La Consultora EXANTE presentó al Congreso un proyecto de ley de restitución de los depósitos que obliga al Estado a hacerse cargo de todo el subsidio implícito otorgado a los deudores en dólares sin que dicho subsidio recaiga en los ahorristas en dólares, como sucede actualmente.
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Para ello se debería derogar el Decreto 494/02 por el cual se creaban 5 bonos: 3 para ser canjeados optativamente por depósitos y 2 para compensar a los bancos a razón de $ 0,40 por cada dólar de depósitos. Luego se reconvierten a dólares (a $ 1,40 por dólar) todos los depósitos reprogramados originalmente constituidos en moneda extranjera y que no se hayan convertido voluntariamente a cuentas a la vista en pesos, manteniendo las fechas de vencimiento originales de la reprogramación. •Subsidio variable
Según la propuesta elaborada por los economistas Aldo Abram y Santiago Gallichio el Estado entregará a los bancos un subsidio variable que buscará complementar los vencimientos de los depósitos reprogramados. Este capital variable será inicialmente equivalente a los $ 2 de diferencia entre: a) los $ 3 de cotización del dólar a la fecha de hoy, que es lo que mantendrán como activo los ahorristas, y el $ 1 actualizado por el CER, que es lo que pagarán los deudores en dólares a los bancos, multiplicado por el total de depósitos reprogramados de cada entidad.
El subsidio variable se instrumentará como un préstamo garantizado en pesos que devengará la misma tasa de interés y tendrá el mismo vencimiento mensual que los depósitos reprogramados en dólares a los que complementa. En cada vencimiento, el Estado pagará a cada banco la cuota complementaria correspondiente a los vencimientos de sus depósitos reprogramados. Lo hará mitad en efectivo y la otra mitad, con la entrega a valor técnico de un bono compensatorio en dólares, cuyo valor se fijará en cada vencimiento al tipo de cambio del momento. Se estima que el monto inicial de los préstamos garantizados a ser suscripto sería de $ 52.000 millones, lo que a 2% nominal anual generaría intereses durante 2002 por $ 680 millones. Con un costo fiscal de sólo $ 5.800 millones, que vencen en efectivo entre junio de 2002 y agosto de 2005, más una deuda en BONEX por u$s 1.600 millones a vencerse desde 2005 el Estado devolverá en dólares a todos los ahorristas sus plazos fijos reprogramados.
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