• Cristina Fernández de Kirchner eligió ayer el bajo perfil en la asamblea, aunque buscó una protagónica ubicación en el recinto de Diputados: se sentó en la primera hilera del hemiciclo. Sorprendió, eso sí, que tomara una diplomática plaza junto al senador salteño Marcelo López Arias, obviamente, devoto de la fórmula Menem-Romero.
• En tren de especulaciones, la aspirante a primera dama podría llegar a reclamar la presidencia provisional del Senado (segundo escalón en la línea sucesoria del Poder Ejecutivo), en el supuesto de que Néstor Kirchner y Daniel Scioli se impongan en el ballottage. En la Cámara alta, dicen que ya dejó trascender que podría ocupar el cargo a partir de diciembre. El duhaldokirchnerista José Luis Gioja, entonces, tendría asegurada la continuidad en la jefatura del cuerpo, más allá del 25 de mayo (allí había acuerdo de caballeros para que se modificara o no la cúpula, según quien ganara las presidenciales). En cambio, de imponerse Carlos Menem, Gioja resignaría el mando en manos del peronismo de Anillaco. Podría ascender López Arias, actual N° 2, o ingresar al dominio de Eduardo Menem.
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• Elisa Carrió (que se volvió tan mediática que los movileros de «CQC» hasta le entrevistan al vocero, Matías Méndez) y Nilda Garré (Frepaso) también cultivaron el look sobrio. La mandamás del ARI hizo un gesto más que conciliador con Mario Cafiero (quien llegó a cuestionar los manejos de Lilita cuando lo obligaron a resignar la candidatura a gobernador bonaerense), y se sentaron en escaños vecinos. A diferencia de Carrió y Garré, la lopezmurphysta Fernanda Ferrero (Recrear) apareció en escena con un enceguecedor conjunto de tonalidad anaranjada y un chal con tonalidades rojizas y amarillas. Digno de ser fotografiado por revistas del corazón. La chalina, aunque con uniformidad cremita (haciendo juego con la capilaridad rubio ceniza), fue el atuendo que adoptó la senadora de San Juan, Nélida Martín, casi fóbica a flashes y micrófonos.
• Los senadores en general -los peronistas Jorge Capitanich, Eduardo Menem, López Arias, Jorge Yoma, Liliana Negre de Alonso, el fueguino Mario Daniele y el misionero Ramón Puerta (junto a ellos estuvo el provincial de Salta Ricardo Gómez Diez) y los radicales Carlos Maestro, Jorge Agúndez y otros-se acomodaron en las primeras filas. Por allí se paseó el candidato a gobernador del Frente Cívico de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, pero -llamativamente-no apareció por la zona Luis Barrionuevo. Dicen que, además de haberse recluido por razones de campaña, está analizando quién podría reemplazarlo como candidato a gobernador del PJ. Amén de Liliana Barrionuevo (hermana del gastronómico) y Raúl Jalil (intendente de la capital catamarqueña), completa la terna de postulantes Jorge Díaz Martínez, de buen diálogo con el kirchnerismo.
• En los pasillos, mientras el peronista porteño Diego Santilli confesaba que lucía cansado de levantarse de madrugada a cambiar pañales a su segundo hijo, frepasistas de distinto pelaje -por caso, Darío Alessandro-volvían a la palestra y despertaban interés en cronistas de magazines periodísticos, ahora gracias al sponsoreo extramuros a Kirchner. No se hizo rogar delante de la cámaras de TV la arista María América González, la experta en jubilados que -ya sin Chachomigró al lilismo.
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