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24 de noviembre 2008 - 00:00

Arriesgan a Cristina en la Antártida

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Una competencia por el cortede cintas en la Antártidatiene como figura central a la presidente Cristina de Kirchner. Los proyectos en marcha son: la inauguración de un laboratorio científico en la base Teniente Jubany y la reconstrucción de la escuela Nº 38 Presidente Julio A. Roca en la base Esperanza. El primero responde a una iniciativa del canciller Jorge Taiana sobre la base del plan de modernización científica propuesto por Mariano Mémolli, a cargo de la Dirección Nacional del Antártico. El segundo lo impulsa la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, junto con el Ejército Argentino (Defensa). En los planes de ambos aparece Cristina vestida con el típico uniforme antártico de vivo color rojo y la tijera inaugural.

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¿Accederá vestir ese uniforme o escapará a la moda helada por las objeciones de los encargados de la seguridad presidencial respecto de los traslados en suelo antártico? Dicen que la base Teniente Jubany no garantiza la seguridad por la distancia que debe recorrer un helicóptero desde el establecimiento más cercano, pero los diplomáticos exhiben una prueba irrefutable: el año pasado Lula visitó la base brasileña Feraz, tan distante como Jubany y lo hizo desde la base chilena Frei. Todas están situadas en la misma isla, 25 de Mayo.

  • Material

  • La carrera por la edificación antártica está pareja. La gobernadora Ríos y sus laderos verde oliva consiguieron la firma del convenio con la Presidencia y ya acumulan parte del material licitado para la reconstrucción del establecimiento educativo en Ushuaia. Esperan cargarlo cuanto antes en la primera bodega disponible que sea del transporte de la Armada, Canal Beagle (rebautizado Perla Negra por los antárticos), o en el navío ruso Golovnin, alquilado por Defensa para suplir al rompehielos Almirante Irízar. Acicatean su proyecto de la mano de una política que «vende»: educar a jóvenes en la Antártida, en medio de los conflictos docentes de la Ciudad de Buenos Aires.

    La apuesta de Taiana es de doble riesgo. El canciller, con la presión de la comunidad científica por el Año Polar Internacional logró resolver en tiempo récord una licitación de casi un millón de dólares -no hubo denuncias cruzadas de los oferentes- para la construcción de un laboratorio que se entregaría llave en mano al término de la campaña antártica. Es un desarrollo de envergadura que construirá la empresa Solsan SA, en la base Teniente Jubany. Se trata de un laboratorio húmedo, un acuario, un laboratorio para estudios de alta atmósfera, un pabellón de alojamiento para 60 científicos y una sala de conferencias. El país no cuenta con este tipo de infraestructura, sólo comparte en Jubany desde 1994, las instalacionesde un laboratorio bajo convenio con Alemania cuyo anfitrión es el Alfred-Wegener Institut.

    En medio de carpetas de constructoras cayó una plomada sorpresiva. Un ultimátum de la Superitendencia de Riesgos del Trabajo por la precariedad del edificio de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) sacudió al director Mémolli, quien trasladó la novedad del desalojo al vicecanciller Victorio Taccetti. El derruido petit hotel de estilo francés situado sobre la calle Cerrito, de la Capital Federal, zona de alta cotización inmobiliaria, no pasó la calificación de «ambiente de trabajo sano y seguro» según los estándares que promueve el Ministerio de Trabajo. Y para evitar el estallido de conflictos con los gremios estatales se decidió en un solo acto: enajenar la propiedad y arrendar oficinas temporarias hasta que se consiga un edificio acorde con las exigencias de los científicos. No hubo nadie que sugiriese recibir a los homeless antárticos -al menos a su director- en las oficinas del edificio de la Cancillería. Aunque Mémolli logró que todos pasaran a la planta del personal diplomático,hay funcionarios de la casa -Ariel Mansi, director de Asuntos Antárticos y competidor en el área-que resisten a los inmigrantes de la DNA. Otra disputa por la venta del edificio enfrenta a diplomáticos con colaboradores de Nilda Garré.

  • Dato clave

    La Subsecretaría de Planificación Logística de Defensa, cuyo jefe Gustavo Sibilla está de gira por cuarteles del interior de país publicitando su modelo de centralización de las compras castrenses, desenterró el dato clave: el ministerio de Garré comparte la titularidad de la escritura del edificio de la DNA con la Cancillería. Taiana tendría 70% del inmueble, pero no puede disponer la venta sin el consentimiento del condómino.

    Raúl Garré, jefe de gabinete y hermano de la ministra se encargó de la pesquisa de detalle: el condómino en cuestión es la Cooperativa de Viviendas de la Armada ( Coviara) que Garré pasó a principios de su gestión bajo dependencia directa del ministerio y designó funcionarios políticos en el directorio.
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