El nuevo jefe de la Policía de Tucumán, el comisario Dante Bustamante, fue puesto en funciones durante un acto realizado en Casa de Gobierno y luego de asumir aseguró que "es necesario lavarle la cara a la institución".
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Bustamante y el nuevo subjefe Mario Rojas fueron puestos en funciones por el gobernador José Alperovich, durante un acto realizado en la Casa de Gobierno, con la presencia del ministro de Seguridad Ciudadana, Jorge Gassenbauer, y otros funcionarios.
El nuevo jefe de la Policía, de 48 años, sostuvo que "me ha dado vergüenza ajena sentir la bronca de la gente en la cara" y prometió llevar adelante su gestión "comprometido con la ciudadanía". "Tenemos que lavarnos la cara todos y ser mejores en lo que hacemos, trabajando con mucha responsabilidad", señaló.
Alperovich, luego del acto, también hizo referencia a la relación entre la sociedad tucumana y la Policía y señaló que "algo se ha quebrado, eso se siente". "Lo que pasó fue gravísimo", insistió el mandatario, quien señaló que "los tucumanos tuvieron que salir a defenderse porque la Policía, durante 24 horas, no actuó".
Bustamante reemplaza a Jorge Racedo, quien renunció luego de la protesta policial por mejoras salariales, que derivó en dos días de incidentes en la provincia, donde se realizaron saqueos a comercios y viviendas ante la falta de seguridad en las calles.
Esa actitud de los policías fue cuestionada por un amplio sector de la población, que anoche realizó una multitudinaria marcha de protesta en contra de los efectivos, que sufren las quejas en plena calle cuando realizan sus tareas.
Algunos comercios colocaron carteles donde advierten que no van a atender a los uniformados, en tanto otros señalan que el dinero que van a cobrar por el aumento salarial "está manchado con sangre" del pueblo, debido a los cuatro muertos y casi 100 heridos que dejaron las dos jornadas de violencia en Tucumán.
En las últimas horas se confirmó la muerte de otro herido de bala, un joven de 20 años que estaba internado en el hospital Padilla, según informaron voceros de ese centro asistencial.
El ministro de Saludo, Pablo Yendlin, había informado que oficialmente había otros tres muertos como consecuencias de los actos de vandalismo, y admitió el fallecimiento de otra persona ocurrido en la calle pero que no podía vincularla con los saqueos. Mientras tanto, en el Padilla continúan internadas tres personas, dos con heridas de bala y una mujer que permanece conectada a un respirador artificial debido a que le pasó un auto por encima y que está "muy grave", según el parte médico.
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