Asesor convence a Macri de un cambio zoológico

Política

A Mauricio Macri lo han convencido y él cree que su futuro político depende hoy de una transmutación. El empresario ha formulado consultas sobre su destino electoral 2007, donde apuesta a ser candidato a presidente de la Nación y los resultados le han arrojado que padece de «desagrada», voz ecuatoriana que equivale aquí a imagen negativa.

Esa dolencia lo afecta en 51% y todo parece indicar que obedece a su comportamiento. Así se lo dijo en Alsina 1325, ante un auditorio de legisladores y colaboradores su nuevo asesor de imagen, el politicólogo Jaime Durán, a quien se adjudica ser el creador de la dolarización en Ecuador, donde reside; un conocedor de las mañas y métodos para consagrarse en elecciones.

El experto, ex titular de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), durante una reunión previa a las pascuas, fue concluyente: «La gente identifica a Mauricio con un león», dijo después de comentar que acostumbra a comparar a sus candidatos con especies de la fauna. Lo documentó con encuestas en las cuales la gente da cuenta de esa relación.

Con atención, escuchaban los diputados
Paula Bertol, Martín Borrelli, Juan Carlos Lynch, Jorge Macri, Santiago de Estrada, Diego Santilli, Eduardo Rollano, Cristian Ritondo, Gabriela Michetti y entre otros el ex jefe de campaña Juan Pablo Schiavi, quien en ese momento se acomodó en la silla. También estaba Diego Guelar, pero permaneció en silencio, colgado de su bastón, ya que así se lo habían pedido desde que, en otra reunión, su verborragia caldeó los ánimos. «Ser león no es malo», tranquilizó Durán, y explicó que el animal «es fuerte, pero hay que hacerse amigo de él, de lo contrario te come».

La solución es que «Mauricio debe transformarse en un perro, porque el perro es bueno, amigo de la gente, cuida la casa...», sentenció el especialista ante el auditorio que, más que preocuparse por el pelaje del candidato, estaba movilizado por saber acerca de la suerte de alianzas que se tejerán ya no en 2007 sino hacia el próximo octubre.

«Tenemos todos que trabajar para que Macri pase a ser perro»,
insistió el experto dando a entender una antigua receta: los políticos deben besar a los niños, un estilo costoso para el empresario a quien su íntimos adjudican timidez en las salidas de campaña.

No pudo contener la curiosidad el peronista
Santilli, que como el resto de los peronistas que quedaron fuera del PJ, está preocupado por la alianza con Ricardo López Murphy, tema con el cual el empresario había comenzado la tenida: «Yo entiendo lo de que hay que convertirlo en perro, pero me preocupa cómo evitamos que se haga gorila». El bocadillo aflojó las carcajadas.

Durán, un conocedor de esos debates, como veía que el diagnóstico derivaba en cuestiones zoológicas, cortó con un dato histórico:
«Eso era hace treinta años, no existe para el votante de menos de 30 años de edad, esa polarización ya no existe y además el voto a peronistas no es relevante en la Capital Federal», les explicó ese ecuatoriano que conoce el país, fundamentalmente por estar casado con una argentina y haber estudiado en Mendoza. Además Durán, en 2003, en oportunidad de participar de un seminario en Buenos Aires, indicó a Carlos Menem cómo tenía que mostrarse si no ganaba la primera ronda electoral, pero el ex presidente lo desobedeció y el experto huyó enojado, luego, claro, de cobrar sus honorarios.

Lo cierto es que en la reunión del macrismo nadie escuchó concretamente que
Macri encabezará la lista de diputados nacionales por el distrito porteño en las próximas urnas. En cambio, Durán se explayó con respecto a la alianza electoral con López Murphy.

Les dijo que
«hay que estudiarlo» porque según su punto de vista, considera que en una tarima electoral en la que competirían Patricia Bullrich y eventualmente Enrique Olivera, lo que suma el ex ministro no es tanto. Cree que el voto de centroderecha se dividiría igual allí, pero Macri está convencido de que sumará sufragios con esa sociedad política, que incomoda a los peronistas que tiene de aliados.

«Si quiere ser presidente, que no se alíe con L. Murphy porque se pone en contra al peronismo»,
opinó allí De Estrada.

En definitiva, la estrategia de
Macri tiene dos planes: o candidato a Presidente en 2007 o a jefe de Gobierno si ese primer objetivo no es posible.

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