30 de enero 2008 - 00:00

Botnia: la Argentina presentó más pruebas contra Uruguay

La delegación argentina ante la Corte Internacional de La Haya presentó la réplica a la posición uruguaya. Susana Ruiz Cerruti, junto al embajador Santos Goñi Marenco y su equipo agregaron pruebas sobre nuevas violaciones al tratado.
La delegación argentina ante la Corte Internacional de La Haya presentó la réplica a la posición uruguaya. Susana Ruiz Cerruti, junto al embajador Santos Goñi Marenco y su equipo agregaron pruebas sobre nuevas violaciones al tratado.
La Argentina, representada por la consejera legal de la Cancillería, la embajadora Susana Ruiz Cerruti, presentó ayer ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya la réplica a la posición uruguaya de autorizar la instalación de las pasteras sobre el río Uruguay. Tal como adelantó este diario, el país agregó una sexta acusación contra el gobierno de Tabaré Vázquez en el caso de las pasteras: la autorización del 8 de noviembre pasado, para que Botnia pueda comenzar a funcionar. La pastera actualmente está a 80% de su capacidad.

«Hemos incorporado los hechos posteriores a la memoria», dijo ayer Ruiz Cerruti luego de su presentación, refiriéndose a la anterior hecha por la Argentina ante ese tribunal. La embajadora aseguró así que «ocurrieron hechos que agravaron el diferendo: el más grave es que haya empezado a funcionar la planta, pero en el medio está la inauguración del puerto de Nueva Palmira, que es de Botnia».

A su juicio, la autorización para el funcionamiento, como la construcción del puerto, «se hicieron sin cumplir con los pasos de consulta e información previa que prevé el tratado del río Uruguay. Las construcciones que puedan afectar al río no son un derecho unilateral».

La presentación ante la Corte, con sede en La Haya, es un escrito de 500 páginas, con dos anexos, con notas diplomáticas, instrumentos jurídicos, investigaciones científicas e informes técnicos; que derivaron en un encuentro de más de una hora y media entre la delegación argentina y la presidente del tribunal internacional, Rosalyn Higgins.

El escrito argentino repasa las violaciones «reiteradas» cometidas por el Uruguay sobre el tratado del curso de agua, lo cual «constituye el núcleo de la controversia que la Argentina plantea ante la Corte», amplió la fuente.

El texto oficial señala seis violaciones al tratado del río Uruguay, sobre los que la Argentina funda la réplica a la contramemoria uruguaya.

La primera «violación» tiene que ver con la autorización que hizo Uruguay « unilateralmente» del proyecto de la planta de pastaa cargo de Botnia, la autorización a la española ENCE para instalarse y la construcción de un puerto para la empresa finlandesa. También señala el escrito argentino la autorización dada a Botnia para extraer «volúmenes importantes» de agua del río, haber autorizado la operación del puerto de Nueva Palmira y, por último, la autorización al funcionamiento de la planta Orion, de Botnia, el 8 de noviembre último, puntualiza el texto que oficializó Ruiz Cerruti ante la Corte de La Haya. Según las fuentes, en la presentación argentina se sostiene que los hechos tienen «la magnitud para causar un perjuicio sensible a la otra parte y al ecosistema de este recurso compartido».

Para Ruiz Cerruti, «nuestra réplica es muy sólida».

Uruguay tiene ahora hasta el 29 de julio para presentar su «Dúplica», lapso en el que concluirá la fase escrita de la controversia y comenzará la etapa oral, con audiencias que podrían extenderse alrededor de tres semanas.

«Uruguay violó el estatuto, esencial para poder proteger el río; no consultó, no cumplió. La sustancia del estatuto es la protección del río. Estamos haciendo todos los esfuerzos para aportarle a la Corte los elementos de prueba que acrediten nuestra línea argumental», añadió Ruiz Cerruti.

La embajadora insistió con la tesis de trabajo de la Cancillería acerca de que el país vecino no tiene «ningún documento que autorice al Uruguay a haber hecho lo que hizo».

La convicción de la diplomacia argentina es que «el Uruguay tendrá que reparar estos hechos internacionalmente ilícitos, que llevaron al país a reclamar ante la Corte Internacional de Justicia».

A esta altura, la resolución del caso ante el tribunal de La Haya es la alternativa elegida por el gobierno argentino para lograr una eventual relocalización de la pastera, en el caso de que se compruebe la contaminación ambiental denunciada por el país. En su momento, cuando el 13 de julio de 2006 la Corte rechazó la medida cautelar presentada por la Argentina para que se suspenda la construcción de Botnia ante el peligro para el medio ambiente que traería sus operaciones, al tribunal advirtió a Uruguay que ese país se hacía responsable por las operaciones de la planta y si se advertían y confirmaban los daños denunciados por el gobierno argentino podría reclamar incluso la suspensión de la producción del proyecto Orion (el nombre de la pastera).

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