del Poder Judicial, además de que contradice el discurso de Néstor Kirchner del día de asunción»,
agregó. «Lo más triste es cuando se habla de hipocresía y quien maneja el juicio, la presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, es la mujer del presidente de la Nación», concluyó Zavalía con admirable osadía.

Nancy Avelín
, menos atrevida, pidió permiso para abstenerse porque «no se nos permitió acceder a solicitudes de la defensa y, por lo tanto, no muchos de nosotros no pudimos interiorizarnos de los elementos de la causa», disparó la única delegada de Cruzada Renovadora de San Juan contra Cristina de Kirchner.

La aludida sólo le respondió a su congénere señalando que las reuniones de Asuntos Constitucionales fueron abiertas y que el material siempre estuvo a disposición de los legisladores y del público en general. Para evitar el caos en el recinto, se mordió los labios antes de contestarle a Zavalía.

Los rechazos a las recusaciones contra
Cristina de Kirchner, José Luis Gioja, Ada Maza, Guillermo Jenefes y Jorge Yoma generó las respectivas abstenciones de los referidos que se excusaron de votar sus propias recusaciones.

La peronista de San Luis
Liliana Negre de Alonso sorprendió con un vibrante discurso en el cual repudió el modo en que los defensores fundaron la exigencia de paso al costado de la riojana Maza.

«No es una dádiva del Poder Ejecutivo Nacional enviar fondos de Coparticipación y los senadores tenemos soberanía para votar en tal o cual sentido»
, comenzó con dureza la adolfista. «La posición de un senador en una votación no es un medio de pago», se plantó Negre.

«Semejante afirmación me parece inadmisible»,
pataleó en resarcimiento de su par de La Rioja que acompañó la suspensión de Moliné. Esta actitud resultó sugestiva para Gregorio Badeni, sobre todo, porque esa misma semana fueron girados fondos del poder central a la provincia que administra Angel Maza, hermano de la legisladora.

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