Avatares del viaje presidencial
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• LAVAGNA Y EL FMI
Aun con un trato cada vez más distante, Roberto Lavagna busca oportunidades para mostrarse a favor de ciertos reclamos que realiza el FMI. Antes y después del encuentro de ayer con Köhler, se manifestó a favor de la posición de ligar el pago de la deuda con el crecimiento económico. El funcionario se consideró un verdadero pionero respecto de esta cuestión, que figurará en la declaración de presidentes que se conocerá hoy, al finalizar la Cumbre. «En el punto 8 del acuerdo que firmamos con el Fondo en setiembre justamente se dejó establecido que el esfuerzo de ahorro fiscal para cumplir con los acreedores dependerá de la situación económica y de la situación social», señaló. También Lavagna se mostró favorable a la idea de que los nuevos bonos sean emitidos con cláusulas de acción colectivas. Así se busca facilitar las negociaciones en caso de default y dejar afuera a los «buitres» que tratan de entorpecer las negociaciones. Uno de los temas que comenzó a conversarse con el FMI es el grado de consenso necesario para reestructurar la deuda. Hasta ahora, las experiencias internacionales demostraban que era necesario cerca de 90% de aceptación para avanzar, pero el gobierno argentino quiere reducir el denominado «umbral de aceptación» a poco más de 50%.
• TELEFONOS BLOQUEADOS
El lujoso hotel Quinta Real albergó a los principales miembros de la delegación argentina. Entre otros están alojados el presidente Néstor Kirchner y su mujer, Cristina Fernández; el ministro de Economía, Roberto Lavagna; el canciller, Rafael Bielsa; el senador Ramón Puerta y el gobernador jujeño, Eduardo Fellner. La delegación en pleno efectuó un pedido en la recepción que fue cumplido a rajatabla. «Nada de llamados telefónicos hasta las 7.30», pidieron. En los hechos implicó que hasta las 10.30, hora de Buenos Aires, prácticamente nadie estuvo accesible para desesperación de los colaboradores que permanecieron aquí y de los programas radiales que los buscaron infructuosamente durante el horario central de la «primera mañana».
• CARA A CARA CON NORIEGA
Roberto Lavagna tuvo la oportunidad de mantener un encuentro fuera de agenda con el polémico Roger Noriega, el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de los Estados Unidos, quien había criticado «el giro a la izquierda» del gobierno de Kirchner y la negativa de condenar explícitamente a Cuba. Fue durante el desayuno en el hotel Quinta Real en el que ambos coincidieron con pocas mesas de diferencia. Desde Buenos Aires, casi a la misma hora, el ministro del interior, Aníbal Fernández, consideró el incidente como un «hecho superado».
• AMPLIAR EL MERCOSUR
En sendas reuniones con sus pares de Venezuela, Hugo Chávez, y de Chile, Ricardo Lagos, Néstor Kirchner se desayunó con un pedido en el que coincidieron ambos. La necesidad de crear un organismo (tal vez bajo la figura de un Parlamento) que sea mucho más abarcativo que el Mercosur. Mientras Chávez insistió con una institución que «aceite los contactos políticos» para América del Sur, Lagos se volcó por una idea más amplia que abarque a todos los países del continente.



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