4 de febrero 2008 - 00:00

Arranca con conflictos el control civil de aviación

RodolfoGabrielliasumióhace unasemanacomoprimerfuncionariocivilque sehacecargo delcontrol dela actividadaerocomercial.Ya sumadosplanteossindicalesy conflictoscon elremovidoRicardoCirielli.
Rodolfo Gabrielli asumió hace una semana como primer funcionario civil que se hace cargo del control de la actividad aerocomercial. Ya suma dos planteos sindicales y conflictos con el removido Ricardo Cirielli.
Rodolfo Gabrielli, el primer funcionario civil en la historia del país que controlará y regulará el negocio aerocomercial enfrenta dos problemas: una disputa de gremios y empresas por lugares de privilegio en la conducción de la estructura de la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC) y la carencia de personal de planta para poner en funcionamiento el organismo. El ex gobernador de Mendoza estableció su bunker en el despacho que tenía Ricardo Cirielli, ex subsecretario de Transportes, en el piso 12 del Ministerio de Economía. Señal de combate, casi como la manera en que fue desalojado su anterior morador, con violencia de puerta y cambio de cerradura porque se resistía a abandonar el puesto cuando fue rechazada su continuidad en el cargo por decreto de Cristina Kirchner. Gabrielli pidió a la ministra de Defensa, Nilda Garré, la colaboración de la Fuerza Aérea para que lo ponga al tanto de los vericuetos y pujas del sector aerocomercial. La fuerza manejó el mundo empresarial aeronáutico desde 1968.

Cirielli y el gremio de los técnicos de Aerolíneas Argentinas (APTA) es uno más de los gladiadores que ambiciona una silla en alguna de las direcciones de la ANAC, que a su vez pertenece al ministerio de Julio De Vido. Por eso en la disputa de los sindicatos con la aérea española que medió el gobierno nacional, el gremio orientado por Cirielli manifestó: «El ámbito pertinente para discutir y solucionar los problemas de Aerolíneas no es el del Ministerio de Trabajo, sino el de Planificación Federal y el de Economía».

La estratégica Dirección de Seguridad Operacional ( entiende en habilitaciones y controles de empresas aéreas) está reservada para un allegado a Gabrielli. Este funcionario es el relevo natural del señor ANAC y lo reemplaza en ausencia. La Dirección de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios es mirada con atención por dos empresas, el grupo London Supply y AA 2000. Como se sabe ambos son operadores y concesionarios en varios aeropuertos del país y del exterior. También dio el presente Intercargo, de servicios de rampa, donde el Estado tiene un director. Ya puso un hombre a caminar y se presenta como si fuese titular de Infraestructura, aunque no da tarjeta personal que indique la pertenencia.

El equipo de colaboradores de Gabrielli junto a técnicos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) se instalaron en el campo de batalla: una oficina que Aeropuertos Argentina 2000 cedió en el aeroparque metropolitano. Desde allí monitorean la marcha de la transferencia y detectaron otro conflicto en ciernes, la grilla de personal podría quedar vacía si los militares no optan por el cambio.

  • Pedido de baja

  • El decreto Nº 1770 de traspaso de las funciones que tenía el Comando de Regiones Aéreas (CRA) de la Fuerza Aérea Argentina en el control de la aviación civil a la órbita de la ANAC, establece que los uniformados del CRA que opten por pasar al nuevo ente estatal deben solicitar la baja de la fuerza. Mientras dura la transferencia, el decreto autoriza la permanencia de ese personal militar «en comisión» por un año.

    Transcurrido ese período pueden elegir el ingreso a la ANAC «en forma directa, sin concurso previo y siendo reencasillado en el nuevo ordenamiento escalafonario. El personal que opte por lo establecido precedentemente perderá su estado militar» (art. 23). Es un número significativo, casi 70 por ciento del plantel que mueve todos los servicios de control, habilitación, infraestructura aeronáutica y burocracia es militar, con jerarquía de oficial y suboficial. La mayoríacon muchos años de servicioen la fuerza y son muy pocos los que están dispuestos a perder su antigüedad, obra social y carrera militar a cambio de un escalafón público aún incierto.

    Volaron los correos electrónicos e interconsultas de los afectados que llegaron también al directorio del Instituto de Ayuda Financiera (IAF), la caja previsional de los uniformados. Es que hay otro artículo (Nº 25) en el decreto de transferencia que heló la sangre tanto de los involucrados como de algún miembro del IAF responsable de los números. Se lo instruye para que ceda a la ANSeS los aportes de todos los que pidieren la baja de la fuerza y optaren por su incorporación como civiles en la ANAC. Le ley de creación del IAF impedía hasta ahora la transferencia de aportes a otras cajas cuando el personal solicitaba la baja voluntaria. Voceros calificados del IAF temen el inicio de un desequilibrio grave en la caja militar porque, dicen, «otros en condición de baja podrían considerarse con el derecho de pedir sus aportes, animados por la excepción hecha para los uniformados de la ANAC».

    El brigadier Rubén Montenegro -ex jefe de la Fuerza Aérea entre 1996 y 1999, titular del Centro Aeronáutico de Estudios Estratégicos y asesor de Defensa-elaboró un informe que asegura que en los últimos 15 años pidieron la baja o el retiro voluntario para trabajar en el sector privado 265 aviadores militares. De allí pueden aparecer las primeras demandas, agregó la fuente del IAF.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar